No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 13 de marzo de 2014

Se me cayeron los mitos

Hola de nuevo chicos y chicas,

Esta tarde he aprendido algo que tengo que compartir con vosotros. Pero primero: le he hablado de mi blog, quizás, a más gente de la que debería. Así que para personas que me conozcan, que se lo lean bajo su responsabilidad.

Y es que estoy un poco indignada porque he descubierto que las novelas eróticas de Mérida que me leí están mal ¬ ¬ (que fraude...) El primer desengaño me lo llevé hace unos días porque resulta que en dichos libros, a los protas masculinos les pone mucho que sus chicas respectivas lleven de pronto piercings en pezones y otras zonas comprometidas que no debería mencionar (clítoris). Yo estaba en modo flipas pipas O.O pensando "no me hago eso ni loca por mucho que les guste a los chicos" porque una tiene el amor propio suficiente como para no agujerearse una parte del cuerpo tan potencialmente dolorosa solo porque le guste a un tío buenorro. Pero, solo por curiosidad, le pregunté a Anastasio si era verdad eso de que a los hombres les volvían locos los piercings y me dijo que a él, personalmente, no. Me quedé un poco más tranquila, aunque entonces no estaba segura de si era fallo del libro o es que Anastasio es la excepción que confirma la regla. (Sigo sin estar segura, si hay alguien que lo sepa podéis dejar un comentario, sigo teniendo curiosidad).

Pero el segundo mito que me transmitió el libro se me ha caído esta tarde. A ver cómo lo digo... Empezaré hablando de un chico que conocí estas vacaciones de verano, bueno ya lo conocía, pero que volví a ver y él se pilló, digamos, de mí. O sea, que me mandaba whatsapps, mensajes por el Facebook, quería venir a mi pueblo (me acosaba un poco, la verdad) En fin, yo no estaba muy interesada y mi interés decrecía a medida que se acercaban los exámenes hasta que dejé de hablar con él porque ya vio que estaba siempre estudiando y no quedaba nunca. De hecho, y ya que lo estoy contando, os voy a contar un par de cosas graciosas que me pasaron con él.

Una de las noches que salí, y no con él sino con una amiga mía que es amiga suya, ahí nos conocimos. El caso, es que esa noche que había en plan discoteca con música de la Máxima, guay, yo estaba bailando tranquila y ellos (chicos) bebiendo. Para que ellos bebieran estábamos retirados de la marcha y cuando terminó el concierto o lo que fuera, cuando la gente comenzó a dispersarse y ya no había nadie bailando, entonces me dijo él que me fuera con él al centro de la pista a bailar. Y fue un : "tío, yo no pillo muchas indirectas, pero esto de sutil tiene menos que un elefante en una chatarrería". Y lo mejor está por llegar. Me fui con él por presión del grupo SIN intención de hacer nada con él, quede claro. Pero, y esto sí es lo mejor, centrémonos, íbamos andando por mitad de la oscuridad, gente alrededor, él con un cubata en la mano, yo repasando mentalmente el movimiento de la cobra que tenía que hacer y entonces digo "¡Papa!" ¡Sí! Mi padre estaba ahí, frente a mí, porque mi madre, en otro de sus ataques de histeria no había soportado no saber de mí y había mandado a mi pobre padre a buscarme a las 4.00h am (habíamos quedado en que me recogieran a las 6.00h am) Así que, salvada por la campana.

La siguiente fue otro día con verbena en la que no paraba de decirme que fuera con él a no sé donde y yo me excusé en que las canciones me gustaban y yo quería bailar.

Bueno, pues hecho este inciso, vuelvo a hoy. Pues el chico este, que aún no tiene nombre, lo vamos a llamar... Agapito, pues Agapito me ha mandado varios mensajes esta semana y hoy se ha puesto a hablar, yo me aburría de estudiar y he seguido la conversación. Pues ok. Pero al final, ha acabado derivando a temas comprometidos...
Y va y me pregunta sobre qué tipo de chicos me gusta. Y yo "Eing???"
A ver pues... Es que no tengo un prototipo establecido, pero vamos, lo que sé que me gusta no se lo iba a decir a él. Así que he sido sincera como seré ahora con vosotros, no os riáis de mí, por favor os lo pido. Pues resulta que no sé exactamente lo que me gusta o no porque si eso se saca por trial and fail (prueba y error) yo no he hecho pruebas. Traducción: que no he salido con nadie así que mis conocimientos en estos aspectos son cercanos al cero absoluto. 

Pues ha sido decir eso y ..."sonido de grillos"... Silencio Absoluto. Ha dejado de mandarme mensajes. Así que otros mito de los libros que se me cae por tierra: a los chicos no les mola que seas virgen y sin experiencia. Joder, si ahora va a resultar que ligar es como buscar un trabajo: todos te piden una experiencia que no puedes conseguir si alguno no pasa por alto que no la tienes y te da una oportunidad.

 Pues así ha ido la cosa chicos. Resulta que tener la vida sexual de un quahog no solo sirve para vivir más, también te sirve para ahuyentar a chicos que no te acaban de convencer. Y me diréis "pues genial, un moscardón menos". ¡Pues no! Porque una cosa es que no me guste a mí, que creo que Agapito no me gusta, y otra cosa es que me haga ilusión que me deje tirada evidentemente por tener la vida sexual de un quahog (mi nuevo eufemismo para decir que soy virgen) Pues eso...
No me ha gustado nada. Bueno, ya os contaré movidas románticas otro día. No ha dejado de hablarme del todo, un rato después, cuando se ha recuperado del susto, y me ha dicho que para él, yo seguía siendo la misma. ¡¿No me digas?! No sabía que haber trifulcado (eufemismo de... ya sabéis) te convirtiera en una persona distinta, vaya. Pues obviamente, soy la misma que hace cinco minutos O.o... ¡Chicos! Pues que le pete un pez. Ah, pero que luego ha seguido diciéndome que le mandara fotos mías de médica sexy. Y ya ha sido demasiado para mí. Puede esperar sentado y con tranquilidad absoluta, porque eso no va a suceder jamás de los jamases. Bueno, no, pasará... cuando los quahogs trifulquen! (iba a decir vuelen, pero lo otro es más improbable)
Buenas noches y no hagáis nada que un quahog no haría... (cuánto va a dar de sí el molusco este) ;)

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