No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 14 de agosto de 2014

Adorables a rabiar

Queridos lectores, 

A veces, es verdad eso de que la "vida es bella", solo a veces, y para algunas personas. Por ejemplo, para Sadee y Mael a los que les quiero mandar un gran ¡HOLA! 
Porque sé (porque me lo chiva el blogger este) que me leéis desde vuestra luna de miel ^.^. Pasadlo bien chicos ;)

Aprovecho para poneros al día del estado de Spirit. He pasado unos días un tanto preocupada, quizás lo habréis notado por el tono ligeramente deprimente y lóbrego de mis anteriores entradas. Aunque admito que es difícil verme el punto tétrico que resalta porque siempre escribo de manera deprimente, lo sé. El caso es que hace un par de días se le infectó y la cosa no pintaba nada bien. El pobre estaba muy decaído y demasiado caliente, no soy una experta en animales (solo en los que caminan a dos patas y ni siquiera) pero parecía que tenía fiebre. De hecho, llevamos un par de días dándole un buen chute de antibióticos y ahora vamos a pasar a la dosis normal. Es que llegó a hacerle celulitis, o sea, que la infección se extendió por los tejidos de la pierna y apenas podía andar. Yo qué sé, estaba que no estaba, ni el caballo ni yo. Aún no diré que está mejor porque sigue infectado y no quiero gafarlo, pero espero que mejore pronto. 

Definitivamente, sé que me encuentro mucho mejor entre niños y animales, es lo más cerca que me encuentro de la felicidad, a parte de escribiendo. Ayer estuve con mis primas pequeñas, de dos añitos, en el río, y me autodesigné niñera y que nadie se acercara a mis niñas. Hasta acabé reuniendo un grupo de niñas que se aburrían, tendré un imán o algo porque acabé con dos niñas a parte de mis primas haciéndome trencitas mientras contaba un cuento de hadas que se convertían en dragones (lo sé, dejé volar la imaginación a tope). Al final, hasta logré que me prefirieran momentáneamente que a sus madres y vinieran a que las llevara yo en brazos, lo cual tiene sus inconvenientes pero el lado bueno es que he fortalecido bíceps y que son tremendamente adorables. 

.... Bueno, no así, sino realmente adorables. 

En fin, me lo paso muy bien con los niños y cuando se unió Brave a nuestra sesión de trencitas, eso sí para saltarme encima y ponerme perdida de barro, pues ya el momento se completó. Os podéis imaginar a una chica ya de complexión adulta rodeadas de niñas vestidas de rosa (color predominante), con un perro sentado en mis piernas, y gesticulando como si fuera un dragón, pero que más bien debía parecer una especie de cigüeña mareada... lo sé, ridícula, pero fue muy divertido.

En otro ámbito completamente distinto, por la noche salí a pasear con mi prima. Os comenté ya algo de ella ¿Verdad? Veréis, en mi familia por parte de padre somos muchos, son muchos hermanos lo que ha producido muchos primos. Una familia enorme en la que, claro, no todos tenemos contacto con todos. Yo, siendo la "estudiosa" y teniendo que abandonar la mayoría de las reuniones familiares por estudiar, pues siempre tengo la sensación de que no conozco a nadie de mi familia, bueno nos llevamos bien porque somos familia, me soportan porque somos familia y demás, pero no creo que sepan cómo soy. De hecho, ayer hablando con mi prima me dijo que yo me dejo ver poco y yo le dije "claro, porque tengo que estudiar" y ella me dijo que no se refería a físicamente, presencialmente, sino que cuando estaba allí dejaba ver poco de cómo soy. Estos días, digamos que estoy más sola que la una y que mi prima se aburra y haya venido a mi casa me ha permitido hablar con alguien que no sean animales, niñas de dos años y libros. Solo ha tenido un problema. Y es que si "no me dejo ver" es por una razón, porque no me sé ocultar. Quiero decir que cuando me pongo a hablar ya no me sé callar, porque realmente me abro con demasiada facilidad a la gente y eso me trae muchas y dolorosas consecuencias. Así que si, se podría decir que ayer "desnudé"mi alma y ya me empiezo a arrepentir. Le hablé de mis libros, del blog y tengo un gran problema que es que estoy tan enamorada de esos dos temas de conversación que me pongo a hablar sin darme cuenta de que predomino la conversación, y me dejo llevar, y estoy cada vez más cómoda y empiezo a soltar las verdades o los sentimientos que debería de guardar para mí misma. Pero, por otra parte, está bien tener a alguien con quién hablar de vez en cuando, aunque voy atrasadísima en escribir mi libro.

Ayer fue el día de la lluvia de estrellas, ¿no? Lo cierto es que me fui a dormir sin ver ninguna. Hubo un tiempo en el que salía al frío de la noche para pedir deseos, pero creo que mi tiempo de desear ha pasado. Más que deseos, a veces pienso que necesito milagros. 

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