No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 21 de marzo de 2014

La patología del amor

Hola queridos lectores, 

Estoy para el arrastre. Que mal me encuentro chicos. Ya os dije ayer que mi casa era una enfermería, pues hoy mi resfriado ha ido a más, tengo la cabeza abotargada, la nariz congestionada y me lloran los ojos. Por si eso fuera poco, me han sacado sangre y... vale, eso no me ha afectado tanto como esperaba. Me han encontrado la vena a la primera, que alegría. Solo que tras encontrarla se ha movido, ¡tengo una vena bailarina! Pero la han vuelto a encontrar y los tubitos se han llenado en un momento.

He llegado a casa sin tenerme en pie, me he tumbado en la cama hasta que mi glucemia se recuperaba y ¿a que no sabéis quién se ha puesto entonces a mandarme mensajes? Agapito. Sí, como lo leéis. Yo estaba mirando el móvil porque iba hablando con las chicas de lo que hacían en clase y también porque ayer le dije a Anastasio que estaba enferma y tal, para ver si se preocupaba un poco por mí, pero nada, este chiquillo es un soso ¬ ¬ solo me ha mandado un mensaje para decirme que no me he perdido nada en clase. Ni siquiera se ha dignado a preguntarme cómo me encuentro (¬ ¬) En fin, Agapito sí se ha puesto a darme conversación primero bien, preguntándome por Brave (que sigue adorable) pero la conversación ha ido degenerando hasta que han aparecido las palabras "chupar" y "morder" y aunque yo hacía en todo momento referencia al cachorro y nada más, me da que él no. Así que he ido cortando la conversación poco a poco, porque este se me quería plantar en casa esta tarde. ¡Con lo mal que me encuentro! (Y aunque me encontrara bien tampoco podría porque tengo que estudiar, pero vamos, que no).

Así que eso, ¿por dónde iba? Ah sí, que con mi trancazo y mi pérdida de sangre, pero estando toda mi familia enferma, pues me ha tocado a mí hacer de enfermera-médica y estoy fatal ya, cansadísima. Y tengo que estudiar >.<

Por lo que hoy, mis queridos lectores, no tengo fuerzas para contaros algo más entretenido. Así que he pensado que os voy a poner una poesía que me gusta, no es mi estilo normal, es del año que empecé la carrera, cuando mi mente de escritora comenzaba a adaptarse a la ciencia masiva y me salían cosas como esta que os voy a poner. Como buena aspirante a escritora, he escrito un poco de todo. Como empecé de niña pues hacía cuentos de princesas, luego de aventuras, misterios, asesinatos, fantasía... lo probé todo para encontrar mi estilo, aunque sigo haciendo un poco de todo. Pero, aunque ahora me dedico sobre todo a la narrativa, también tuve mi época de escribir obras de teatro cortitas y poesía. Esta es una algo rara, pero divertida si estás en el mundillo. A ver si os gusta:

La patología del amor

He descubierto que tengo ojo clínico para el amor, 
pues nunca hay condiciones fisiológicas en mi corazón.
Y es que debe de ser patológico tanto amarte, 
pero no encuentro compuesto químico para olvidarte. 

El simple hecho de oír tu ventilación pulmonar
dispara mi presión arterial.
Mi glándula suprarrenal libera adrenalina. 
Se hacen con el control la angiotensina y la vasopresina.
Mi cuerpo reacciona de una forma somática, 
que no entiende de inervación parasimpática. 
Y aunque sé que no debo, quiero un blastocisto tuyo
para que lo sintamos gastrularse juntos.
Pienso que mis células neuroectodérmicas, en mi desarrollo,
al crear el sistema nervioso, se hicieron un embrollo.
Y maldigo el día en el que mi sistema nervioso periférico decidió
darte el poder de mi centro vasomotor.

Ya ves, me he dado cuenta de que cuando te veo pierdo la razón
y sufro de hiperglucemia, taquicardia e hipertensión.
Por todo esto he llegado a la conclusión
de que debe ser patológico el amor. 

Pero a estas alturas, ¿para qué mentir?
Prefiero vivir enferma a vivir sin ti. 

Bonito ¿verdad? Lo que toda chica o chico sueña que le digan alguna vez en su vida xD... bueno, no tanto. Tengo poesías normales, lo prometo, pero esta es muy graciosa y tenía ganas de compartirla con vosotros. 
Y esta poesía está hecha a modo de broma, pero es verdad y sigo pensando, que hay algo patológico en el amor. Muy normal no es, ¿no me digáis que no os pasa eso que digo? Aunque las personas normales digan que les late el corazón (y no taquicardia) o que sienten mariposas en el estómago (y no que se les cierran los esfínteres por la inervación simpática). Lo cierto y la verdad es, lo expreses como lo expreses, que estar enamorado es un estado adaptativo para las personas. Sí, como el sistema inmunitario adaptativo, tiene que luchar y especializarse en las cosas de su antígeno predeterminado. La inmunología es muy romántica, ¿sabéis? Cada anticuerpo está predestinado a un antígeno y vaga por el organismo sin descanso hasta que lo encuentra. Solo que es un amor de los que matan, porque el Antígeno y el anticuerpo se acaban destruyendo el uno al otro. Vaya, vaya, con l'amour...
 Así que, lo que yo decía, el amor es una patología. Pero de esas que te hacen quedarte en la cama a gustito y pelarte un montón de días de clase, arropadito con una manta. Ay, quién pillara una de esas ;)

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