No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

miércoles, 2 de abril de 2014

Un día para soñar

Queridos lectores, 
Hoy he descubierto que se puede llorar de alegría. No solo porque sea una llorona, que probablemente ha influido, sino por pura y verdadera alegría. Os preguntaréis, imagino, a qué se ha debido tamaña felicidad. Bueno, pues es que no quiero gafarlo, así que os voy a dar solo una pequeña pincelada por ahora y si todo va bien, no os preocupéis, prometo que lo desvelaré en su momento. Hace ya un tiempo, casi un año, escribí algo parecido a una novela (en el sentido de que es muy largo) y no esperaba mucho porque el tema de publicar está muy complicado. De hecho, sigo sin hacerme demasiadas ilusiones. Pero, al menos, se lo dejé a una amiga mía que trabaja en el mundo editorial. Ella no es editora de este tipo de libros ni nada, y tampoco puedo asegurar ni nada por el estilo que lo vayan a publicar. Es todo un sueño, más incluso que un proyecto. Lo que sí que es real, lo que es cierto es que ella, que es una mujer madura con experiencia que trabaja rodeada de libros, accedió a leerse el mío y no solo se lo ha leído entero, sino que encima me ha dicho que...
Redoble de tambores....
¡Le ha encantado! Y estoy muy contenta. Bueno, no es una promesa de publicación, no es un premio ni es nada que pueda justificar quizás tanta alegría. Pero, chicos, si alguno escribe o pinta, dibuja, cose... lo que sea, si alguno de vosotros se dedica a crear me entenderá. Que alguien alabe tu obra, es lo mejor que te puede pasar. Tener un lector, en mi caso; un espectador para un actor; es lo más increíble. Saber que con tu creación, con tus palabras y tus historias has hecho reír, llorar, emocionarse a otras personas es... vaya, casi no tengo palabras por una vez. Y es que me cuesta mucho describir esta sensación.

Anastasio se ha encargado de desinflar el globo de mi alegría desmedida. Cuando he ido a decírselo me ha dicho que cuando alguien decía "obra maestra" como me ha dicho mi amiga a mí, era una forma de decir que no le gustaba. Este chico es incapaz de compartir una buena noticia (¬.¬) Pero esto es demasiado importante para mí como para dejar que Anastasio me lo amargue.

A ver cómo lo digo...Os suena eso de que: "si un árbol se cae en mitad del bosque y nadie lo escucha, ¿hace ruido?" La respuesta clara parece que sí, hace ruido independientemente de quién haya. Pero no es así. El ruido se forma en nuestros oídos a través de unas ondas que se propagan por el aire. Así que, cuando el árbol cae, realmente, no genera ruido, genera ondas. Y esas ondas no se harán sonido a menos que alguien las escuche. A menos que unos oídos capten esas vibraciones, transformen el impulso mecánico en eléctrico, conduzcan esas señales a su cerebro y el cerebro diga: Estás oyendo a un árbol caer. Así que, si no hay nadie que lo escuche, el árbol no producirá ruido, producirá ondas que acabarán perdiéndose en la inmensidad del espacio sin haber llegado a ser nunca sonido. ¿Veis por dónde quiero ir?

Cuando yo escribo, bueno, cuando un escritor o cualquier persona escribe, pues sí, junta unas palabras tras otras, crea un mundo de letras y de historias que ya están en su mente y las plasma. Cierto. Pero cuando realmente todo cobra sentido, cuando el libro cobra vida y las palabras tienen un significado es cuando alguien las lee. Yo soy el árbol y lo que escribo, es mi ruido, el sonido que hago al caer, digamos. Así que si nadie me lee es como si realmente no hubiera escrito nada, porque ¿para qué? Si la historia que yo he plasmado ya estaba en mi mente, yo ya la conocía, lo que quería era que otro lo hiciera, que mis personajes vivieran en las mentes de otras personas.

Por eso necesitaba un blog. Porque yo, escribir, he escrito siempre, pero no siempre me han leído. Durante mis principios, porque creo que esto no lo he contado... pues lo voy a contar. Yo empecé a escribir cuentos cuando tenía 7 años. El primero fue una historia corta de una princesa cuya madre enfermaba y tenía que buscar plantas que no existían para hacer la pócima que la salvara. Muy infantil, pero era chiquitina. Esa historia se la di a un profesor y este hombre cogió y me lo corrigió como si fueran deberes
Y fue un "No, tío, no, ¿pero qué haces?"
Más que nada porque lo hacía para que me dijera cosas para mejorar, no para que me lo corrigiera con un bien y muy bien. 
En fin, con el siguiente profesor, el años siguiente, me entendí mejor y ahí sí empecé a escribir más. Ibas haciendo cuentos, los tres primeros además del de princesas los hice a mano. A partir del cuarto bajaba al ordenador de mi prima mayor (que vivía debajo de mí) yo se lo dictaba y ella lo escribía. Poco a poco empecé a aprender a escribir a ordenador, porque en mi generación no éramos tan diestros con los ordenadores desde pequeños y encima yo ni siquiera tenía. Pero mi prime me dejaba su ordenador, me los imprimía y yo le hacía dibujos copiándome, al principio, los rostros y formas de los personajes Disney, porque tenía la colección de libros con muchos dibujos. Así que cogía uno de esos dibujos y con paciencia me fijaba en las líneas de las caras y los cuerpos hasta que me quedaban bien los dibujos. Luego ponía unas cartulinas de tapas, todo muy profesional como veis, y los llevaba a clase. Ahí, este profesor y todos mientras estuve en el colegio, me dejaban una hora de clase para leerlos a mis compañeros. Y así, cuando alguien los leía, aunque fuera a través de mi voz, pues yo realmente podía decir que escribía. 

En el instituto me especialicé un poco más. Comencé a participar en todos los concursos literarios y relacionados. Y, la verdad, sin querer parecer creída, ganaba casi siempre, o primera o segunda, pero lo solían publicar en la revista del instituto. También participaba en los de poesía, inglés, valenciano... incluso en el concurso de las fallas cuyo ganador se publicaba en la revista del pueblo. En fin, que iba haciendo mis pequeñas publicaciones y estaba bien porque me leían un poco y yo escribía. Aquí, en esta etapa, tengo que agradecérselo, al verdad, a muchísimos profesores que me ayudaron y me enseñaron mucho. Como habéis leído, soy aspirante a escritora casi desde que cogí un lápiz por primera vez, aunque hasta los 11-12 años no supe decir que escribir era lo que quería hacer el resto de mi vida. Una vez supe eso y lo fui diciendo, hubo muchos profesores dispuestos a animarme y ayudarme en mi empresa. Un profesor de valenciano, por ejemplo, se lo tomó muy en serio. En todas las clases me daba listas de libros que debía leer, directrices y un montón de cosas que tengo guardadas. Otro profesor de castellano me dejaba libros, otro de filosofía me daba más listas de libros 
Como veis, muchos libros... Es que para escribir, hay que leer, es imprescindible. En fin, tengo tantos y tantos profesores a los que darles las gracias. Bueno, sigo con el tema que me enredo.

Acabado el instituto, en la universidad, participé en algún concurso en primero, pero aquí opté por algo distinto. Escribir por internet en páginas y foros, era una forma de estar entrenada y ser leída. 

Pero todo esto que os cuento, eran cosas simples, cortas sencillas. Lo de hoy ha sido un paso mucho mayor porque no hablamos de un relato de 10 páginas que me haya costado dos días escribir. Os hablo de una novela, larga como la que más, que he escrito en un año, pero que llevo pensando mucho tiempo, muchos años. Así que cuando lo he leído, cuando he visto que a mi amiga le había gustado (y ella es la única aparte de mí que se lo ha leído entero) le ha gustado... pues sí, lo admito, he derramado lágrimas de alegría. =)

Bueno, por ahora dejaré este tema. Ya os digo que no creo tener tanta suerte como para poder publicar y eso, pero que me quiten lo bailado, que se dice. Porque además, antes de que me dijera esto mi amiga, estaba algo preocupada por un trabajo complicado que he entregado, porque Anastasio no para de decirme cómo lo está haciendo él y cómo debería de haberlo hecho yo. Así que D: estaba hecha polvo, este chico solo sabe desanimarme. Va, no quiero recordar lo que me ha dicho ni nada de Anastasio. Hoy solo queda alegría. 

Hoy es un día de sueños. De sueños cumplidos y por cumplir. De deseos silenciosos y gritados al viento. Un día de lágrimas, pero de lágrimas de alegría ;)

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