No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Pensamientos dermatológicos

Queridos lectores, 

Tengo tanto sueño que mis dedos escriben dormidos. Tengo taaanto sueño que no me despertaría ni bañándome en café. Tengo taaanto sueño que estaba atendiendo en clase en vez de escribir porque me iba a dormir encima del teclado. Ni mi pequeño mantra matutino personal "café, café, café", ni el aire ni el descanso han logrado quitarme un sueño atávico. Y es que odio dormir aquí en la ciudad. Eso de que los alocados jovenzuelos salgan los jueves por la noche hace que los viernes vaya zombie, no porque yo haya salido, sino porque hacen tanto ruido que no me dejan dormir. Encima mañana no podré descansar porque tendré que madrugar para vendimiar >.<

Estoy teniendo una súper sensación de déjà vu en la clase de hoy, ¿esto lo explicó ayer o es que mi mente es una adelantada? A lo mejor he soñado con la clase de hoy, lo que sería tremendamente triste, ¡yo quiero sueños eróticos y no sobre trastornos de la coagulación!

Nunca me he dormido en clase, a pesar de los claros esfuerzos de los profesores por hacer sus clases aburridas. Bueno, no, no pretendo ser injusta, la mayoría son doctores y no profesores y, además, debe de ser misión imposible convertir una clase de hematología en algo divertido. Yo lo haría espantosamente, es lo más seguro, me daría vergüenza como al hombre.¿Creéis que si me pongo a escribir mi relato erótico me despertaré? Mmmm... solo hay una manera de saberlo ^.^... Me he despertado un poco pero por los nervios. Iba a escribir y a las dos frases cuando tocaba decir algo comprometedor, he tenido que parar porque tengo a Anastasio detrás y me da mucha vergüenza que lo lea O.O jaja

Vale chicos, voy a hacer una pausa por un momento mientras el de dermatología me arruina lo que me queda de relatos eróticos gracias al tema de ETS. Sería interesante ponerme ahora a escribir relato erótico pero como es el único tema del que tengo los temas impresos tengo que atender un poco para subrayar. Dentro de una hora, para vosotros en el próximo párrafo, os haré un balance de mi trastorno mental por esta clase. 

Muy bien chicos, ¿ansiosos por saber lo que ha sido de esa clase de ETS?Pues sé que con lo que diga ahora mismo voy a quedar como una pervertida total y absoluta, pero ha sido una clase muy divertida. Las imágenes no eran para nada asquerosas, mucho menos de lo que podía pensar y he estado pensando en las diferentes posturas y cosas asquerosas que se podían hacer para que las infecciones aparecieran en las localizaciones en las que salían, lo que se ha convertido en un juego de lo más divertido. Así que genial, ha sido definitivamente mi clase de dermatología preferida porque, no solo no me ha arruinado los relatos eróticos, sino que me ha dado ideas para nuevas posturas. 

Ahora estoy de vuelta a la realidad, fuera de mis oníricos mundos eróticos-festivos, con la radiología, cosa aburrida donde la haya, pero no importa porque tengo torta... digo porque voy a ponerme a escribir. Mi libro ya está prácticamente terminado, me queda el final por releer para retocar un poquito y comprobar que no haya errores, podría haberlo hecho ya, pero es tan importante que lo quiero leer en un momento más especial que en una clase de radiología. ¿Soy muy malota si me pongo a escribir el relato erótico con Anastasio a mi espalda, arriesgándome a que lo lea? Mmm no sé, no sé...

Hay días como hoy en los que no sé para qué narices vengo a clase porque he estado escribiendo, leyendo distintos libros e historias, me he puesto con el blog... pero no he dado ni golpe en lo referente a clase. Además, ha sido un día relax porque ni siquiera me he puesto con el libro, prefiero hacerlo esta noche en soledad. 

Voy  haciendo esfuerzos, lo juro, para atender de vez en cuando, pero me cuesta la vida. Tengo mucho sueño y no me gusta nada. 

Varias horas y muchos kilómetros después...

Bueno, chicos se acabaron mis improductivas clases y, con el viernes, vuelvo al pueblo. Hoy, al final, no he tenido que ir a vendimiar porque mi padre tenía trabajo por la tarde así que me he pegado una mega siesta de una hora y puede que ahora tenga incluso más sueño. Cuánto más duermes peor. El caso es que, cinco días fuera de casa y ya se me han descontrolado todo. Mi madre se ha olvidado de regar las plantas, mis dos caballos han tenido cólicos, mi madre tiró al día siguiente de mi partida a mi perrito Brave de casa confinándolo a donde tenemos a los caballos y ella tiene una nueva molestia innombrable. No saben vivir sin mí. 
Chicos, tengo que cortar para ir a por Brave... pensad en cosas dermatológicas ;)

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