No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 30 de mayo de 2014

Un inciso

Queridos lectores,

Después de escribiros esta mañana, en el autobús de vuelta a casa, me he encontrado con una antigua compañera de instituto y, desde entonces, llevo dándole vueltas a mis pensamientos. Necesito ponerlos por escrito para aclararme conmigo misma. 

¿Os acordáis de lo que dije sobre que este cuatrimestre he estudiado algo menos por hacer cosas que me hacían feliz? Pues ahora que ha llegado la hora de la verdad y se ven los resultados de mi pequeña aventura hacia el bienestar no puedo evitar sentirme una total y absoluta egoísta. Soy mala persona. Le he quitado tiempo a estudiar para poder escribir mi libro porque escribir es lo que me hace sentir mejor, lo que me completa y me hace feliz. Estudiar medicina tiene sus lados buenos y sus lados malos, a mí me gusta a veces porque me gusta aprender en general, y por eso también me parece incompleta. Porque yo necesito aprender más y de todo, saber de historia, de arte, de literatura... y solo medicina, solo medicina... me sentía vacía. Ese vacío se iba agrandando día a día, empeorado por los ambientes que veía en el hospital y no me gustaban. Hasta que el abismo era tan grande que me dominaba, me sentía perdida, con ganas de llorar a todas horas. Y entonces leía, porque no podía soportar tanta tristeza. La misma tristeza que me lleva siempre a escribir. Así que por eso, por escribir, le he quitado tiempo a estudiar. Y no puedo arrepentirme de ello porque haber escrito mi libro, tener un proyecto de futuro, pensar en la posibilidad (por pequeña que sea de publicarlo) me ha dado esperanza. Cuando solo veo medicina y mi futuro depende solo de la medicina, me parece un túnel oscuro y sin fin. Escribir le da luz. 

Pero aún así, aunque no me arrepiento de haber escrito, tampoco puedo evitar sentirme culpable por haber descuidado mis deberes. Me siento una egoísta al pensar que no he trabajado lo que debería solo porque quería ser feliz. Veréis es que en mi familia hemos tenido siempre lo suficiente trabajando mucho. Mis padres ni siquiera tuvieron la oportunidad de estudiar. Y yo he visto que, aunque me han presionado para que estudiara, ellos también se han esforzado mucho para que yo pudiera hacerlo. Han trabajado en lo que han podido y han aguantado sin rechistar los dictados de jefes déspotas porque no podían hacer otra cosa. No había elección. Dicen que el dinero no te hace libre, pero te da más opciones y la libertad consiste en decidir. Mis padres no han podido decidir qué estudiar o en qué trabajar, solo se esfuerzan para conseguir los medios y yo debería haberme esforzado igual, con esa tenacidad ciega, para que mis resultados no se vieran afectados. Porque hubiera perdido mis ratos de felicidad, pero me estoy planteando si merezco ser feliz. 

Voy a plantearlo mejor. No han sido pocas las veces que me he quejado de que mis padres me empujaron a estudiar medicina. Eso es verdad, pero no es tan simple. No lo hicieron por egoísmo o porque no quisieran que yo fuera feliz, al revés. Ellos no han podido buscar su felicidad en el sentido más utópico de la palabra porque primero teníamos que comer y eso era prioridad. No creo que hayan parado demasiado a considerar qué les haría feliz porque no tienen mucha más opción que trabajar. Y la mejor opción que veían para mí, lo que ellos ven que da la felicidad, es el dinero y la posición. Por eso la medicina. Yo también me he criado así, o sea, esa es la mentalidad, como si buscar la felicidad fuera egoísta o demasiado bohemio, hay que ir a lo práctico, que es tener dinero para vivir. 

Me estoy yendo por las ramas. El caso es que, por un momento (que fueron unos meses) olvidé que no puedo hacer lo que me haga más feliz, eso es un privilegio que te da el tener la vida resuelta. Y ahora, por haberlo olvidado voy a hacer que me baje la media y me darán menos beca y haré a todos infelices por mis "momentos de felicidad". 

Así que eso es y no es poco, que ya no sé si tengo o no derecho a ser feliz, pero me siento una egoísta por haberlo intentado. Aún así, repito que no me arrepiento de haber escrito mi libro, es lo mejor que tengo (mis amigas y mi familia también lo son, pero me refiero a lo mejor como algo mío y solo mío que he hecho yo).

La verdad es que a mí me da igual el dinero, ganar más o menos, estoy acostumbrada a vivir con las cosas sencillas y me gusta más de la medicina la oportunidad que te da de ayudar a la gente. Pero eso lo podré decir con total libertad cuando tenga mi propio dinero y no me tenga que sentir culpable por ver como mis padres trabajan para pagarme todo. 

Bueno, espero que no penséis que soy muy mala persona. Intento ser buena, pero tengo mis fallos como todos. Ahora sí que voy a ponerme las pilas y a trabajar duro lo que queda de exámenes y cuando los acabe escribiré y trataré de publicar. Así, si consigo algo de dinero puedo ayudar a mis padres =)

Gracias por escucharme (o por leerme) y siento el rollazo, es que soy de darle muchas vueltas a la cabeza. Luego os pongo más relato ;)

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