No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 22 de abril de 2014

Hoy ven la luz

Hola queridos lectores, 

Hoy es 22 de abril y yo tenía pensado, desde hace casi un año, que hoy fuera un día especial. ¿Por qué? Pues el 22 de abril es el día en el que comienza la historia de la novela que os dije que había escrito este verano. Lo estupendo, genial e ideal hubiera sido que se hubiera publicado hoy, ¿verdad? además con la feria del libro tan cerca, pero no ha podido ser. Aunque en realidad ni siquiera es hoy porque como las edades de los personajes no le gustaban mucho a Ellen, decidió que el libro sucediera sobre el año 2000 así que ya ha pasado. Pero, como os he dicho, yo llevaba casi un año esperando que llegara este día y he estado a punto de dejar que el cambio de la fecha del libro, que no se haya publicado, las prácticas de radioterapia y el dolor de cabeza horrible que tengo ahora mismo arruinaran este día y lo convirtieran en uno más, en un día normal. No, señor. Hoy iba a ser el día en el que mis personajes comenzaban sus aventuras, hoy podía haber sido el día en que mi novela se publicaba y no va a ser así, pero hoy va a ser el día en el que mis personajes salgan al mundo por primera vez =D

Sí, os voy a contar un poco de qué va para que me entendáis y como está registrada oficialmente no me podéis plagiar (que no es que no me fíe de vosotros, es que hay que registrarla). La protagonista es una forense llamada Emma muy metida en su mundo de las ciencias y el chico es un detective de policía llamado Kenneth. Son, digamos, los personajes conductores. Ella es española, pero durante unas vacaciones en Inglaterra, encuentra, casualidades de la vida, un cadáver, el de una chica joven muerta en extrañas y macabras circunstancias. Decide prestar sus servicios como forense y ahí conoce a Kenneth, un chico muy guapo, aunque también demasiado mujeriego que se convierte en su compañero y casi en su sombra. Pero, como sabéis, me gusta la historia, así que a esta línea principal de investigación se une la investigación de unos asesinatos que tuvieron lugar hace más de 70 años, pero que parecen tener una extraña relación con los de la actualidad. En fin, no os puedo contar todos los detalles y os pondré más cosas más adelante, es que tampoco lo quiero gafar o meter la pata hablando demasiado. Solo quería que hoy sí que fuera un día especial, al menos, que Emma y Kenneth cobraran vida por un momento, hoy. Y por eso he escrito el principio de los principios, antes incluso de que comience el libro, antes de que ella viaje a Inglaterra y se conozcan. A ver qué os parece ^^
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El viento soplaba con fuerza arrastrándola consigo. Apenas podía ver por dónde iba o qué pisaba. Todo estaba oscuro, se sentía perdida. Intentaba huir, alejarse de aquel lugar oscuro, pero el frío desaparecía, la niebla nunca se quedaba atrás y ella seguía vagando sin destino. Había perdido la noción del tiempo y del espacio, no sentía nada más que la ansiedad de saberse perdida, una angustia que nacía en la boca de su estómago para subir hasta su garganta. Pero nada más, el resto de sus sentimientos habían desaparecido y, en su lugar, solo había quedado un oscuro abismo.

Siguió avanzando sin dirección entre la espesa niebla, hasta que sintió unas gélidas manos que la apresaban. Buscó al dueño de aquellas extremidades, mientras la neblina desaparecía lentamente dejando ver un mar de cadáveres, cuerpos sin vida que la miraban, pálidos rostros que ya conocía, que había abierto en canal para hurgar en su interior y descubrir la causa de su muerte. El nudo en su estómago creció mientras seguía sintiendo unas manos que oprimían su brazo.

Emma se despertó empapada en sudor, con las sábanas en el suelo tras la reyerta que habría mantenido con ellas durante su pesadilla. Menos mal que había sido solo una pesadilla. Como forense estaba acostumbrada a ver cadáveres en su puesto de trabajo, pero llevárselos a sus sueños era demasiado. Un cálido hocico la sacó de sus pensamientos. Su fiel perro, la única compañía de la forense, había acudido a consolarla, bueno, a eso y a aprovechar la ocasión para subirse en la cama. Emma no pudo evitar acariciarle mientras él se acurrucaba a su lado.

-          Darwin- El perro la miró al escuchar su nombre- Necesito unas vacaciones urgentes.
Cogió el móvil que tenía en la mesita y comenzó a buscar lugares tranquilos y, sobre todo, lo más importante, sin cadáveres a la vista. De entre todos los pueblos encantadores que vio en Internet, hubo uno en especial que le llamó la atención.

-          Black Castle, ¿qué te parece  Darwin? Tranquilo, pequeño y con muchas flores en primavera. Está decidido me voy a Black Castle. Necesito descansar de tanto muerto.

Contenta y decidida dejó el móvil en la mesilla y se acurrucó con  Darwin, esperando poder dormir al menos unas horas sin pesadillas.
***
Un móvil comenzó a pitar en algún lugar de la habitación, pero estaba demasiado dormido como para ser consciente de ello. Sería su jefe, como siempre, y llegaría tarde, como siempre. Kenneth había asumido que la puntualidad jamás sería lo suyo. Las dos rubias que dormían junto a él parecían no escuchar el pitido del teléfono, pues seguían durmiendo plácidamente en su cama.

Eran bonitas, unas preciosidades, pero él ya no sentía nada. Desde la muerte de su padre, Kenneth había buscado con desesperación aquello que había perdido: el cariño, el calor, la felicidad. Había llegado a obsesionarse, había temido enloquecer, pero necesitaba tanto encontrar algo que ocultara, aunque fuera por un momento, el enorme vacío de la pérdida. Pero los años habían pasado y nada había conseguido volver a completarlo, ninguna de aquellas chicas a las que conquistaba y por las que se dejaban conquistar, habían logrado que despertara. Por las mañanas seguía sintiendo el mismo frío que sintió al ver el cuerpo sin vida de su padre. Y se preguntaba si habría algo o alguien que pudiera hacer que sintiera de nuevo.  

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Lo entenderéis todo mejor si os leéis el libro, si tengo la suerte de que lo publiquen. En fin, como os iba diciendo, hoy me duele la cabeza, con lo cual ya es todo un logro que haya podido escribir esto así que creo que me voy a echar la siesta. Antes me falta deciros que el nombre del perro de Emma lo estoy pensando todavía, es que no sale en el primer libro. Como posibles nombres tengo: Darwin, Newton, Vesalio, Golgi, Rokitansky y Virchow. Podéis votar a vuestro favorito, ese nombre aún es susceptible a cambios y también la raza del perro. 

Y bueno, aunque el día de la rosa y el libro es mañana, resulta que en mi libro también tienen un papel especial las rosas rojas, así que me despido por el momento y hasta que se me pase el dolor de cabeza con esta imagen =)


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