No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

sábado, 23 de agosto de 2014

Pequeños detalles

Queridos lectores, 

No sé si debería sentirme avergonzada o no de que soy una romántica. No una romántica empedernida sin remedio, eso lo fui, tiempo atrás, cuando era más pequeña y mi mente estaba demasiado contaminada de cuentos Disney e historias de amor y finales felices. Ahora, siempre pienso, que ya no soy tan romántica, realmente no lo creo, en general. Menos cuando termino de leerme una de estas novelas tontas sin más argumento que una relación imposible y acaba bien y yo estoy como "Ayyyysss qué emoción" 
Y entonces me digo "ok, pues sí que soy una romántica" Pero será nuestro pequeño secreto ;)
Yo no soy demasiado exigente, creo, a la hora del romanticismo, quiero decir, que no tengo un tipo establecido, pero hay una pequeña prueba que me gusta realizar, digamos un mini test. Por eso, me gusta hablar por whatsapp o mail o algo así, porque veréis, sonará raro, pero soy una enamorada (hablando de amor) de las conversaciones de besugo. Algo así:
- ¿Qué haces?
- Pintar elefantes de rosa.
- ¿Por qué?
- Porque el azul no les combinaba con los tacones.
- Y dime, ¿cómo son los tacones?
- Rojos
- Pues rosa y rojo, puñetazo en el ojo.
- Y yo que pensaba que mis ojos eran perfectamente sexys.
- Pero no combinan con los tacones.
- Pero sí con un elefante rosa.
- Todo combina con un elefante rosa.

Y esa sería mi conversación ideal xD. No sé por qué, no me preguntéis qué extraños motivos me empujan a comportarme de esta manera pues no tengo ni idea. Pero el "sin-sentido" es un lenguaje en el que me desenvuelvo muy bien, sobre todo, por escrito. Vale, hasta yo me quedaría O.O si alguien empezara una conversación así conmigo. Cuando ya hay algo de confianza, me puedo soltar, pero sigo prefiriendo los medios de comunicación por escrito porque me da unos segundos de oro para pensar una frase. En realidad, a veces es como si estuviera escribiendo un diálogo en vez de conversando con alguien. 

Entonces, digamos que conozco a alguien y acepto a darle mi teléfono o mi mail y hablamos un poco, de vez en cuando, de un tema o de otro y, algún día por cualquier razón, digo algo como que me apetece pintar elefantes de rosa... Vale, empiezo a ver por qué no tengo demasiadas relaciones xDD Uy, esto es muy divertido. Comencemos de nuevo. Por algún motivo la conversación llega a un punto sin sentido o a alguna broma que yo, en vez de terminar o contestar como una persona normal, pues continúo, lo divertido es que la otra persona sepa continuar también con la conversación sin sentido. Y cuando lo hace creo que conecto.

Digamos que es el requisito más raro que le pongo a una persona. Pregunta al azar: ¿cuál es el requisito más raro que tenéis? Oye, hay cosas peores, diré en mi defensa, hay personas que tienen fetichismos muy raros, yo solo pido o bien o toque de locura o bien suficiente imaginación como para sobrellevar la mía. 

Creo que pienso estas cosas tan raras por leer demasiadas novelas románticas. Me freirán el cerebro, pero habrá merecido la pena. Total, quién necesita cerebro, está sobrestimado, los zombis parecen muy felices y capaces.

Tengo el firme convencimiento de lo que hace maravillosa a una persona no son los grandes rasgos, ni siquiera su físico, sino que son esos pequeños detalles que se aprenden lentamente, que te permiten ver las verdades más ocultas, aquello que nadie más conoce. Por ejemplo, yo podría deciros que me encanta cantar en la ducha; que odio el olor a lavanda porque en mi pueblo es costumbre llenar las calles de espliego (lavanda) en la fiesta más importante cada año y guardo malos recuerdos de ese día en repetidos años, lo que me ha hecho guardar cierto desagrado por ese aroma; que subirme a mi cuarto a tumbarme en la cama con un helado o un café con leche fresquito me parece lo más cercano al paraíso posible; que, cuando leo poesía, me encanta tener un lápiz a mano para completar poemas o hacer nuevas estrofas en los que más me gustan o encuentro que se quedan demasiado cortos; que, a pesar de que la literatura sea lo que más me apasiona soy incapaz de elegir un libro o un autor favorito, aunque sí que tengo un pintor favorito (Monet) y un fotógrafo más o menos favorito (Henri Silberman); o, y esta es la última, que cuando me aburro intento concentrarme y mover objetos con mi mente o crear bolas de fuego en mi mano (por ahora sin resultados, pero seguiré practicando)

¿Cuáles son vuestros detalles? ¿Quién los sabe? ¿A quién se los diríais? ¿De quién los conocéis? Supongo que lo que intento decir es que las personas somos algo complejas, sí, pero no tanto como nuestro ego de especie suprema nos hace pensar, de hecho, a veces creo que somos más bien bastante simples. Lo que pasa es que no somos un todo o nada. Somos muchas cosas a la vez, quizás nunca se pueda conocer a una persona completamente, ni siquiera creo que nos podamos conocer a nosotros mismos completamente porque estamos demasiado sujetos a cambio. Pero desde luego no puedes conocer a una persona si no sabes su sabor, color, aroma y sonido favorito... y añadamos tacto para tener todos los sentidos. ¿Por qué? No lo sé. Pero es que me gusta saber esas pequeñas cosas de la gente, los detalles en los que nadie más se fija son los que distinguen realmente a una persona. Creo que es una manía de escritora, algo que hago para distinguir un personaje de otro, para darle más realidad, más relieve, que tenga pequeños, pequeños detalles que la hagan parecer real. 

Hablando de real, hoy he tenido que escribir una escena de celos y me ha costado bastante porque no es algo que yo tenga muy a menudo, pero sobre todo porque era desde la perspectiva de un hombre y creo que ellos lo afrontan de otra manera. Yo la he escrito luego consultaré, cómo se sienten los hombres celosos. Era que el hombre en cuestión se encuentra con el amante de su mujer y he estado a punto de pegarle (al amante) pero luego he pensado que sería malo ara su carrera y lo he dejado correr, pero no sé, podéis decir que la testosterona literaria me ha contagiado porque me he quedado con ganas de patearle el culo ¬.¬

Bueno, pues voy a trasnochar leyendo porque, ah sí, quedarme hasta las tantas de la madrugada mientras el resto de mi casa está sumida en un bendito silencio también es mi pequeño paraíso ;)

2 comentarios:

  1. En mi opinión, el romanticismo no debería ser objeto de vergüenza. Para mi significa sentir amor, pero amor con pasión, o, al menos, anhelar sentir pasi-amor, lo que puede significar que quieres sentirte viva. El romanticismo te hace actuar de manera incomprensible para los demás, defender a alguien como jamás te defenderías a ti misma, sufrir realmente por otra persona y.. como tu dices... apreciar "detalles"....

    A quien decirle esos detalles? Eso te lo dice esa parte de cerebro que no se conoce muy bien...querido lóbulo frontal....De mi, personalmente... mi paraíso es una taza de té (sin cafeína y CON sacarina) en frente de la tele por las noches... Adoro abrir la ventana los días que llueve y truena porque me encanta el olor a mojado, correr sin compañía y las bandas sonoras de películas románticas... Detesto sentir que tengo que girar a otro ritmo, que le hablen al hámster a gritos y cuando hace mucho viento....

    En fin, esto es una parte de mi que he querido compartir contigo y con tus lectores porque sí, son algunos de "mis detalles", y es mi manera de ver el romanticismo. Claro que yo no soy muy parcial en esto, una porque considero que estoy enamorada y dos, porque soy un Dr Jekyl and Mr Hyde en esto de las emociones y sentimientos. Confirmo que jamás se puede acabar de conocer a alguien, y verifico que al último que conoces es a ti mismo...

    Así pues, ya para acabar, decirte que este laaargooo y aburrido comentario es porque tu entrada me ha tocado hondo... y animarte a que el día que veas que alguien sabe responder a tu conversación de elefantes rosas, le hables de tortugas azules e hipopótamos amarillos... y compartas lo que tu eres sin miedo, aunque no sepas muy bien como eres.

    Mucho ánimo con todo,

    Kim

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    1. Hola!!Muchas gracias por tu comentario ^^ Me encanta poder conocer alguno más de tus "pequeños detalles". Yo sigo buscando a alguna especie de media fruta que comprenda mis locuras, pero la verdad no tengo prisa, sobre todo, porque ahora tengo grandes amigas como tú que me hacen sentir querida.
      Gracias!! <3
      Nos vemos pronto ;) (Será lo único bueno de la vuelta al cole)

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