No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 10 de junio de 2014

Hagamos un break

Hola de nuevo queridos lectores, 

Estaba intentando echarme una cabezadita cuando los obreros de enfrente del piso han decidido por mí que no necesitaba dormir y se han puesto a hacer ruido. Para fingir que no estoy rodeada por ruidos ametralla-cabezas, me he puesto música clásica. Y no sé si ha sido por las suaves melodías, por lo baja de fuerzas que me ha dejado el examen o por mi sentimentalismo natural. El caso es que me he puesto a pensar en mis amigas y no he podido resistir el escribir mis pensamientos. 

Esta entrada está dedicada a vosotras en especial chicas porque me he dado cuenta, en ese infructuoso intento de siesta, que, me publiquen o no el libro, por mucho que mi madre maree, por mal que me pueda salir algún examen, soy una persona muy afortunada porque os tengo a vosotras. Y creo que aún no os he agradecido lo suficiente, ni nunca lo haré, que seáis tan buenas amigas, que me hayáis permitido formar parte de vuestras vidas, de vuestro mundo. Y, sobre todo, nunca os agradeceré suficiente (aunque lo intentaré) todo el apoyo que me habéis dado con mi libro. Porque mis padres fingen alegrarse, mi familia en general me pregunta por quedar bien, pero nunca nadie me había apoyado tanto como vosotras. Me empujáis un poco más cada día para que persiga mis sueños, para crecer y ser mejor persona, para ser más fuerte y más valiente. Y, desde luego, si algún día me publican será GRACIAS a vosotras también, por estar ahí. (Que tonta soy, me estoy emocionando y todo). 

En fin, ya os lo he dicho muchas veces y no voy a ahondar más en el tema de mi pasado más bien escaso en amistades. Tampoco escribo esto por ningún motivo en especial, ya veis, que me sobrevienen ataques de sentimentalismo de improvisto. De verdad chicas, MUCHAS GRACIAS por estar siempre a mi lado, por ser como sois, por hacerme ser mejor a mí también, por empujarme, apoyarme y ayudarme incluso cuando no pido ayuda, por ser tan pacientes y aguantarme, por existir. Gracias por ser mis amigas, una palabra que yo subestimaba antes de conoceros, pero que ahora me parece lo más mejor del mundo, justo como vosotras. 

Y, cómo no, quiero daros las gracias también a todos los que me leéis de distintas partes del mundo. Siempre me asombra y me enloquece de alegría ver que hay una nueva visita, un comentario, un +1... Porque, al fin y al cabo, por eso escribo, para eso vivo, para intentar que la gente me lea, que le guste, que disfruten, se emocionen y desconecten un rato de la vida. 

Tendré que empezar a preocuparme de que la inmunología me dé estos ataques de sentimentalismo, pero en fin, qué le vamos a hacer. GRACIAS a todos. Muchas gracias. =D

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