No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 28 de febrero de 2014

Todos para uno ;)

Queridos lectores, supongo que ya estaréis hartos de leer las cosas que pingo a veces sobre mis amigas y lo estupendas que son. Lo son, verdaderamente, tanto que a veces pienso que no me las merezco. Ya comenté en entradas pasadas la pifia (el mega error catastrófico) por culpa del cual algunas de mis chicas y yo acabamos en el peor grupo de prácticas. Bien, pues estoy en proceso de arreglarlo. Me va a costar, no creáis pero pelearé con los profesores si es necesario. Por el momento ya le he mandado un mail a la coordinadora de la asignatura para ver si nos deja cambiar la práctica. Tengo que conseguir que al menos las deje colarse a ellas y si yo me tengo que aguantar, me aguanto.

Creo que no me estoy explicando del todo ¿verdad? Lo digo otra vez. Lo malo de este grupo es que tenemos prácticas la última semana de clase, justo antes de los exámenes. Los demás tendrán esa semana para estudiar y nosotras no. Además, la putada es que es de la asignatura que más trabas pone (o de las que más trabas pone) para cambiar. Ese es el problema. Pero lo voy a remediar. Intentaré que nos cambien y si no podemos las tres, al menos, que las cambien a ellas y yo me comeré con patatas esa última semana de clase. ¿Eso es honor, verdad? Creo que es lo correcto. Tiendo a cargarme el peso del mundo en mis hombros y quizás no soy tan culpable como me digo a mí misma para atormentarme. Pero lo cierto es que yo fui la primera que cogió el C1 (el malo, malote) y ellas me siguieron, así que yo tengo la responsabilidad moral de arreglarlo ¿qué pensáis? ¿me paso de honrada? Probablemente, sí. Y no creáis que lo hago de manera natural, tengo que luchar contra mis instinto de supervivencia que me dice que me salve yo primero. Lucho contra eso, porque sería horrible y me dejaría en muy mal lugar, además de que ellas no lo merecen. O quizás puede que sea por todas esas novelas románticas y pegajosas que me meto sobre caballeros honorables (todo puede ser) ;)

Sabéis, me pasa a veces algo raro con esto de tener amigas. Han sido tantas las veces en mi pasado en las que me han dicho que no me sabía relacionar, que no servía para estar con la gente, que mis amigas no me aguantaban por ser una prepotente, porque era insufrible. Mi propia madre me lo decía cuando se enfadaba conmigo y yo era una niña, o casi adolescente, que acabó creyéndose todo lo que le decían sobre lo inútil que era.

Mi visión de mí misma ha cambiado muchísimo desde que estoy en la universidad. En el instituto tenía tan grabado a fuego en mi mente mi supuesta "incapacidad" para interactuar socialmente que estaba deseando encerrarme en algún laboratorio o hacerme forense o algo en lo que estuviera solita. Ahora resulta que lo que más, casi lo único y por lo que me quedo en medicina, es por la gente. Me da algo de rabia no haberme conocido hasta este momento, porque no seguí mi vocación de estudiar historia, entre otras cosas, porque tendría que haber sido profesora y pensaba que se me daría asquerosamente mal, pero quizás no.

En fin, el caso es que nunca acabamos de conocernos a nosotros mismos, nunca acabamos de crecer y de encontrarnos a nosotros mismos por un camino lleno de obstáculos. Al final resulta que:
Y, bueno, lo que quería decir, es que a veces, cuando no me hacen caso y estamos separadas por el trance de los exámenes y los kilómetros de distancia que supone vivir en un pueblín como yo, pues tengo una voz cansina y puñetera que se empeña en decirme que en realidad ellas no me quieren, que no me soportan y que me dejan estar con ellas solo por lástima T.T... Tuve esos pensamientos un tiempo, bastante tiempo, pero ya he conseguido sacarlos de mi mente. Estoy curada de mi propio pesimismo en ese tema y llena de cariño y gratitud hacia ellas, hacia vosotros que me leéis y eso me colma de alegría, y hacia todos los amigos que tengo y tendré.

Permitidme un consejo, pues, porque es verdad, que los amigos son un tesoro. Cuidadlos bien y que sea para siempre.

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