No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

domingo, 23 de marzo de 2014

Empieza la guerra

Socorro, chinchilla, lo que sea. No puedo más. He intentado hacerme la fuerte, pero yo no soy fuerte, no lo soy. Soy una cría y las lágrimas me han vuelto a ganar la partida.

Puedo describiros la situación en mi casa como si fuera un campo de batalla. Desde que mi padre se fue ayer y durante todo el día de hoy, hemos vivido en periodo de Guerra Fría. Con una tensión constante que se cortaba con cuchillos, con amenazas veladas y temor a lo que podía pasar, pero sin gritos ni peleas. Hasta ahora había mantenido la compostura. Anoche no dormí mucho, porque no podía, porque mi madre vino a las 5 de la mañana para meterse en la cama conmigo, cuando conseguí dormirme, vino mi padre dando portazos para cogerse el otro coche y algo de almuerzo. Y así seguía la cosa, sin más noticias suyas que un whatsapp en el que me decía que había sacado al perro y le había puesto de comer a las 7.00.

He estado estudiando poco y con mi madre. Durante toda la mañana me he dicho a mí misma que iba a ser fuerte, que ya soy mayor, que yo tengo que mantenerme entera para tirar de mi hermano y mi madre. Pero mi padre me acaba de llamar y ha tirado mi entereza por los suelos. Me ha dicho que él se iba y no iba a volver por casa, que no quería hablar con mi madre. Que en todo caso podía venir para llevarme a Valencia, pero sin mi madre, si ella se venía, que me buscara la vida. Ahí ya no he podido más y he derramado las lágrimas que le debía a la vida desde ayer.

Puñetera vida por otra parte. ¿No pueden venir las desgracias de una a una? Primero me dicen que me tengo que hacer unos análisis para descartar una enfermedad crónica, llevo un resfriado desde hace unos días y como estudio medicina y no soy tan tonta como parece ya sé que la clínica y todo apunta a que mis inmunoglobulinas se han vuelto locas y se he sensibilizado a epitelios caninos, o sea, que le tengo alergia a Brave, con el cariño que le había cogido a mi cachorrito. Y ahora esto. Genial, vida, ¿algo más? Ah, ya lo sé, seguro que mañana me dice Anastasio que le han dado la beca Erasmus y que me deja sola, venga va. Que aproveche todo el que me quiera dar una mala noticia, que estoy en racha.

Vaya mierda como una catedral. Encima mi padre me deja el marrón de decirle yo a mi madre lo de que no quiere volver. Pedazo de cobarde... Bueno, pero calma, las lágrimas pararán en cuanto me deshidrate y yo voy a seguir con mi vida. ¿Pero qué hará mi madre si se separan? Ella no trabaja ni tiene experiencia, es ama de casa. Tendré que trabajar yo, si al menos consiguiera que me publicaran algo y pudiera ganar algo de dinero.

Bueno, voy a dejar de escribir ya porque quiero que se me pase el soponcio antes de hablar con mi madre. Si alguien tiene pegamento, super glue o cinta americana para arreglar los fragmentos de una vida y corazón hechos pedazos, por favor, que contacte conmigo.  

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