No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Consejos universales

Queridos lectores, 

Hay una frase que es dicha con demasiada soltura, casi diría ligereza, como un consejo universal que nos decimos y les decimos a los demás: "Sé tú mismo". Yo me lo he estado diciendo estos días, bueno realmente me he estado debatiendo entre cómo debería de ser este año que empiezo. He pensado que si quiero dejar un desastre y dejar de tener miedo debería cambiar cómo soy, vestirme diferente, ser diferente para verme diferente y sentir que tengo la confianza para ser fuerte. 

Pero entonces me decía: qué tontería, Laura, sé tú misma. ¿Y cómo soy? Esa es la pregunta. Cómo soy, quién soy. ¿No se puede ser más de una cosa a la vez? ¿No puedes ser tú misma cuando estás fingiendo porque realmente no te atreves a mostrar a tu auténtica yo sin pretender que llevas una máscara? Hay cierta realidad en cada farsa, imagino, incluso las mentiras tienen que basarse en algunas verdades. Yo no sé muy bien cómo soy, me gusta pensar que depende del día en que esté. Tampoco estoy segura de cómo quiero ser, eso también depende del dúa en el que me encuentre. 

Solo sé que quiero intentar sentirme a gusto con todas esas "yos" que me causan tantos problemas y reconciliarme con mi síndrome de personalidad múltiple. 

Tendréis que perdonarme si estos días hablo con demasiadas incoherencias y en un sentido un tanto abstracto, es que estoy muy nerviosa con la vuelta a la universidad, con este comienzo de curso y todo lo que supone. Me refugio, como de costumbre, en mis libros, pero no puedo escapar de la realidad las 24 horas del día ni puedo fingir eternamente. Dentro de una semana y media empezarán las clases, volveré al piso de estudiantes, conoceré a mis nuevos compañeros de piso, nuevas asignaturas y más apuntes que memorizar. En, más o menos, un mes, iré a la Fe y empezaré en oncología y, por esas fechas, mis sueños pueden sufrir un gran empujón o caer estrepitosamente. No será estrepitoso porque ya me estoy haciendo a la idea de que fracasar es más fácil que triunfar, así que estoy preparada para ello (en teoría). Pero, como me conozco, sé que sí que me afectará no importa cuanto me prepare. Así que os aviso, de aquí a un mes, tendréis que sufrirme, quizás antes, todo depende de cómo vaya el curso. 

Ahora, voy a ver si el estrés tiene la amabilidad de dejarme a solas con mis musas para que pueda terminar mi segunda novela antes del nuevo curso. Esto me tiene muy emocionada. Hoy he escrito una pequeña escena erótica (tanto leer este género de novela ha tenido sus frutos) y aunque solo he escrito como unas diez líneas y me entraba la risa nerviosa cada 4 palabras, porque me escandalizaba a mí misma O.O lo cierto es que ha sido muy divertido. Ya no me queda casi nada para acabarlo, unas veinte páginas, calculo. Y empezaré con otra nueva idea que tuve no hace mucho, Va a ser una novela trágica para que vaya acorde con los sentimientos que predominarán de septiembre hasta junio cuando vuelva a estudiar medicina. 

Hasta pronto ;)

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