No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Cinco horas y un pensamiento

Queridos lectores, 

No hay nada peor, en mi humilde opinión, cuando estás en clase que una silla incómoda que haga ruido. Aquí me encuentro, escuchando al mismo hombre con bigote y calma prominente de ayer que ha abandonado su amada vitamina para hablarnos de las virtudes de las anemias hemolíticas, mientras yo me esfuerzo por encontrar una posición que no acabe con el escaso bienestar de mi espalda. El problema es que, cada vez que me muevo, la silla me traiciona y se chiva de mí chirriando (¬.¬)

¡Y otra vez me cambia de diapositiva antes de que pueda copiarla! De acuerdo, mi querido profesor, no insistas más, ya dejo de atenderte y me centraré en escribir... jejeje soy una malota =P

Bien, queridos (vosotros, sí) lectores, ayer estuve hablando con Sadee y con Anastasio, con más gente también, pero me di cuenta hablando con ellos, que siempre termino hablando del tópico "qué triste es mi vida". Y me digo a mí misma que soy una victimista, total, podría ser peor, por lo menos no tengo anemia hemolítica... ah no, que sí que tengo un tipo de anemia hemolítica, no he dicho nada. En fin, ayer no escribí apenas de mi libro ni de nada en general, casi no me apetecía ni leer y, es que, me acabé por deprimir a pesar de toso mis esfuerzos para mantenerme entera. No sé muy bien por qué me deprimí, aunque sí sé por qué no podía escribir y apenas leer. Y es porque todo me recuerda a lo de que mi libro está pululando por manos de expertos en la materia. No dejo de pensar que me van a llamar de todo menos guapa, no voy a estar a la altura y les estoy haciendo perder el tiempo. Las ganas de rendirme me invaden antes incluso de haber comenzado la batalla.

Ya no sé si es que estoy cansada porque aquí no duermo demasiado bien o es que la universidad tiene el poder milenario de aplastar las esperanzas juveniles. Pero, sí que sé que a partir de este fin de semana ni siquiera podré descansar porque empieza la vendimia y mis meses serán acumular cansancio y apuntes que no tengo tiempo de estudiar. 

Hago un inciso para recordar la cara de odio hacia la dermatología por haber comparado los spaghettis con unos hongos (as-qui-to). Por no hablar de la bonita imagen de pus rezumando que acaba de grabar en mi mente antes de la hora del almuerzo. 

Quiero escribir, pero mi día parece no tener horas suficientes para leer, escribir y estudiar, a menos que decida definitivamente que dormir está sobrevalorado, cosa que no descarto. Estoy en clase, para no perder la costumbre de pasar del profesor un poco olímpicamente, así que no extenderé mucho. Solo voy a dejar un mensaje para la posteridad, y cuando digo posteridad me refiero a cuando, dentro de un rato, me apetezca leerme mi propia entrada.

La vida es un rollo cuando quiere serlo. La dermatología, hematología, nefrología y radiología me aburren (no necesariamente en ese orden) Y, me gustaría dejar alguna enseñanza importante, pero a pesar de llevar cuatro horas en densas clases de medicinas no he logrado aprender nada. Solo que el tiempo es indomable, nunca va a someterse a nuestras caprichosas necesidades de aumentar las horas del día, así que lo único que podemos hacer es aprovechar esas horas que nos regala haciendo lo que nos dé la real gana. Así que voy a escribir ;) 

1 comentario:

  1. Solo te mando un comentario para darte animos: todos, más o menos, nos deprimimos, y desde la experiencia en estar triste intenta quitarle importancia (que se que es dificil), si no te gusta medicina te animo a que hagas lo que realmente te gusta, debes perseguir tus sueños, eso jamás será egoísta, será tu mayor fuente de felicidad y con insistencia y levantandote de los baches , ignorando cualquier desánimo que pueda surgir , te llevará a estar un día sentada en tu camita con un colacao calentito y tus sueños cumplidos. Si otros han podido, tu puedes, y tienes capacidades de sobra (que envidio profundamente:) ) para conseguirlo.

    Por otro lado, dos cosas más: 1. Los expertos están sobrevalorados: ejemplo, experto en micro de la facu, expertos en docencia que no van a clase, etc... asi que no te ofusques con lo que te puedan decir y adelante! ; 2. La medicina tiene sus ventajas: le puedes echar la culpa de muchas cosas: estas triste--> son las hormonas, tengo baja la serotonina, me faltan vitaminas....

    Es mi manera de decirte que no le des importancia a esa tristeza y sé positiva :)

    Muchos besos,

    Kim

    Pd: la envidia es sana, tanto fisica , como mental como socialmente :)

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