No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

lunes, 10 de febrero de 2014

A ver si hay suerte

Bueno, pues aquí estoy. He comenzado la mañana con ánimo, dispuesta a comerme al mundo. Aunque he de confesar que mi espíritu positivo se ha visto gravemente en peligro conforme las horas pasaban, lo profesores hablaban y la materia a estudiar crecía de manera proporcional a lo que decrecía mi ánimo. Pero no, todavía no me doy por vencida. No quiero, no pienso permitir que un par de prácticas me hundan. Mañana puede que venzan, mañana puede que mis fuerzas me abandonen y me rinda ante el mundo. Pero, hoy no. Hoy es el día en el que voy a romper con mi propia debilidad. Hoy voy a salir del abismo en el que yo sola me hundo.

Ese es mi propósito. Ser fuerte por un día. Por mí misma, por vosotros, por todos los estudiantes que se sienten al borde de la derrota. Tomemos el lunes, hagámoslo nuestro y que, por una vez, no sea el principio del aburrimiento. Sino el comienzo de una semana llena de risas y de energía.

Sinceramente, no sé si lo conseguiré. Quedan muchas horas para la noche. Las peores horas. En fin, lo intentaré y esta noche os haré un resumen mejor del día porque ahora estoy en clase y no me puedo alargar mucho. Sobre todo, porque de vez en cuando tengo que mirar a la pantalla para que parezca que atiendo.

Así que, ¡deseadme suerte!... Luego os contaré.

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