No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 25 de febrero de 2014

Decepcionante

Sí, chicos, hoy ha sido un día muy denso y necesito hablar. Aunque en realidad lo que más me ha calmado ha sido llorar un rato (lo siento, soy muy dramática). La vida es un asco. Los médicos son un asco. Que harta estoy de ellos, que mal me caen ¬ ¬...Os explicaré la historia mejor.

Esta mañana, en mi segundo día de hospital, he aguantado a varios merluzos. Unos tíos pedantes que no se preocupan por nada más que por recibir su sueldo a final de mes y los pacientes "se la pela" Estoy muy, pero muy, muy, muy indignada. Y no porque hayan pasado de mí, no me hayan prestado atención y no me hayan enseñado nada porque, al fin y al cabo, yo no pinto nada y lo puedo entender. Pero ¡que hayan pasado de igual manera de los pacientes! O.O Tío, ¿pero por qué están ahí? No, vamos a ver los pacientes SON LO IMPORTANTE. Son el punto central de la cuestión, sin ellos no seríamos médicos.

¿Acaso un fontanero va por ahí rompiendo tuberías? ¿O un cartero tira las cartas como si no importaran? No, ¿verdad? porque para un fontanero es importante cuidar las tuberías, lo más central de un cartero son las cartas y en los médicos ¡deberían ser los pacientes! Es que no sé por qué hacen entonces lo que hacen, ¿por qué trabajan? ¿Por el dinero, por la fama, por la técnica? No lo entiendo, de verdad que no.

Si yo es que odio precisamente todo eso, no me emociono con la sangre ni me pego para entrar en una operación, todas esas cosas me dan igual. Yo DISFRUTO hablando con la gente, con los pacientes, si es que son lo mejor. Mirad, hoy me he HARTADO de los médicos, pero me he enamorado de los pacientes. Me he pasado la mayor parte de la mañana con una señora a la que iban a realizar un proceso complejo, molesto por lo menos, para ella, con catéteres  e historias. Yo he hablado un rato con ella, bastante rato. En un momento dado, cuando le ponían una vía he visto que ponía cara de sufrimiento y le he dado la mano. Me he pasado el rato hablando con ella, con los médicos casi para nada. De hecho, he estado un rato con ellos y estaba deseando que volvieran a ignorarme para irme con la señora, que era un cielo y me es mucho más fácil hablar con los pacientes, porque los médicos están locos, solo saben hablar de medicina. Qué mal me caen...

Pues al final, la mujer no paraba de darme las gracias, yo no he hecho nada, no he aprendido nada (al menos, no de medicina) pero me he sentido útil, HE SIDO útil para ella. Y gracias a eso he mejorado. No por la técnica, ni por ver otro corazón o algo de eso.

Mirad estoy muy cansada de toda esta gente sin sentimientos ni sentido, que asco me dan. EL día que aprendan a ser personas y a tratar a los demás como tales, hablaremos. Mientras tanto son un CERO gigante y enorme como médicos, como personas y como todo.

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