No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

sábado, 22 de marzo de 2014

Una bomba de relojería

Hola por segunda vez queridos lectores,

¡Qué desastre chicos! Lo siento, pero no escribo para contaros el final de la historia de Zacarías. No, es que en mi casa-enfermería ha estallado una bomba ¡BOOM!


A ver, cómo os cuento esta situación. Es un completo desastre (eso ya lo he dicho, pero lo es) Recordáis que mi madre estaba con infección de orina algo fastidiada con sus dolores después de haber estado casi toda la mañana en el hospital, pues esta noche estaba de nuevo con sus dolores y en una de estas mi padre le ha dicho algo, no sé el qué porque no estaba... resumiendo: mi madre se ha puesto a llorar en medio de un ataque de histeria, mi padre ha subido gritando y se ha armado una gorda. Sí, no ha sido muy agradable. Mi madre ha tenido un ataque de ansiedad, se ha puesto a hiperventilar, se ha mareado y se me ha caído en los brazos. Luego el culebrón ha seguido con ellos forcejeando, yo intentando separar a mis padres. Pero imaginaros la escena esperpéntica, grotesca, dantesca O.O Viendo cómo mi madre zarandeaba a mi padre cogiéndolo por la camiseta, había un plato de por medio, yo intentando separarlos, mi hermano llorando a mis espaldas. Y lo peor es que ya no siquiera me sorprende ni me altera esta situación, no es una novedad, quiero decir. Esta misma escena, ver a mis padres discutiendo, gritando, a mi madre con ataques de ansiedad y llegando, incluso, al forcejeo, pues ya lo he visto otras veces. Lo llevo viendo desde que era pequeña.

En mitad de la gran discusión, han gritado cosas como "divorcio" e "irse de casa" y eso. Mi madre ha tenido un pronto y ha llegado a coger una chaqueta y todo pretendiendo irse y yo la tenido que detener porque estaba en mitad de una ataque de ansiedad. He tenido que agarrarla y mantenerla hasta que se tranquilizara y ahí es cuando ha comenzado a hiperventilar y se ha caído redonda en mis brazos que apenas podían sostenerla. Pero cuando ya había conseguido calmarla, el que se ha ido ha sido mi padre. Y a él no he podido retenerlo, es demasiado fuerte. Mi madre ha intentado cogerlo, pero él la ha apartado y luego a mí que estaba en la puerta observándolo todo.

Así que, ahora, mi padre se ha ido, tiene el teléfono apagado, se ha llevado el coche y las llaves del otro coche para que no fuéramos a buscarlo y así está la cosa. Mi casa ha pasado de ser una enfermería a ser un manicomio. Yo me he quedado tranquilizando a mi madre y mi hermano pequeño que seguía llorando, he sacado a Brave y le he puesto de cenar, pero sobre todo, me he dedicado a escuchar a mi madre.

Ya os he hablado de ella y, no sé si lo habréis deducido por vosotros mismos, pero a veces no me llevo muy bien con ella porque la pobre es muy miedosa, exagerada, hipocondríaca, y a veces puede con mi paciencia. Pero ella, a pesar de todo, no es mala, es así. Tiene sus propios fantasmas que no puede ahuyentar. Ahora no sé muy bien qué pasará, me obligarán a tomar partido como siempre y a decir quién tiene razón. Hay que andar con mucho cuidado porque el terreno es resbaladizo. A ver qué pensáis vosotros. Entiendo que mi madre estaba en el sofá y mi padre tenía que hacer la cena, cuando le ha dicho a ella que pusiera la mesa se ha armado el revuelo. Desde el punto de vista de mi padre, él tiene migrañas muy fuertes y el dolor de mi madre le parece irrisorio, que desde su umbral del dolor lo es pero mi madre tiene una forma distinta de ser a la de él y mientras él aguanta estoicamente y sin decir nada, se aguanta el dolor hasta que no puede más, mi madre lo deja ver enseguida, tiene menos aguante. Entonces desde su punto de vista, ella estaba bien. Objetivamente, estaba bien porque en el hospital no le han encontrado nada. Pero ella no se encontraba bien.

A eso ha seguido que dice que mi padre le ha hecho sentir como una mierda, que siempre se cree superior a ella, que haga lo que haga, siempre le parece mal y ya no sabe qué hacer, cómo comportarse. Normalmente, debo confesar que ante este discurso yo me ponía de parte de mi padre porque era fácil achacar todo a los problemas de mi madre y su tendencia a exagerar, pero ahora algo ha cambiado. Ahora su discurso me recuerda a lo que me pasa a mí a veces con Anastasio (lo siento) Pero sí, me he sentido identificada, he comprendido lo que quería decir. Como que él le da a todo la vuelta para que ella parezca la culpable, o que solo ve las cosas que hace mal y no las que hace bien, que no tiene en cuenta su opinión. No es tan exagerado como lo de mis padres, pero en parte de su discurso yo he visto cosas que pienso cuando estoy con Anastasio y he comprendido mejor su dolor. Así que no sé qué hacer. Creo que mi madre tiene razón. Ella tiene problemas, la crisis de ansiedad y cómo se ha puesto solo porque mi padre le dijera que pusiera la mesa no era normal, pero mi padre debería conocerla ya, saber que va a ponerse a sí, yo he aprendido a hablar con tiento con ella, ¿cómo no ha aprendido él en este tiempo? También veo lo que ella ve, que a veces intenta ser superior a ella, quedar por encima. Bueno, no es eso. Sino que como él es el que trabaja, el que por las tardes se va a la viña, el que más trabaja, quiere un reconocimiento mayor. Eso lo entiendo porque como tengo algún gen suyo también me pasa a veces que, como yo estudio más que mi hermano, quiero que me reconozcan más, que me digan algo más, quiero ser más. Yo veo esta tendencia poco sana que tengo y la corto de raíz, pero mi padre no lo hace.

Así que no sé... llevo toda la tarde sin respirar bien, ahora he sacado al perro y ya me pica todo, mi alrededor parece una batalla campal de pañuelos usados. Mi hermanito el pobre sigue conmocionado. Aunque él tiene suerte de ser el pequeño, yo he intentado protegerle siempre de estas peleas. Me lo llevaba a mi cuarto, le ponía música con mis auriculares, muy alta, para que no escuchara los gritos. Yo no tuve esa suerte y mientras estuve sola, antes de que él naciera, y sin tener a nadie que proteger, no podía hacer otra cosa más que ver el grotesco espectáculo que me ofrecían mis padres y llorar desconsoladamente.

Ya he crecido y no he llorado (qué mayor soy) he llevado la situación lo mejor que he podido, he consolado a mi hermano, he hecho que mi madre y él cenaran algo y ahora intentaré dormir. Porque sospecho que la noche no será fácil y que me despertarán los gritos. Yo también estoy cansada de aguantarlos, de soportar los gritos, las peleas. ¿Cómo no va a ser mi vida romántica un desastre con semejante ejemplo? Para mí un matrimonio es sinónimo de peleas, tensiones y malestar.

En fin, ya me he desahogado un poco. Gracias por estar ahí ;)

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