No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

domingo, 5 de octubre de 2014

Historia de una nefrona II

Síndrome Nefrítico: GN aguda post-estreptococcica
Medicina para mentes inquietas

Sangre. La aparición brusca de pequeños cilíndricos hemáticos que atraviesan mis túbulos. Los llaman hematuria y es el signo que marca mi perdicón. 

La proteinuria puede sobrellevarla, siempre que no sobrepase los 3-3,5 g/día, de ser así, todo cambiaría y una nueva entidad haría mella en mí. 

Por ahora, el deterioro de la función renal, los edemas por aumento de volemia, la oliguria y la HTA son mis mayores problemas. 

Soy una nefrona y sufreo un Sdr Nefrítico. Peor no siempre fue así. No hace nmucho yo era una más, integrada en un sano riñón. Hasta que sucumbí a la perdición, mis defensas no fueron suficientes. A partir de entonces, una reacción inflamatira se desencadenó en mi glomérulo, la filtración cayó en picado, mi mesangia se lesionó y comenzó el principio fin la hematuria. 

Comencé a cer en una espiral quedé atrapada en un círculo de depravación. Con la caída del filtrado glomerular, el volumen bajaba, con ello, lo hizo la eliminación de sodio provocando HTA. 

Me avergüenzo tanto de ello. Por mi debilidad, puse en peligro a todo el organismo, pero era imposible resistirse a su magnetismo. Y lo peor es que ya me habían advertido. Fueron muchas las nefronas inocentes que fueron corrompidas antes que yo. Para unas, el causante fue un neumococo, uno de aquellso gamberros de pelo punky y cadenas; otras, fueron seducidas por la sinuosidad de una klebsiella. En mi caso, mi pecado tiene un nombre, estreptococo beta hemolítico grupo A.

Todo sucedió tras una infección nasofaríngea o cutánea (no lo recuerdo con claridad). Yo era una inocente nefrona, pero al Strep no le importó. Me encotró, llegó a mí rodeado de sus antígenos, pequeños acólitos bastardos. Su enorme y dura proteína M recorrió mis túbulos despertando y confundiendo a los complejos inmunes circulantes. Me penetró, una y otra vez, sin descanso, desgarrando el epitelio de mi interior y mancillando la integridad de mi función renal. 

El Strept. desapareció poco después, pero quedó una nube de antígenos sin procesar deseosos de emular la acción de su creador. Esos pequeños cabrones se aliaron con los anticuerpos que debían protegerme formando Inmunocomplejos (IC) Strep me había deshonrado, ya no era una nefrona, no era nada. El primer rastro de hematuria fue la prueba de mi pérdida de virtud. Así que ¿qué importaba, eso decían los demás, los que quedaron, si me follaban de vez en cuando, solo para divertirse? Me convertí a la fuerza en la putita de los IC. 

Eran capaces de activar el complemento para lesionar mi mebrana basal, como si no me hubieran hecho ya bastante daño. 

He perdido la cienta de los IC que pasaron por mí. Los hubo pequeños y, estos, apenas los sentí, llegaron a atravesarme por completo y se hicieron subepiteliales. Los medianos, me causaron algo más de dolor aunque se quedaron subendoteliales. Con los grandes, me resigné al sufrimiento, pero no pasaban del mesangio (ancha pero corta)

Al final, era de esperar que el organismo quisiera deshacerse de la nefrona mancillada. Lo que no esperaba era que fuera a ser tan rápido. La proliferación endocapilar y la formación de depósitos antigénicos y lesivos activaron a la properdina (mi verdugo), los que en un día fueron mis aliados, me haían abandonado. C4 estaba normal, C3 sí que estaba algo deprimido por mí. Pero,a ctuaron como superantígenos. 

El acúmulo de complementos alteró mi membraba basal. EN el intento de solucionarlo solo logré formar jorobas en el espacio subendotelial. ¿Un patrón en cielo estrellado? Ja, abandonada por los cielos y me mandan una lesión en forma de astro ¬.¬' que se jodan esos retorcidos sarcásticos. 

En estos momentos son 3 las partes dañadas:
- Mi mesangio (el corazón): hematuria
- Barrera de permeabilidad (virginidad): proteinuria
- Célula endotelial (cuerpo): IR, oliguria, cilindros...

Algunos dicen qeu puedo curarme por completo si me somento a una limpieza por completo y reparación mesangial. Aunque también sé que el 25% de nosotras nunca termina de curar, cuando la podredumbre del pecado ya no puede limpiarse. EN ese caso, muchas se cronifican en GN mesangiocapilares (se hacen putas, por si hay dedos)

No sé qué será de mí. Espero que el ATB baste para curar mis heridas. Ojalá la profilaxis hubiera llegado antes. 

Pero no os apenéis por mí, al fin y al cabo, tan solo soy una nefrona. 

FIN

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