No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

domingo, 30 de marzo de 2014

Nos levantaremos

Las estrellas brillan más en la oscuridad...


.... Ah, hola queridos lectores, perdonad, estaba pensando y me he quedado empanada. Con esto del cambio de hora estoy un poco descolocada. Parece que sea más pronto de lo que es y tengo que ponerme a hacer muchas cosas a la de ya, pero he estado todo el día pensando que iba a esperar a escribiros cuando estuviera en el piso, sin mis padres, y es ahora.

¿Veis la frase con la que he empezado hoy? "Las estrellas brillan más en la oscuridad" Me la dijo Mérida el miércoles, cuando mi semana iba mal y camino de empeorar. Si eso es verdad, esta semana habré sido un puñetero faro de lo que habré brillado. Pero ya está. La oscuridad de la noche siempre da paso a la luz del día y yo ya me he recuperado. El viernes, cuando llegué a casa tras la paliza del destino, estaba agotada, y no un agotamiento físico o mental que pudiera justificar  con mucho trabajo. Es que, simplemente, no podía más. Me quedé dormida a eso de las 22.15h y al día siguiente apenas sí conseguí levantarme a las 8.00 h para estudiar. Todo el mundo (y por todo el mundo me refiero a mi abuela, mis tías y mis padres) me dijeron que estaba pálida y con ojeras y yo no podía evitar reírme, si ellos supieran... Pero no lo saben porque no me gusta ir promulgando por ahí que soy una llorona. Solo lo sabéis vosotros que me leéis, porque solo aquí, solo escribiendo en mi rinconcito, me siento libre para decir cómo me siento realmente. Además, mi madre y mi "todo el mundo" ya tienen sus propios problemas como para preocuparse por los míos.

En realidad, no me han pasado tantas cosas malas. Si hacemos un balance objetivo, casi parece que me quejo por vicio, pero en realidad es que lo de mis padres, el domingo, sí que me afectó mucho. No redundaré en ese tema, pero eso me dejó abatida y digamos que las patadas duelen más cuando estás en el suelo. Si todos los demás problemillas que surgieron: el cambio de prácticas, perdernos otras prácticas y eso hubiera pasado en otro momento lo habría afrontado mejor. Aunque hay que ver el lado positivo y en este caso hay dos cosas positivas: La primera que con tanto disgusto he adelgazado (aunque durará poco) y que el golpe de que Anastasio se vaya de Erasmus se ha visto rebajado al estar combinado con otros problemas. Estoy casi segura de que, de haberme enterado de que se iba sin que me hubiera pasado nada esa semana, me lo habría tomado algo, muy... fatal. Porque estoy muy acostumbrada a estar con él y se me dan mal los cambios, necesito un tiempo de adecuación y además me preocupa que el año que viene, en su cuarto que está pegado al mío, pongan a alguien ruidoso. Pero así, rodeado como estaba el asunto, de otros muchos inconvenientes, apenas pude parar a pensarlo y lo he aceptado antes de haberme preocupado demasiado. Aunque lo echaré de menos.

Pero, en fin, ahora, con energías renovadas de haber podido dormir 8 horas seguidas, afrontaré los problemas que quedan por resolver como mejor pueda. Ahora mismo solo hay una gran cosa que me atormenta: SOY UN DESASTRE. ¿Por qué? Esa misma pregunta me la llevo haciendo desde que tengo uso de razón. A ver, es que mañana tengo una exposición de un trabajo y pasado tengo que entregar otro trabajo y me pongo muy nerviosa. No paro de pensar que lo hago fatal, que por mi culpa le bajarán mi nota a Kim (mi compañera en el trabajo que se entrega el martes). Me preocupa no estar nunca a la altura de los demás, de lo que esperan los profesores, de lo que yo misma espero de mí. Y esa sensación de que todo me va a salir mal, de que todo lo hago mal, se concentra en la boca del estómago y no me deja respirar ni comer ni vivir con tranquilidad. En fin, será lo que tenga que ser y si meto la pata, lo siento por mis compañeros. Pero lo haré lo mejor que pueda.

Gandhi dijo que si te caes siete veces, hay que levantarse ocho. Contando con que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra, doy por hecho que caeremos muchas veces, innumerables veces, pero también nos levantaremos, chicos. Nos levantaremos ;)

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