No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 13 de febrero de 2014

¿Pienso, luego existo?

Hoy he tenido una inspiración. Mi nueva máxima de vida va a ser NO PENSAR. Sí, sí, lo mejor es no pensar. Lo he pensado mucho (aunque suene contradictorio) y me he dado cuenta de que, como sabéis, yo siempre la cago en mis decisiones y me he dicho a mí misma "pues siempre será mejor no pensar, porque la cagarás igual, pero no habrás perdido el tiempo pensando" ¿Verdad? En realidad es muy lógico. Me da igual lo que dijera Descartes de "Pienso, luego existo" porque si yo existo a la vez que uno de los lumbreras del gobierno, es que no hace falta pensar mucho para existir. Además, que yo ya pienso que tengo hambre y eso cuenta. 
Pero, a ver, ¿cuánto tiempo al día dedicamos a pensar? Ya sé que no todos le dedicamos el mismo tiempo (los hombres le dedican mucho menos... es broma chicos, más o menos) Pero en serio, parad un momento a considerar todos los momentos que perdemos decidiendo, pensando, calentándonos la cabeza. Os ayudo un poco:

- Ya de buena mañana está la decisión del día: ¿Qué me pongo? Algo en lo que soy un absoluto desastre y una de las decisiones que hace tiempo que abandoné a la suerte. 
- Después sigue la cosa: ¿Voy a clase o no? ¿Me compro unos apuntes u otros? ¿Leo o estudio? 

Y podría seguir haciendo una lista entera de cuestiones tontas que van ocupando nuestro día. Y ya no quiero hablar de cuando nos toca tomar una decisión gorda, entonces ya cágate O.O y que nos pillen confesaos. Yo no sé vosotros, pero el primer día que entré en la universidad pensé:
Y ahora en mi pobre cerebrín no queda espacio para pensar en todas esas cosas que ocupan el día a día y mucho menos para las decisiones gordas. Lo siento mundo, pero, tras pensar mucho, me he decidido por no pensar. Como dijo creo que fue Armando Palacios Valdés:
"Cuando la noche es oscura y bordeas un abismo, el buen jinete suelta las riendas y se abandona al instinto del caballo"
Pues eso voy a hacer yo. Y no simplifiquéis, no hablo de hacer directamente lo que nos salga de las narices o lo que nos apetezca. No, es más difícil. Hablo de no darle tantas vueltas a las cosas, de no buscarle tres pies al gatos o perder horas valorando pros y contras, sino escucharte a ti mismo. Porque ese es el problema, pasamos tanto tiempo pensando que en realidad no llegamos a considerarlo con nosotros mismos. En este mundo lleno de ruido, de prisa, de agobios, nos dejamos llevar tanto por la corriente que no nos da tiempo a considerar dónde empezamos nosotros y dónde acaban los demás. ¿Qué es lo que yo quiero hacer al margen de lo que quieran los demás? Como siempre, no quiero generalizar, yo soy la que vive casi constantemente bajo la sombra del resto del mundo. Pienso tanto en los demás, que me olvido de mí misma. Me esfuerzo por ser buena persona, por hacer felices a mis padres, a mis amigas, a mi hermano... y se me olvida parar a pensar qué es lo que me hace feliz a mí. 

Ah, y antes de que se me olvide os tengo que contar una cosa que me ha pasado esta tarde. Estaba estudiando y en un momento dado he leído "lesión y lujuria" Y yo O.O pero qué salidas están las células ¿no? Pero luego resulta que ponía "lesión e injuria" xDD que mal van las cabezas a ciertas horas de la tarde...
Buenas noches ;)

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