No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 14 de marzo de 2014

Casi prefiero correr la marathon

Hola queridos lectores,

¿Qué tal vuestro día? Yo tengo en mí misma todo un compendio de emociones diversas y variadas. Por una parte, debería estar contenta porque tengo un perrito. Es un Bordier Collie, se llama Brave y no por la princesa Disney que piensan algunos y lo confunden con una hembra (porque es un macho). No, en realidad, la idea del nombre de Brave lo saqué de uno de los libros eróticos de Mérida en los que una de las protagonistas tenía un Husky llamado Brave y me gustó. Supongo que no estará relacionado, pero unos meses después de tener al cachorro, la del libro se dio de morros con el tío bueno de la historia, así que por probar. Ahora, esto no lo puede saber jamás mi padre porque, en realidad, el perro es suyo. Es la raza de perro que siempre ha querido, lo ve como una muestra de su poder y virilidad, el perro de un hombre es la prolongación de su masculinidad o algo así, por eso no puede saber nunca que el nombre de su perro lo saqué de una novela erótica para adolescentes locas... bueno sería gracioso que lo descubriera.

En fin, que tengo a mi perrito, adorable y monísimo. Aunque es un dormilón y prefiere a mi hermano ¬ ¬. Por lo demás, estoy contenta en lo referente al perro, supongo. No sé cómo acabará esta historia de Brave porque a mi madre no le gustan nada los animales, en general, los perros en particular. Así que puede que el perro peligre en la próxima discusión, que conociendo a mis padres como si me hubieran criado, pues no tardará demasiado en tener lugar. Os iré informando de los hechos según sucedan.

Y hablando de contaros historias, hace un rato que Agapito me ha vuelto a mandar whasapitos. Me he puesto a Brave de foto de perfil en el whastapp y me ha dicho que de quién era el perro. Le he contestado porque soy buena persona y no me gusta pasar de la gente totalmente, pero no quiero saber nada de él ¬ ¬, mejor porque estas fallas tengo que aprovechar para estudiar, no tengo tiempo para aguantar sus intentos de ligar.

Tengo que estudiar...¡estudiar!...mierda, ¡¿ESTUDIAR?! D:
Me apetece tanto como que me metan un erizo por los pantalones y me pongan a correr una Marathon. O.O (y de ahí el título de la entrada), Estoy más vaga que un linfocito perezoso. Pero es que hoy, entre venir de la capi, asentarme en casa y recoger al perro. Mañana empezaré ¿qué remedio? Tengo que encontrar una motivación porque este cuatrimestre no me apetece nada. Iba a echarle la culpa a los médicos creídos, pero hoy no puedo porque la cirujana que ha venido a darnos un seminario me ha parecido agradable y además que se notaba que se preocupaba un poco por la gente. Así que no me apetece, porque no me apetece. 

Bueno, vale, tengo algunas razones que me deprimen y/o me preocupan y en estado de nervios tengo que hacer algo que me calme, lo que suele ser escribir o leer o las dos cosas a la vez, estudiar seguro que no. ¿Queréis saber qué me pasa? Bueno, os lo voy a decir igual porque no ponéis comentarios así que digo lo que quiera. Pues es Anastasio, cómo no, que... Bueno, tengo que contar la historia desde el principio. 

El cuatrimestre pasado, cuando se abrió lo de las becas Erasmus le dije que si se la iba a pedir me avisara por si me lanzaba yo al mismo tiempo. (Hago un inciso) No me he pedido el Erasmus por dos poderosos motivos: falta de fondos y preocupación de mi madre (sobre todo por lo primero) El caso es que, como vivimos juntos y yo llevo muy mal los cambios, me he acostumbrado a estar con él y si se iba el año que viene, pues podía probar a buscar un país de Erasmus más baratos (tipo Portugal) o algo así y me iba al mismo tiempo. Pues él, al final, y digo al final después de decirme que no se la iba a pedir, que mejor el año que viene, se la pidió ¿y sabéis cuando me avisó? a las 23.00h de la noche del día en que cerraban el plazo. Estupendo. Si eso es lo que tiende avisar con tiempo, no sé lo que entenderá por última hora. En su día me enfadé, la verdad, me quedé un poco triste pensando que se iba a ir de Erasmus y yo me quedaba y eso, pero lo disculpé, digamos, porque al hacerlo a última hora, pensé o quise pensar que lo hizo porque todos sus amigos se iban y se había decidido casi en un impulso a seguir la estela de sus coleguis. Pues no fue así, porque por ciertos comentarios que dijo a Sadee un día que ella se vino a comer con nosotros, descubrí que él había estado en secretaría informándose y hablando sobre los destinos y las exigencias de idioma en cada uno. Así que lo sabía, lo tenía pensado, decidido ¡y me avisó a última hora! Pedazo de c**** (no pongo la palabra que estoy pensando pero imaginadla). En fin, que se la pidió y esta mañana han dicho que van a poner la lista con los becados a la vuelta de fallas o poco después. Soy penosa, estoy nerviosa como si fuera yo la que se juega algo. ¿Está muy mal si no quiero que se la den a Anastasio? Hombre, por un lado quiero por él, porque sé que le hace ilusión, pero no quiero por mí. Soy una egoísta :( Aunque da igual, porque no depende de mí. Os diré lo que pasa, si se va o no. Supongo que sí, ir haciéndoos a la idea, porque tiene buenas notas y dinero suficiente y esas cosas que a mí me faltan, como una madre permisiva. 

¿Queréis que os cuente algo más? Pues no sé, estoy un poco deprimida, será la astenia primaveral... o la universidad que es agotadora y deprimente. 
Siempre he pensado que al de "El Grito" de Much estudiaba medicina y lo retrataron después de ver su nota en microbiología...bueno en cualquier asignatura, en general. 

Pasadlo bien el fin de semana y los que tengan fiestas por las fallas (como yo) ya sabéis, no hagáis nada que un quahog no haría ;) Yo os retransmitiré la actualidad desde los adentros de mi cuarto. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario