No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 20 de marzo de 2014

Bienvenida a casa

Hola queridos lectores, 

Ya es primavera aunque todavía no lo haya anunciado el Corte Inglés. Y no porque lo hayan dicho en las noticias, ni porque sea la fecha, ni siquiera porque lo diga Google. No tiene nada que ver con eso. Es primavera desde ayer cuando, comiendo en el campo con la familia (pero la familia pequeña, por parte de madre) encontré el primer cuco. No sabréis lo que es, no me refiero al pájaro. Es una flor rara, el nombre técnico es Muscari neglectum. Pero mi padre siempre le ha dicho cuco. Bueno es esta de abajo:
Pues como os decía, para mí la primavera empieza cuando veo una de estas. Es una costumbre que tengo desde pequeña, cuando sí que tenía tiempo para campar salvaje por los campos. Bueno, tenía tiempo pero no permiso de mi madre. Así que campaba salvaje por los campos... con mi madre vigilándome y con Esmeralda conmigo. Y siempre me encontraba de estas al comienzo de esta estación. Al principio, hay muy poquitos, me costó encontrarlos y solo vi dos, pero a medida que avanza la primavera, el campo se llena y están por todas partes. Pero solo en primavera, al comienzo, después desaparecen. Y sé que no es una planta muy bonita, lo que pasa es que me trae tantos recuerdos o, bueno, ni siquiera recuerdos, pero al menos sí sensaciones agradables que provienen de recuerdos olvidados y felices. 

Así que con el primer cuco de la temporada, que ya tengo debidamente aplastado para guardármelo como marcapaginas del 2014, doy la bienvenida a Perséfone. Os hablé de ella el otro día ¿os acordáis? Es la hija de Deméter, diosa de la naturaleza, con Zeus, el dios del rayo, de la fertilidad y que básicamente se trifulcaba a todo lo que se movía. Resulta que, según la tradición griega, Deméter quería a su preciosa hija que tenía loquitos a todos los hombres al parecer con razón. Pero uno de estos hombres se volvió loco de verdad, de verdad. Ya sabéis cómo son los hombres y sin encima son dioses, apaga y vámonos -.-' Hades, dios del Inframundo (o sea, la alegría de la huerta en las reuniones familiares del Olimpo) se quedó prendado con la belleza de su sobrina (remarquémoslo porque tanto Zeus como Deméter eran sus hermanos, pero bueno, los dioses griegos no le hacían ascos a nada, ya os contaré) y decidió raptarla. Sí, así tal cual, la galantería murió con él (claro es el dios de los muertos, ¿lo pilláis?) ¿Dónde han quedado las primeras citas, los saludos amables y las flores? El caso es que Deméter se puso fatal, se enfadó tanto que la Naturaleza se volvió loca, el tiempo cambió y todo estaba tan mal que Zeus tuvo que interceder para que Hades devolviera a Perséfone con su madre. Pero, ay amigo, Hades había obligado a Perséfone (aunque aquí los que saben no se ponen de acuerdo de si fue obligado, engañado o consentido por ella) a comer una granada me parece, aunque depende de dónde lo leas, como no se la tomó entera, sino solo unos 6 granos, se llegó al acuerdo de que Perséfone se pasaría medio año como diosa del Inframundo y otro medio con su madre. Por eso Deméter se pone triste cuando su hija se va y llega otoño e invierno y, sin embargo, ebria de alegría a su vuelta, prepara la primavera y el verano. 

Bueno, ya sé que las estaciones no dependen de eso exactamente, pero es una historia bonita. Las mitologías tienen historias increíbles (y algunas muy verdes) os iré contando si os gustan. Yo soy una enciclopedia con patas de esas cosas. De hecho, de pequeña, lo primero que quise ser mientras otras querían ser princesa, fue egiptóloga, incluso antes de saber que quería ser escritora me parece. En fin, esa es otra historia. 

Ahora voy a comentaros el panorama por mi casa porque no os hacéis una idea. Brave está genial, cada día parece más una bolita peludita, está creciendo y mordiendo todo lo que pilla. Es precioso. Ya le he enseñado a que me traiga  una pelota y casi a hacer el sienta cuando se lo digo, si tengo tocino como recompensa, claro. Es muy listo. Y aunque el perro técnicamente es mi padre, hasta que mi cachorrito tenga edad de correr y hacer las cosas que él quiere, es cosa mía: lo paseo, le doy de comer, lo limpio y juego con él. Se me va el día, pero es tan bonito *.* Aunque no todo en mi casa son carantoñas de cachorro. Mi hermano está malo, tiene mucha fiebre, por encima de 39ºC e intentamos bajársela a base de paños húmedos porque mi madre le ha dado ibuprofeno y yo le tengo dicho que el ibuprofeno no es antipirético, que es mejor darle paracetamol, pero como de costumbre, han hecho lo que les ha dado la gana y eso, ahora hay que esperar unas horas para darle otra cosa. Espero que se le pase pronto, el pobre se pone muy tristón cuando está malito, deja de comer y todo. 

Cosa que por otra parte, no me pasa a mí, pero luego os hablaré de lo mío. Porque antes tengo a mi madre con infección de orina y a mi padre con más ataques de migraña porque le han cambiado la medicación y la que le han puesto ahora no tiene utilidad en profilaxis, se lo he dicho también. Lo que le han mandado ahora es más para ataques agudos y él necesita tratamiento profiláctico. Antes tenía una que le iba mejor, lo que pasa es que pedimos que se la cambiaran porque tenía muchos efectos secundarios =S pero en fin son mejores esos efectos secundarios que las migrañas. 

¿Y yo? Ah, pues yo no tengo nada, pero a mi madre le dieron un buen susto ayer. Resulta que comimos con la familia de mi madre, que es pequeña en comparación con la de mi padre. Mi tía es pediatra y sabe un montón de cosas, lo admito. Mi madre le preguntó casi por curiosidad sobre una mancha que tengo y a mi tía le dio un ataque de lo que a mí me gusta llamar "la fiebre del estudiante de medicina" que consiste en el subidón de adrenalina que te produce saberte una respuesta difícil. O sea, que miró la mancha y sin verlo bien comenzó a dar una retahíla de enfermedades asociadas a eso, una en concreto, con posibles complicaciones severas e implicaciones poco deseables. Claro, mi madre que es impresionable, se cagó de miedo. Pero no preocuparse chicos y chicas, ya os digo yo, con mi ojo clínico, que eso no es. Lo que pasa es que mi tía se emocionó, le recordó a algo y comenzó a decir cosas. De todas formas, para tranquilizar a mi madre y dejarlo claro, mañana voy a hacerme análisis. Me van a desangrar viva, la última vez que me sacaron sangre me tuvieron que hurgar... ¡hurgar! en los dos brazos. Uff que horror, espero que esta vez acierten a la primera con mis venitas. Así que por la tontería esta, me pelo otro día de clase. Menuda semana de vacaciones poco provechosa. Lo siento, yo quería estudiar, pero no pueden ponerme un cachorrito en los brazos y pedirme que estudie en vez de jugar con él O.O ¡Imposible!...Pobre bolita mía, va a ser el perro de los  mil nombres. Oficialmente es Brave, mi abuela lo llama Whisky (no sé por qué); Anastasio lo llama Mortimer (porque quiere) y yo cada día lo llamo de una manera: bebï, príncipe, bolita, peludín, cosita, peñajo... Tiene que estar hecho un lío 
Ah, y por cierto, yo también llevo un buen resfriado, mi hermano me lo ha pegado, seguro. Así que ya veremos mañana, en ayunas, resfriada, con menos tres tubos de sangre... voy a estar más mareada que el monigote que os acabo de poner :s 
Bueno chicos, ya os contaré cuando tenga los análisis qué es, si es que es algo. Y si mañana no escribo es que me ha dado un chungo por la sangría que me espera ;)

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