No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Momentos de concentración

Queridos lectores, 

He comenzado la primera clase con ánimos de atender en un trance que se me ha hecho eterno. Y cuando, contenta por mis progresos y habiendo escuchado (más o menos) en lo que  llevaba de clase sin apenas escribir, he mirado el reloj para darme cuenta escandalizada de que ese tiempo que me había parecido una auténtica eternidad no había sido más de media hora O.O. Así que me he dicho "a la m****" y me he puesto a escribir. No es culpa mía, es del reloj por no avanzar, del profesor por ser tan aburrido, de la materia por ser tan rollo... 

Ya ha pasado otra media hora. La diferencia ha sido que me la he pasado escribiendo y apenas he notado que pasaba el tiempo. Soy una malota, lo sé, pero ¿qué queréis que os diga? mañana me voy a vendimiar y pasaré así el fin de semana; siete horas al día los paso metida en la universidad, cuando llego a casa tengo que estudiar.

Anda, pues sí que se pasa el tiempo rápido cuando escribo porque ya estoy en mi última hora y dentro de nada me quedo sin internet porque me voy a casa y el módem sigue defectuoso. Así que, como no me quiero ir sin dejar mi huella diaria en el mundo bloguero, voy a decir lo primero que s eme venga a la cabeza.

Llevo unos días algo rara, Kim y otras chicas se habrán dado cuenta, pero es que en una semana mis días han cambiado mucho. En casa, durante el verano, me pasaba todo el tiempo sola, leyendo y escribiendo. Mientras que aquí, estoy siempre acompañada, en las clases estoy con mis amigas y, el resto del día, con Anastasio. Así que no tengo un minuto de sentirme sola, de pensar, de leer con traquilidad. Que me encanta estar con mis chicas y me divierto con Anastasio, ero mi mente está hecha un lío con todo el tema de publicación. Parezco multipolar, lo mismo estoy contenta, saltando, eufórica, pensando que gente se está leyendo mi libro. Luego me da el bajón pensando que no les va a gustar, siendo esperanza, miedo, ansias de que se acaben los días de espera y con temor a qie se acaben. No sé qué sentir, siento de todo.

Estoy emocionada y asustada a partes iguales y eso no ayuda a mi paz interior, de hecho, no tengo nada parecido a la paz interior desde principios de este mes, diría yo. Es que es mucho para mí, yo soy eufórica por naturaleza y pensar que es el punto más cercano a lograr mi sueño que nunca, porque lo está leyendo gente, pues me paso el día temblando. Gasto tanta energía en contener esos nervios, que cuando, esta se termina, caigo rendida y entonces parece que me deprimo. Estoy bipolar...

Intento no pensar, pero es imposible que no ocupe mi mente cuando lo único que hago es leer y escribir, cuando mi mundo son los libros, me rodeo de libros y.... me he perdido totalmente en esta clase. ¿El profesor está hablando de Big Mac o es que tengo mucha hambre O.o? Hablando de hambre, el estómago me ha sonado, pero bien, con potencia, en mitad de una asquerosa clase de dermatología, algo no va bien con el centro del apetito de mi cerebro. Aunque hay tantas cosas que no van bien con mi cerebro...Por cierto, mi profesor del Big Mac es un viejo verde, lo dejo caer.

Es divertido lo de escribir mientras estoy en clase, me permite hacer ciertos comentarios que después se me olvidan y mis compañeras lo agradecerán también porque no se lo digo a ellas, de manera que ellas atienden, yo me divierto y todos felices... menos el profesor que quiere ver a más mujeres corriendo con escote.

He intentado tomar apuntes y del lupus he acabado hablando sobre una cebra que tiene una hebra que no enhebra, no me preguntéis cómo porque no tengo ni idea. En serio, ¿mi profesor acaba de hacer un movimiento de pelvis-Elvis? Me estoy volviendo loca por momentos, tiene que ser cosa de la hipoglucemia. Luego está cuando me pongo a apuntar y lleno dos líneas de " lalalalalalala" y "trolololololó" Dios mío, qué espesa estoy, más me vale que la vendimia me espabile porque este año estoy más vaga que un linfocito perezoso. Venga chicos faltan 17 minutos para que se acaben las clases, así que voy haciendo el cambio y corto. Siento que mis entradas sean tan pobres y cortas estos días, pero hasta que internet decida dejar de odiarme, solo puedo escribir desde clase.

Muchos besos mis loquitos ;)

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