No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 17 de diciembre de 2015

17 +1 también cuenta

Queridos lectores, 

Y aquí estoy ya a las puertas de una nueva y la que, si todo va bien, será mi penúltima temporada de exámenes gordos, sin contar el MIR!!!

Eso significa que casi puedo oler que estas Navidades serán pesadas, pero el año que viene será libre lo que será una gran noticia...el año que viene. 

Como último regalo del año académico, los estudiantes recibimos un encantador examen práctico de farmacología clínica con un problema estupendamente jodido en el que las unidades eran indescifrables. Oh, me recordé tanto de mi antiguo profesor de física cuando vi un hermoso "ng" de nanogramos obviamente y vi que estaba partido de ml y que el otro dato que necesitaba estaba en litros y vi que tenía que pasar a la misma unidad como una revelación. Casi podía ver su bigote volviendo a explicarme cómo iba lo del cambio de unidades. Lástima que no lo vi diciéndome a cuantos gramos equivalía 1 ng porque no me acordaba del factor de conversión y ahí la cagué u.u

Pero en fin, ¿qué es un examen de medicina sin una pregunta imposible de contestar? Pues un examen de otra carrera, obviamente. 

Total que salí del examen más o menos contenta, porque fue fuera cuando me di cuenta de que la había cagado gracias a la maravillosa y propiciadora de crímenes pasionales costumbre de comentar el examen y las respuestas del mismo a su salida. En fin, que ahí ya sí estaba algo deprimida, digamos frustrada y con ganas de arrancar cabezas y pensaba que me iba a poner de un humor horrible e iba a ser un día de mierda. 

Pero al final, para mi sorpresa y agrado, no lo fue. Y no porque el mundo cooperara, porque comí con mis amigas (mientras hablaban de política y exámenes casi muero), luego tuve que correr a casa, coger la maleta y la mochila que pesaban más que dos o tres yos...o no tanto pero mucho, ir a la parada del autobús con tiempo de sobra pero que el autobús decidiera ir de sobrado. Y es que hay pocas cosas que estresen más que ver cómo a tu autobús le queden 4 minutos desde hace al menos 15 minutos y ver cómo pasa el tiempo y se acerca la hora de salida del autobús que quieres coger en la estación para volver a casa, pero el de la ciudad que te tiene que llevar sigue estando a 4 eternos minutos. 

Y cuando logré llegar al bus, y llegar a casa mi madre se me llevó de compras. Horror de horrores. 

Así que acabé destrozada y agotada porque la noche anterior apenas había dormido y los pies destrozados. Pero no fue un día asqueroso porque se atajó a tiempo. 

Porque salí del examen con ganas de matar a alguien pero entonces Anna me dijo que me amaba más que la Princesa Leia al incesto y se me alegró el día, porque me hizo mucha gracia, qué queréis que os diga, y me animó, y ya pillé el resto del día con otro humor.

Hoy estaba hablando con Sadee y me ha dicho que te redescubres un poco a ti misma cuando te enamoras, supongo que es verdad. Yo estoy redescubriendo mi lado friki porque estoy viendo la saga de star wars y aficionándome a las partidas de rol. 

Pero supongo que sí que es cierto, encuentras facetas nuevas de ti mismo que no conocías o incluso nunca pensaste que pudieras tener en tu interior, pero, sorpresa ahí estaba. 

Así que, mis queridos lectores, espero que me disculpéis, pero pretendo usar la entrada de hoy para hablarle a ella, me entendéis, es el amor, ya sabéis xD. No estoy muy inspirada porque ya llevo un día entero de estudio tras un examen horroroso y te escribo en descansos y ratos de desconcentración, cuando puedo en general vamos (porque tú también me despistas, no lo niegues) y ni siquiera he podido escribirte algo bonito como un poema o una historia, y ni siquiera, ni siquiera te lo podrás leer el 17 porque te vas a ir a dormir antes de que pueda acabar. Pero no importa, porque nuestro día, nuestro número, es un símbolo, significa que lo hemos logrado una vez más a pesar de todas las trabas que nos pone la vida (que no son pocas) y que seguimos juntas, luchando. Y lo significará hoy, mañana y siempre que queramos. No tienen que ser días perfectos, Dios no, habrá 17s horribles como el del mes que viene que me pilla justo antes de un examen. Los habrá extraordinario. Y, aún así, el día no importa, sino sonreír cada vez que vemos un 17. De hecho el momento del día en el que más me acuerdo de ti son las 17:17 horas. 

Y bueno, nos esperan momentos difíciles en Navidad con todo esto de el montón de exámenes y la leyenda de que los estudiantes de medicinas somos como los gremlins, no se le debe preguntar cómo le va el estudio ni dejar beber café pasadas las ocho de la tarde o se convierte en un bicho malo xD ya he dicho que no estoy muy inspirada. Ah, pero lo importante es que pasará, como todo. Esto también pasará. 

Así que perdona la tardanza y la simpleza y todo lo demás porque ya es tarde y tengo sueño y las palabras parecen haberse ido a dormir antes que yo u.u. Pero, por suerte, se han quedado las importantes.


Te amo

Feliz 17+1 ;)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Troleos de la vida médica

Queridos lectores, 

Está muy de moda la expresión "trolear" o que venga alguien y te trolee, que te troleen vamos, de toda la vida, troleando voy troleando vengo. Pero ¿qué es que te troleen en la vida del estudiante de medicina?

Que te troleen es que la profesora no conteste en una semana a un mail para confirmar que la clase que falta por dar y de asistencia obligatoria se dará el día después de puente, pero que, ante la duda, decidas ir porque con tu mala suerte, estás bastante segura de que avisará 5 minutos antes de la clase que efectivamente sí que hay. Te levantes a las 5 de la mañana para coger un autobús desde tu pueblo y llegar a la universidad a las 8 a.m. después de un puente de 4 días y con lo que viene a ser el comienzo de una infección gastrointestinal para que la profesora diga entonces mediante correo electrónico que no había recibido/leído el mail y que se aplazaba la clase a la semana siguiente cuando no teníamos hueco para ella y tengas que volver a casa habiendo perdido la mañana y con madrugón de propina. 

Eso fue un troleo. 


Aunque mi propia mente me trolea, nunca estoy a salvo, porque, realmente, el motivo de esta entrada no es quejarme de la profesora, sino justificar que no me apetece volver a madrugar para apaciguar a mi sentido de la responsabilidad. Y es que mis queridos, puso la clase para mañana viernes. ¡Viernes! Que no es que el viernes lo dedique a ninguna actividad lúdica-festivo-social que me impida ir a clase, pero es el día que peor está el transporte porque todo el mundo se vuelve a sus pueblos y procuro evitarlo. 

Ah, sería más fácil si mi padre me recogiera con el camión como solía, pero se ha convertido un tanto incómodo desde que salí de Narnia y bastante tenso el quedarme con él a solas. Básicamente porque no me habla. Tampoco me ha negado la palabra, quiero decir que si le pregunto algo o le digo algo me responde, peeeero...tampoco me habla activamente. Y una hora y media encerrados en un vehículo con ese ambiente acabaría haciéndome pensar en abrir la puerta y saltar en marcha. 

No, las cosas no están precisamente boyantes por aquí, aunque no me quejo porque sé de padres que se lo tomaron mucho peor y, si necesita su tiempo, se lo daré. Procuro no pensar demasiado en ello. Lo hace más fácil, porque siempre fui una niña de papá, así que me duele más de lo que me permito creer ahora mismo. Con el tiempo. 

Por ahora, que la vida aprieta y trolea, nos acercamos a navidad y eso solo significa una cosa amigos...

Me diréis: ¿Regalos? No ¿Comidas familiares? Nop ¿Paz y amor? Ni de coña xD ilusos...

¡EXÁMENES! Efectivamente, mis queridos lectores, la llegada de la Navidad anuncia ese precioso momento de paz y encuentro en el que te enfrentas violentamente a una manada de apuntes furiosos cual gorila en celo, lanzando todo por los aires, y te encuentras... pero al borde del ataque de nervios queriendo dedicarte a...yo qué sé... sexar pollos. 

En fin, mis queridos, ya lo sabéis, no hay mayor troleo para un estudiante de medicina que la Navidad seguida de exámenes o, como a mí me gusta llamarla, Estudividad. Esa época de amor, paz y troleo máximo porque toda tu familia se dedica a cantar villancicos mientras tú estudias. Tal que así:

Todos: "Ande, ande, ande, la marimorena..."
Tú: "anda, anda, anda esta atresia esofágica es de las buenas"

Y cosas así, dependiendo de la capacidad de rima de cada uno. 

Total que...

NOS TROLLEARON A TODOS - Dumbledore

Y si no lo sabíais, bienvenidos a la dura, cruda y pura realidad... Dumbledore ya no piensa mandarte la carta de admisión a Howgarts, deja de esperarla ¬.¬'...sé que es duro, pero no T.T...no llores más...deja de llorar, por qué lloras?

Ay, madre, vale, ya está. Ha sido un lapsus momentáneo pre-exámenes. Y todo para que me digáis que verdad que hago bien en no ir mañana a clase y mi sentido de la responsabilidad se puede ir a trolear a otro. 

Aunque el mayor troleo de todos sería que todavía me levantase mañana a las 5 para ir a clase... Pero, por un pequeño dato que no conocéis, veréis que eso es más bien poco posible, porque resulta que mi hermanito pequeño ha tenido un proceso gastrointestinal intenso y creo que ha tenido a bien contagiármelo un poquito. No estoy en acmé, digamos que podría ser un pródromo, pero antes la duda el dedo saluda. Ah no, esa era para otra cosa. Ante la duda, mejor quedarse en casita y cerca de un baño, por si acaso. 

Espero no tener que informaros de ese nuevo troleo porque tengo que estudiar. Tarea casi igual de agradable que otras perspectivas, pero no, realmente es preferible xD

Suerte chicos y cuidado con los profes trol! ;)




lunes, 30 de noviembre de 2015

La salida de Narnia

Queridos lectores,

Tengo una novedad que daros y que apenas creeréis, bueno, depende de la fe que tuvierais en mí, supongo. El caso es que este fin de semana... ¡salí de Narnia!


O, lo que supongo que será lo mismo para la gente normal y sin mi mentalidad infantil, del armario. Que yo ya estaba más fuera que dentro si tenemos en cuenta que tengo novia, pero mis padres aún no se habían dado cuenta y, en fin, tuve que decírselo. 

Esta es toda la historia. 

Después de muchas semanas retrasando el momento por excusas varias, sobre todo, relativas a que Anna (mi novia) estaba mal o triste o pasaba algo en general, me dije "vale, basta ya de posponer, eso es de cobardes gallinas, capitanes de la sardina" Así que el viernes por la noche me había propuesto hacerlo. 

No le dije nada a nadie, ni a Anna, porque no sabía si sería finalmente capaz o no. Pero en algún momento de la conversación, después de haber llenado la mesa de manzanillas preparadas sin que nadie me dijera nada (porque es mejor prevenir que curar) solté un bonito y aclaratorio: "Por cierto, tengo novia"

Aquí, reacciones varias. Mi madre se quedó toda loca O.O diciéndole a mi padre si lo había escuchado y mi padre feliz de la vida, diciéndome que hiciera lo que quisiera. Y, exceptuando por la parte en la que mi madre empezó a pensar que realmente Anna era de una secta que secuestraba y sacrificaba vírgenes, pues bien. 

Mi mayor miedo era mi padre, he de decirlo, y como él pareció tomárselo bien yo pensé que había ido bien la cosa. Ay, tonta de mí, no recordaba la teoría y que, en realidad, mi padre estaba pasando por las fases del duelo. Esto viene bien para repasar psiquiatría:

1)Negación: la noche que lo dije cuando pensó que era broma o mentira y estaba practicando alguna forma de hablar con pacientes o cualquier cosa mientras que no fuera verdad. 

2)Ira: la mañana siguiente en la que no me habló y estaba de muy mala leche.

3)Depresión: la tarde siguiente en la que llegó a mi cuarto llorando y diciendo que lo había destrozado. 

4) Negociación: la otra mañana siguiente en la que me intentaba convencer de que si era una relación a distancia, podría considerarse como una amistad simplemente. 

5)Aceptación o eso espero...

Lo cierto es que no puedo quejarme. Mis padres tienen sus cosas, pero me quieren y se nota y lo agradezco. Mi madre cree que me voy a fugar en cualquier momento y mi padre aún me dice que si no me queda algún resquicio de heterosexualidad y cosas así. Pero, está bien, es algo difícil ce asumir al principio. A mí misma me costó casi años aceptarlo del todo. 

Así que la gran noticia del fin de semana, como veis muy poco relacionada con la medicina, es que he dado ese paso adelante y me siento más mayor y todo, madura incluso. 

Pero lo mejor de todo el fin de semana es que ¿me lo he pasado llorando, lo he pasado mal, ha sido estresante y tenso y estaba deseando venirme a la universidad para no estar con mis padres todo el rato? Sí a todo, sí, sí y sí. Pero aún así me encuentro bien, estoy animada, estoy hasta con más o menos ganas de estudiar, que ya es decir teniendo en cuenta que es difícil tener de eso hasta en momentos normales. Y todo se lo debo a Anna que ha estado apoyándome todo el fin de semana a pesar de que eligiera el peor con sus exámenes y mi madre la acusara de ser una secta y querer secuestrarme y cosas por el estilo. 

Así que muchas gracias por todo. 


Sabes que te quiero aunque lo diga menos (porque tú tienes incontinencia del te quiero xd) ;)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Liarla bata

Queridos lectores,

Aquí estoy un día más, retransmitiendo desde la peor clase de neurocirugía de hoy. Y es peor todavía que mi manía de escribir en clase, porque ahora que he descubierto que puedo escribir desde el móvil, bueno pues eso, aún es más visible mi empanamiento.

El caso es que todo el mundo está con cara de aburrimiento, como si esto fuera una tortura china, pero yo estoy como muy entretenida. Porque hago el mismo caso que en el resto de clases, o sea de poquito a nada, pero como el resto también se aburren ahora escuchan mis geniales bromas.

Tan geniales como cantar "Palomitas de Maíz" cuando el profe habla de harmatomas. Si entendéis por qué es que sois calidad papa. Y si no, os diré que la imagen radiológica del harmatoma se le llama "en forma de palomita de maíz" porque los radiólogos del mundo pasaban mucha hambre, pobres u.u. O iban mucho al cine, en cuyo caso, morrudos e.e


Así que volviendo a la clase o mi ausencia mental de la misma, debe ser muy aburrida porque he logrado que Ada y Sadee se pongan a leer mi blog. O es que soy muy persuasiva, pero realmente no, así que es muy aburrido.

Bueno, digamos que el profesor y yo compartimos el mérito de que los estudiantes prefiera  leer mi blog en sus clases.

Y la aventura continua. Sinceramente se me ha pegado una canción en la mente y no puedo parar de cantarla. Lo que hace que tanto la clase como mis posteriores horas de estudio vayan a tener hilo musical repetitivo. Aprovecho para avisar que si me veis moverme raro y de manera descoordinada de repente no es que esté teniendo una crisis epiléptica, sino que estoy bailando la canción que canto mentalmente. 

Para eso me gustan realmente mucho los ascensores. No solo por su connotación pornosa (y a aquellos que no sepáis por qué un ascensor tiene connotación pornosa: qué en todos los osos amorosos hacéis con vuestra vida???!!!) Sino que además es u  lugar cerrado, en movimiento e insonorizado en el que puedo cantar en alto sin que nadie me oiga.

Esta profunda reflexión sobre los ascensores, me lleva a mi tema de hoy. ¿verdad que es muy importante tener un médico que no sea incompetente? Y no hablo de las prácticas, sino de la vida real (no, las prácticas no cuentan como vida real, es más como un juego de simulación). Después de estar dos semanas en un centro de salud con los de primaria me di cuenta de lo desvalorizada que está la atención primaria para lo importante que es.

Porque mientras estamos en la carrera todo el mundo o casi todos piensan en qué especialidad coger. No he oído a nadie decir: "que ganas de estar en mi consulta y hacer recetas" ni "oh dios creo que me he enamorado...del abucasis" ni siquiera "quiero ser médico de familia".

Y bueno, admito que puede ser algo tedioso a veces. Pero es el médico al que más consulta la población general y le puede llegar de todo, así que debería saber de todo. Pero mi experiencia con la primaria me dice que no es así. Si me permitís algunos ejemplos de mala praxis médica o, como yo prefiero llamarla, LIARLA BATA...


Por ejemplo, el caso de un chico joven llegado de un país africano en el que estuvo en verano, llega con fiebre, malestar y algo así como granos o picaduras rascadas. Yo no lo vi, pero me enseñan la analítica que le pidieron para la segunda consulta que es donde lo veo. Y en la analítica encontramos: anemia, PCR elevada (signo de infección), IgE elevada que, según el médico no era nada porque era la que se elevaba en la alergia y es cierto, pero también es la que se eleva en infecciones por parásitos muy comunes en algunos países de África. 

Y con todo eso, el médico en cuestión solo había pedido las pruebas de la varicela. 


No sé mucho de medicina, pero hasta yo sé que ahí hay que descartar enfermedades de la zona en la que estuvo, y no solo la varicela. Por suerte para el mundo, los del laboratorio donde hacían las pruebas le dijeron al médico lo que tenía que pedir. 

Y cosas así y más graves que no sé si debo decir o no por eso de no violar el secreto médico, pero que sinceramente creo que llegan a lo denunciable. 

Así que volviendo al tema de la entrada, lo que parece fácil, puede no serlo tanto. E, incluso yo que vivo renegando de la medicina más días de los que vivo amándola, sé que es importante estar lo mejor formado posible porque si no, pueden pasar esas cosas en las que por lo que parecen "tonterías" o cosas sin demasiada importancia, casi fáciles, pues puede depender la vida de una persona. Vivimos sin responsabilidad, ¿eh? 

Así que tras este productivísimo día en el que tras siete horas en la universidad, tres de ellas libres, he logrado leer una página de apuntes (me acuerdo de que están subrayados de verde) y escribir esta entrada de blog. Pero solo para dormir más tranquila y decirme a mí misma que he hecho algo útil, diremos que he transmitido una importante lección: si sois médicos, no la liéis bata mis queridos. Sé que no apetece, sé que es aburrido, sé que es mortal, pero mirad el lado positivo, hay gente más inútil que nosotros en el mundo y son gobernantes de países, así que no puede irnos tan mal. 

Se me va la inspiración escuchando a un profesor decirme cómo hacer recetas...en quinto con la de veces que he visto recetas...recetas en papel que ya no son ni válidas... u.u

Así que eso es todo por hoy amigos. Suerte y chau ;)

martes, 24 de noviembre de 2015

En búsqueda y captura

Queridos lectores, 

No sé si sabéis lo caótico que anda el mundo ahora mismo. Pues dentro de ese desorden caótico, loco y absoluto, yo tenía un examen de farma y he estado algo encerrada estudiando. Hablando de encierros bastante literalmente porque el jueves el pomo de la puerta se rompió y me quedé encerrada en mi cuarto sin otra salida que una ventaba que ofrecía una hermosa caída de siete pisos. Por suerte, la pared de al lado da a una habitación donde dormía una compañera a la que, gentilmente desperté, y por gentil entender dando mamporrazos contra la pared y gritando, y me abrió. Y solo llegué un minuto tarde a clase.

Por supuesto, me pareció terrible y un gran inconveniente porque no podría cerrar la puerta hasta que lo arreglara. Pero entonces, cogí el destornillador, lo desmonté, lo arreglé y cuando la puerta volvió a abrir y cerrar me dije: "¿y si no viéramos los problemas como problemas, sino como formas de aprender a superarnos y lograr cosas nuevas?"

Pero, como ya debéis, mantener el positivismo en todo momento no es mi especialidad, por lo que apenas fui capaz de cerrar la puerta en estos días por si acaso. Era curioso porque como estaba estudiando para el examen, según iba y venía mi humor y me sentía más o menos temeraria, abría y cerraba la puerta.

Mis pensamientos eran:

"Venga va que he arreglado la puerta, soy un hacha, voy a cerrar la puerta y estudio tranquila...(5 minutos después cuando mi mente se negaba a almacenar la información que las hojas de mis apuntes tan amablemente le ofrecían)...Pero, ¿y si se vuelve a salir la pieza esa y me quedo encerrada y ya no la sé abrir?"...Abría la puerta...(Cinco minutos después cuando me autoconvencía de que podía ser una persona normal y estudiar sin ataques de nervios) "Venga va, la abro que, total, si me quedo encerrada pues están mis compañeras de piso y me abren"...Abría la puerta.... 5 minutos después...

Y ya podéis imaginar cómo sigue. Sucesivamente. Muchas veces.

Y supongo que sigo así porque me han faltado 5 centésimas para pasar el examen. Aunque tampoco es el fin del mundo porque puedo hacerlo en enero y me he dicho: "piensa en positivo, no es un suspenso, es una oportunidad para sacar mejor nota en enero y que te suba la media" Y ha sido un buen pensamiento que me ha animado unos...5 minutos.

Y luego he seguido con mis nervios. Con la depre. Con el amor por mi cama...me he pasado horas, y no exagero, sin poder levantarme de la cama. Por puras no ganas de levantarme de la cama, básicamente.

Y...hoy es el día del "y" porque al parecer estoy poco inspirada en el ámbito de los conectores.

En fin, he de decir que ayer o hace poco (Según cuando publique esta entrada) Sadee me comentó que publicaba menos entradas en el blog últimamente. Desde luego si comparamos con los inicios de este blog en los que solía publicar una entrada al días o incluso más, sí, supongo que sí, he ido hablando menos. Y es que lo estuve hablando el otro día con las chicas. He notado un gran cambio en mí misma desde hace unos años y ahora.

Recuerdo que siempre he sido muy testaruda, cabezota, obcecada incluso algunas veces, pero con la ventaja de que me ponía un objetivo en mente y lo lograba. Desde niña he odiado rendirme en cualquier cosa, me sentía responsable de todo y de todos, de cuidar a mi madre, a mi hermano, de hacer feliz a mi padre haciendo las cosas que a él le gustaban, estudiar y sacar buenas notas para que estuvieran contentos. Y siempre, siempre, siempre, toda mi vida, he dedicado mi tiempo a cosas que no me gustaban o no me interesaban, pero que hacían felices a mis padres. O ir eligiendo las asignaturas de "ciencias" porque eran más difíciles aunque no me gustaran tanto. Y no me importaba. El que me gustase o no nunca era un factor importante, que me aburriese no era importante. Yo me lo tenía que estudiar y me lo estudiaba. Y, aunque estuviera agotada, aunque no pudiera más, aunque mi cabeza pareciera a punto de estallar, siempre lograba aprendérmelo. Aunque pareciese que no iba a llegar a preparármelo a tiempo, no me permitía rendirme, sacaba fuerzas no sabía de dónde, pero las sacaba, y lo conseguía.

La diferencia ahora es que parece que he agotado toda esa fuerza de procedencia desconocida. Ahora, tengo la energía suficiente para sobrevivir al día a día. Ahora, veo el montón de apuntes que me queda por aprenderme y casi me rindo antes de empezar.

Supongo que me he drenado de tanto usarme, he esquilmado mis recursos personales. Por no tener ganas no tengo ganas ni de contar los noes de una profesora que está hablando ahora y no para de repetirlo (llegó a los 200 un día). Así que os podéis imaginar cómo las horas se me hacen eternas y los temas interminables, hay días en los que no saldría de la cama y la mayoría de los días solo salgo porque la vejiga le gana la partida a la pereza, no os engañéis.

Esta clase se me está haciendo eterna, por ejemplo.

Al final resulta que a las chicas también les pasa lo de haber perdido la energía y casi me alegra porque así puedo culpar a la edad y no a mi locura o depresión, es más fácil. Culpo a la edad y a las hormonas, aunque sea por costumbre.

Debo decir que es difícil que tu mayor actividad esté dedicada a estudiar medicina y no tener ganas. La vida es dura cuando maduras (solo lo he dicho por la rima). Más allá del hambre que me está entrando ahora y que cuando tengo hambre me cuesta pensar en otra cosa, creo que perdí mi motivación por el camino, en algún lugar. Quizás se me quedó debajo de algún libro o entre las montañas de apuntes. Pondré un cartel, algo así:

SE BUSCA MOTIVACIÓN PARA ESTUDIAR
Responde favorablemente a literatura 
se la verá encogerse al ver una bata blanca
(y probablemente huid, pero cogedla)
Preferentemente viva y lista para empezar tanda de exámenes.


(Esa es mi cara cuando me dejan con los apuntes xD)

Así que si la encontráis o si os sobra, que no me quejaré, pues ya sabéis donde encontrarme. Por ahora sé que tengo que terminar dos trabajos y los voy a dejar para mañana a ver si me inspiro más porque mis ganas están bajo mínimos. Mi padre siempre me ha dicho: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Pero quizás él supo administrar mejor su fuerza vital, ahora entiendo por qué le gustaba tanto ver Dragon Ball, lo aprendería ahí. 

Y quizás, solo quizás, hay una manera de volver a rellenar ese almacén o depósito de energía que solía tener y no es el café porque ya la he probado. Pero es difícil parar a descansar cuando el mundo no se detiene jamás y no le puedes pedir tiempo muerto. Y sigues y sigues aunque sea de manera automática porque te has quedado sin fuerzas para decidir tu siguiente movimiento. Y quizás la manera no sea leyendo y escuchando música mientras intento que me entren los conocimientos de neurología aunque sea por ósmosis. Mmm realmente se aceptan ideas. 

Ahora que el frío ha llegado pillándonos a todos un poco por sorpresa, a pesar de los avisos de los señores y señoras del tiempo a los que nunca escucho y los de mi padre que ha desarrollado cierta obsesión por conocer los devenires del tiempo cual meteorólogo frustrado, pues me apetece mucho más acurrucarme en mi camita con mi...bueno mis varias mantitas y un vaso del líquido más caliente que pueda encontrar en mi poco provista nevera (a ser posible con cafeína o chocolate) y no hacer mucho más. Levantarme a estudiar además de a mi falta de ganas, se enfrenta a la amenaza de tener frío fuera de mi cama. Así que supongo que esta guerra continuará hasta el día en el que por fin domine los poderes de telequinesis y pueda mover objetos con la mente para traer los apuntes a la cama...Aunque realmente en ese caso lo usaría para leerle la mente a los profesores en los exámenes o algo así. Pero tranquilos, usaré mis poderes para el bien. Y si me dan la licencia de superhéroe llevaré un traje sexy.

(Más sexy que ese)

Así que después de dejar claro que sería la mejor super heroína del mundo y decirle a los que controlen a las arañas radioactivas, el dinero para trajes supersónicos y los martillos de dioses del mundo que están desperdiciando oportunidades con tantos hombres...pues volvemos a que todo esto era un rodeo para alargar la entrada y no ponerme a estudiar. 

Por cierto, un último apunte, ¿os acordáis de las reuniones con las academias que me pusieron tan histérica? Bien pues teníais razón, era todo una cosa comercial para vender todo lo posible. Solo les faltó añadir: Llama ya y de regalo te llevarás una batamanta reversible para usarla como camisa de fuerza cuando termines el MIR. 

Con eso me habrían convencido fijo. 

Así que sí, todo era una estrategia comercial  para hacer que nos apuntáramos y ganar dinero, crear histeria colectiva para que la gente se apuntara corriendo y no pensara, haciendo que cundiese el pánico para volvernos a todos locos. Qué poca moral, solo piensan en vender y en conseguir clientes a costa de nuestra ya precaria salud mental, creando histeria cuando todavía tenemos un año para empezar el curso y, por lo menos, unos meses para pensarlo sin que se vayan a acabar las plazas. Que se puede hacer todo con tranquilidad, claro que sí. Así que fueron unas malas personas haciéndome entrar en ansiedad para nada. 

Dicho eso...yo ya me he apuntado a una academia. 


No me juzguéis, no llevo bien la ansiedad y si llamabas entre los 50 primeros te regalaban un juego de cuchillos corta todo!!!! Por eso en las noches de insomnio me tienen prohibido ver la teletienda -.-'

Bueno, era broma... lo de los cuchillos, que no tendría sentido como regalo de una academia de medicina, a no ser que se tomen muy en serio lo de que los cirujanos son psicópatas reconducidos, pero por ahora no, aunque sí que hacían descuento y, con algo de suerte, todavía aceptarán mi idea de la batamanta/camisa de fuerza. Es útil lo mires como lo mires. 

Así que sí, todavía sigo dando rodeos para no ponerme a estudiar, pero este sí que es el definitivo. Voy a ponerme a ello. A menos que alguien tenga algo que decir al respecto...¿No? ¿Nadie? Suplicaré si es necesario. ¿No cuela? Pues en fin, mis queridos, os dejo hasta el próximo día en que mi motivación me haga escribir o mi desmotivación me haga no estudiar (siendo la segunda opción más probable) 

Ánimo a todos y no olvidéis mandarme mis ganas de estudiar si las encontráis por ahí! Juraría que las tuve...en algún momento de mi vida. 

Y chau ;)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Charlas de Histeria Colectiva

Queridos lectores, 

Os escribo desde el auge de mi histeria para que compartáis conmigo estos momentos de llanto y moqueo que pueden acercar cualquier relación. 

¿Por qué me encuentro en este estado? Por nada grave, no os preocupéis. 

En las últimas semanas, vivo con la presión del próximo examen de farma que decidirá todo y para el que entra la parte de cardiología, que es la que peor llevo y no me la he podido mirar apenas por el cúmulo de trabajo y, siendo sinceros, por mi despiste general que hace que me aburra y las distracciones del móvil sean más placenteras. 

Luego ha estado mi novia que ha tenido malas semanas por diferentes motivos. Mi madre y su hipocondría que ha seguido reclamando mi atención y ha cogido todo de todo de todo lo que tenía como, digamos, reserva mental o anímica o emocional. 

Es agotador cuando todos quieren o necesitan algo de ti o no, pero mi manera de ser me obliga a dárselo y no queda nada para ti mismo. Es simplemente agotador y yo, antes de esta tarde, ya no podía con mi alma. No me quedaban fuerzas para motivarme a ponerme a estudiar, me costaba un mundo decidirme a hacer algo de provecho. De hecho, me ponía con más facilidad a hacerle los deberes a Anna que los míos. 

Y bueno dejo ya el misterio porque me enredo y aún no os he dicho que he tenido esta tarde: ni más ni menos que la charla de una de las academias de preparación al MIR.  

Y ahora es cuando me miráis mal y me decís: "Laura, eso no es para tanto" "Exagerada" "Dramática" "DramQueen" Sí, sí, puede ser. Pero os juro que durante la charla he tenido que esforzarme para no llorar hasta en dos ocasiones. 

Y es que yo no sé qué quiero hacer con mi vida en general, ni de aquí a un año, básicamente no sé ni qué haré mañana. Así que empezar en la charla contándome todas las cosas que tenía que estudiar y que se acababan los plazos y que nos teníamos que apuntar, y mis amigas que casi se iban a apuntar hoy.  Y me he puesto histérica y ansiosa y nerviosa y me he agobiado y... no se me ocurren más sinónimos o cosas parecidas. 

Um y bueno vale, la histeria no ha sido colectiva, creo que he sido solo yo, aunque sí que existe la tendencia a hacerlo todo YA, AQUÍ Y AHORA, y ni siquiera hablo de un aquí te pillo, aquí te mato, que por lo menos tendría algo de sustancia. Sino que me refiero a apuntarse a la academia MIR, buscar tutor para el Trabajo de Fin de Grado, ponerse a pensar el trabajo de fin de grado. 

¡Y por el amor de todos los amores de los santos osos amorosos! Estoy en quinto, tengo asignaturas gordas, tengo libros de escribir, tengo una vida que no vivo demasiado pero que a lo mejor en algún momento me apetece usar... No tengo tiempo ni fuerzas ni energía para pensar en el año que viene cuando aún vivo haciendo malabares con este y aprendiéndome el horario y, bueno, la materia en general. Pero tengo que elegir una academia MIR ya, tengo que hablar con un tutor para el trabajo ya... aunque sea para sexto, aunque no vaya a empezar hasta dentro de un puñetero año, tengo que decidirlo todo en unos días. Incluso en unas horas porque podría estar registrándome en la academia ahora conforme os escribo. Siento la presión de pensar que en este momento quizás se están apuntando decenas, cientos, yoquecoñosécientos alumnos en la academia y me quedaré sin plaza. 

Así que viva la histeria la histeria colectiva...que he sufrido solo yo en mi maravillosa personalidad ansiosa (todo herencia de mi madre, gracias mamá ¬.¬')

Por cierto, y como apunte, el mejor regalo que me han hecho nunca fue la caja de kleenex (no sé si se escribe así, pero pañuelos básicamente pa los de pueblo como yo) que me dieron por comprarme dos sujetadores en oferta. La mejor inversión de mi vida. Los sujetadores son de los que te hacen un escote bonito y, encima, tengo papel siempre en el cuarto. Porque soy muy de llanto espontáneo. 

Bien, si queréis más datos, he salido de la charla: pero qué, entonces me apunto ya, me apunto mañana, me apunto pasado, si espero a la semana que viene quedarán plazas, si me espero a llegar a casa quedarán plazas???? Porque os juro que conforme hablaban me entraba ganas de sacar el móvil, meterme en la página web y registrarme en el momento. Que no lo he hecho...pero por poco. 

Y es una exageración. Vale. No es algo de vida o muerte. Vale. Que aún queda una charla de otra academia. Muy bien. Lo que digáis. 

Yo solo sé que ha sido llegar a mi cuarto y ponerme a llorar. También puede que mi madre no haya ayudado y cuando la he llamado me haya dicho que me apunte hoy, pero ya. Y la he convencido de decirle que, si eso, mañana. Que me deje pensar, leches. La vida está muy achuchada. Y tengo que cenar y no tengo hambre. 

Y yo:

  

Y la gente seguía hablando. Y yo: 


Y seguían y yo: 


Y el mundo seguía y ya ha sido como: 


Vale ya por Dios. Calmémonos. Que no cunda el pánico. ANTE TODO QUE NO CUNDA EL PÁNICO!!!

 Y ya: 

Resultado de imagen de joy inside out

Porque no iba a poner una imagen de Alegría, que sería mentira. Y sí, en realidad todo esto era porque quería poner todas estas imágenes chachis. 

En fin chicos, que no os agobiéis, que seguro que será fácil. Tomémoslo con calma, pensemos concienzudamente y ya si eso mañana volvemos a hablar con todo más tranquilo y eso. Ante todo, estad tranquilos...sí. 

Y bueno, gracias por escucharme/leerme, me ha calmado mucho el poder soltar las tonterías y buscar imágenes de películas pues siempre anima. 

PD: no estoy loca, solo soy un poco exagerada. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

Cerebros de ciencias vs Cerebros de letras

Hola mis queridísimos lectores, 

Siento haber tardado tanto en escribir, especialmente en contestar al comentario que me dejaron en la última entrada, pero voy que no paro últimamente. Y cuanto más hago, menos me apetece hacer. Pero estaba ahora viendo los vídeos de un seminario online, mientras reescribo una editorial sobre los fármacos del sida para farmacología, mientras subrayo los apuntes y me he dicho "aún puedo hacer algo más" Así que ahora os escribo. 

Y es que hay pocas cosas en la vida tan satisfactorias y que te hacen sentir tan rebelde como estar viendo un seminario sobre diabetes u obesidad mientras comes Doritos y bebes coca-cola (incluso aunque sea zero). Exacto, mis queridos, me estoy volviendo toda una malota. 

Tengo como millones de cosas que hacer...bueno, quizás no millones, pero sí miles si contamos por páginas que debo estudiarme y ahí prometo que no exagero. Con un examen de farmacología a la vuelta de la esquina, dos trabajos, deberes variados y hasta un ejercicio de rol en el que practicar cómo dar malas noticias para la optativa de psiquiatría... lo único cierto de todo es que no me apetece hacer nada. Comienzan a hacerse horas intempestivas de la noche y priorizando casi debería irme a dormir ya, pero llevaba tanto sin escribiros, ¿cierto? 

El mayor problema es que empiezo a estar tan dormida que no sé de qué hablar. 

¿Qué he aprendido estas semanas en las que no he escrito que os pueda transmitir? Pues bueno, que a mi profesor de farmacología le gusta presumir que además de farmacología, sabe de historia, aunque se equivoque en las fechas. El problema es que siempre pregunta de historia específica de la ciudad, que yo no sé mucho porque no es mi ciudad natal y, además, pregunta del periodo medieval o incluso romano. Ah, que pregunte de las guerras mundiales y verá. 

Es un problema esto de tener que estudiar mucha medicina, a veces no me deja espacio para lo demás, prometo que antes conocía muchos más datos históricos. Me sigo acordando de muchas fechas (he estado a punto de poner fármacos, ¿veis lo que la medicina hace conmigo?) pero no siempre me acuerdo de lo que pasó lo cual resulta un poco frustrante. 

En fin, me gusta poner mis conocimientos para la utilización del mundo. Por ejemplo, en la editorial que tenemos que hacer en farmacología sobre el tratamiento del sida en ciertos países, me tocó la parte fácil que no tenía ni siquiera de fármacos y me alegró el día porque no tenía ni idea de por dónde empezar. Tendría que haber empezado por repasarme las cosas básicas, porque la materia decide no permanecer en mi cerebro. Pero como hice lo fácil pues lo he estado reescribiendo y, por lo menos ahí, me podía manejar, porque palabras sé usar. Tampoco es que la jerga científica sea mi ambiente favorito, pero es algo. 

Hablando de ambientes, me pregunto si los cerebros estarán diseñados interiormente para albergar un tipo de materia determinada. Me lo imagino como un cerebro hueco, abres la puerta, y dentro te encuentras una sala que es un laboratorio científico a tope de microscopios y tubitos con líquidos potencialmente explosivos (si me los dejan a mí) y las neuronas (que son básicamente los personajes de Inside Out, la película) con batas blancas para estar a tope. Y ese es un cerebro diseñado para la gente que estudia ciencias porque las neuronas científicas atesoran la información que metes a la cabeza. Y, cuando metes algo de letras, pues si le parece interesante lo guardan, si no les gusta lo usan para experimentar por esa vena de científico loco que todos tenemos dentro o lo tiran. Así de fácil. 
(Estos por si alguien dudaba)

Ahora veamos la otra posibilidad, un cerebro de letras. Abres la puerta de tu cerebro y te encuentras a las neuronas de Inside Out con bigote, fumando en pipa (de burbujas) frente a una chimenea, leyendo un libro y manteniendo charlas filosóficas que dormirían al mismísimo gallo de Platón. Bebiendo té de hierbas porque mis neuronas son muy sanotas. Y, claro, mételes a estas libros de medicina. ¿Sabéis para qué los usarán? Para avivar el fuego de la chimenea. Pues creo que eso es lo que ha hecho mi cerebro con cinco años de medicina porque hay días en los que no recuerdo ni las cosas más simples. Qué vida la mía. 

En fin yo sigo por el mundo sabiendo que no sé nada, pero intentando que no se note. Y, como en la entrada anterior constaté, hay días que me siento como una auténtica idiota y otros en los que me siento simplemente yo misma, y hay días en los que odio mi cerebro por poder recordar letras de canciones que hace años que no escucho pero no acordarse de fundamentos de enfermedades y tratamientos que estudié el año pasado. 

Así que, obviamente, podemos concluir que en mi cerebro viven pequeños seres sibaritas y frioleros que no saben de lo importante que es reciclar ni han escuchado hablar de la calefacción y se han dado cuenta de que nada arde tan bien como el conocimiento médico. Debe ser por toda la chispa que tenemos los médicos o por la cosa esta de jugar a los médicos *insertar carita pervertida tal que así 7u7*

¿No sería estupendo que las personas de nuestros cerebros aprendieran a organizarse y tener una biblioteca amplia para que cupiese toda la carrera?

En fin, como podéis ver, desvarío ya porque se pasa mi hora de acostarme y aún me quedan cosas por hacer y era quejarme de mi vida y de la medicina o hablar de las personitas de mi cerebro. La decisión estaba clara xd 

Y... sigo con lo mío chicos ;) ánimo!

miércoles, 21 de octubre de 2015

Mi vida con la medicina

Queridos lectores,

Hola a todos, después del fiasco del camión y el coche y la cuneta, me reporto días después para decir que sigo viva y esas cosas.

Llevo tres días en prácticas de pediatría y me siento una completa inútil. Ignorante, idiota. En pocas palabras, tonta. Puede ser una desventaja de juntarte con gente lista o simplemente de ser como soy. 

El caso es que, incluso en pediatría que es una especialidad que me gusta y más o menos conozco porque he estado haciendo prácticas extra con mi tía, me siento como un pez fuera del agua. Sin saber exactamente qué es lo que se espera de mí, qué decir o qué hacer. No tengo ni idea de la mitad de cosas que se supone que debo saber y no digamos ya si me preguntan de manera directa dejándome cual ciervo deslumbrado. 

Resultado de imagen de cara de susto

Cara de susto total. En fin que me siento idiota la mayor parte del tiempo e, incluso habiéndome reconciliado con la medicina y todo eso, ahora que ya estábamos bien y con una relación cordial en la que le dedicaba gran parte de mi tiempo teórico, me sigo sintiendo como si no encajara por mucho que me disfrace de bata blanca. Es triste. 

No seré una buena médica teórica, supongo, no digamos práctica. Lo único que se me da algo bien es hablar con la gente y tratarlas y eso. Hoy he estado con bebés y eran tan bonitos. No me sabía los datos de cifras, ni se me han ocurrido preguntas importantes ni curiosidades médicas ni inquietudes de ningún tipo...básicamente porque estaba embobada con el bebé y, como mucho, preocupada porque no lo hicieran llorar. Los llantos siempre me despiertan el instinto materno. 

No sé. A veces, incluso las personas raras como yo nos sentimos raras por no encajar y, muchos días, me siento como si no encajara. Mis aptitudes no son tan médicas como deberían, cuando tengo que pensar en un trabajo siempre le acabo dando una orientación social o histórica más que médica. 

Es gracioso porque soy médica y escritora, demasiado de letras para las ciencias, con demasiadas ciencias en la cabeza para ser de letras. Soy bisexual, así que ni una acera ni otra. Parece que esté diseñada para no encajar en ninguna parte y estar siempre en medio como los jueves. Mal chiste el de encajar o no encajar en la sociedad. 

Pero bueno, no es una cuestión de encajar o no, no limaría mi personalidad para encajar en un grupo social, ya superé esa época. 

Volviendo a la cuestión, de lo que quería hablar es de lo tonta que me siento siempre xD. En fin, ¿a alguien más le pasa? Es que ya dicen que mal de muchos consuelo de tontos u.u, no me miréis mal. Yo hago lo que puedo sin lograr llegar a un nivel aceptable para la sociedad médica. Y todo me parece una incógnita complicada y sin sentido. Papeles sobre la matrícula que aparecen de la nada para rellenar con información que desconozco. Lo del TFG, mira, una cosa que me enteré un año de estos de que existía y que ahora puebla mis pesadillas, pero tampoco tengo ni idea de lo que hay que hacer. El mundo va más rápido de lo que mi cerebro logra comprenderlo, al parecer. 

Y luego está la parte comprensible del mundo que no coopera y me pone cosas sin sentido. El viernes tengo dos reuniones de dos cosas distintas a la misma hora. Estoy valorando pedirle a Hermione Granger su giratiempos. Luego, la semana que viene que tengo clase de 8 a 15 horas y de 16 a 18 horas, me han puesto una clase de 15 a 16 horas para completar, porque comer es algo para principiantes al parecer. 

Tengo que estudiar, tengo que hacer trabajos que no sé por dónde coger, tengo que hacer trabajos en grupo en los que el resto de miembros ni aportan ni aceptan ideas... La vida del estudiante... no sé lo que os han contado pero es horrible a ratos xD.

Supongo que estoy cansada y eso me pone negativa. El punto positivo es que la exploración al bebé me ha salido bastante bien, estaba suave, los bebés son monos. Aunque me resulta muy difícil lanzarme a realizar ciertas partes de la exploración porque los veo tan chiquitines que me da miedo fastidiarla y hacer algo mal :/

En fin, queridos, la vida es dura y la medicina más... y mi vida con la medicina, aún más y básicamente se resume en sentirme tonta unas 18 horas al día, y soy generosa porque no duermo realmente tanto, que es el único momento en el que si pienso que soy tonta, no es conscientemente. 

Y no sé qué más deciros la verdad porque estoy cansada y con la duda de si ir a clase el viernes o estudiar porque este fin de semana tengo muchos compromisos familiares y el viernes siguiente tengo un examen chungo, pero ahora resulta que no puedo porque tenemos un caso clínico o no sé qué cosa en la que puede que pasen lista. Y además dos reuniones en el mismo periodo de tiempo para las que me dividiré conmigo misma o a saber. Y no sé que leches hacer con el viernes. Que gran dilema. 

Bueno, lo pensaré. 

Y hablando de pensar...pienso que tengo que ponerme a estudiar. Así que eso es to...eso es todo amigos.


viernes, 16 de octubre de 2015

Estamos todos chachi

Queridos lectores,

Estoy tirada en la cuneta. Literamente. Bueno, más que tirada, sentada en un bloque de hormigón, pero para el caso es lo mismo. Y os lo voy a relatar porque es todo un episodio caótico digno de quedarse para los anales de la Historia.

Me volvía a casa con mi padre en su camión, lo cual es chachi porque me ahorro el dinero del autobús y voy más cómoda. Todo ventajas. Salvo porque hoy ha averiado un compañero y el jefe de mi padre le ha dicho que debía dejarle su camioneta y esperar a la grúa en la averiada.

Y así he acabado en la cuneta de la carretera esperando a la grúa.

Pero la historia solo mejora porque al enterarse mi madre ha decidido venir a por mí porque puede que técnicamente el jefe de mi padre no tenga que enterarse de que me voy con él. El problema, mis queridos lectores, es que mi madre no tiene ni idea de cómo venir.

Es más, no ha pisado la autovía en años y no es la mejor conductora del mundo...o sea, para nada. Y mi padre y yo hemos intentado detenerla... pero cuando mi madre tiene una idea en la cabeza ya puedes decir misa.

Total, que ahora mismo mi madre está perdida en algún punto de las carreteras españolas y nosotros en la cuneta. Porque, para darle emoción al asunto, mi madre se pasa las indicaciones de mi padre por el forro y ha acabado en otro pueblo.

Y la tensión del momento reside en que si viena grúa antes que mi madre, ¿cómo lo hacemos? Porque si me quedo yo aquí esperando a mi madre puedo morir de vieja y encima no sé explicarle cómo llegar. Si me voy con la grúa, mi madre se quedará perdida dando vueltas entre los pueblos.

Que, por cierto, se ha quedado mi hermano solo para cuando salga de clase y nadie lo ha avisado ni a nadie para que lo recoja así que se quedará esperando a quien lo recoja. Y sin llaves de casa.

Em...mi madre da señales de vida y estaba en otro pueblo os comunico. Buscando la salida.

Aquí mientras, mi padre se queja de mi madre, que luego no quiere coger el coche para ir por nuestro pueblo y hace que lo lleve él. Y yo os escribo. Y así escribiendo se me hace hasta divertido todo. No reiré en presencia de mi padre.

Oh. Creo que llegó mi madre. Es un milagro.

Como dato a parte, mi culo está lleno de resina por sentarme bajo un árbol xD. Y mi madre que acaba de aparecer ha dicho que se había dejado la plancha encendida. Por si faltabam cosas,¿no? Universo como te cebas -.-'

Total, en resumen, volvemos para casa y estamos todos chachi.

PD ahora que ya he llegado a casa os puedo informar de que mi casa no ardió a causa de la plancha. Aunque el coche en el que nos recogió mi madre también se averió. Pero pudimos llegar a casa. Así que de nuevo sí, todos chachis... menos el coche xd

martes, 6 de octubre de 2015

Retos de la vida médica

Queridos lectores,

El primer reto al que te enfrentas como estudiante en prácticas es encontrar tu lugar en el hospital...literalmente porque yo me suelo perder.

Claro que no es mi culpa que alguien decidiera que los hospitales debían simular laberintos. Es como si le dijeras a los pacientes: si encuentras dónde tienes que ir es que no estás tan malo, no seas quejica.

Aunque si encontrar el lugar es difícil, imaginaos encontrar médico. Me siento como un perrito abandonado esperando en una silla solita a que llegue. Así estoy ahora yo. Que podría haber venido dentro de una hora, pero no sabía que hacer en mi casa por una hora y casi prefería venir y salir antes para comer relajada.

Pero sigamos con los retos médicos. El segundo gran reto al que te enfrentas en la carrera profesional de medicina es entenderte con los ordenadores. Lo cual supone que el ordenador quiera ir y el programa también.

Estoy teniendo dudas sobre quedarme escribiendo con vosotros o salir al pasillo a la búsqueda de mi médica, cogeré complejo de sabueso con tanto buscar.


Bueno, al final encontré a mi médica. Perdón por el parón, espero que no me hayáis echado demasiado de menos xD. Así que sigamos, estoy agotada. Hoy ha sido un día duro en el sentido emocional. 

Ya sabéis que las prácticas tienen muchas caras, buenos y malos momentos. Porque tratamos con personas que están pasando por un mal momento, una enfermedad o la pérdida de un ser querido. Esta semana, en neurología, lo que más estoy viendo son demencias o también digamos las secuelas de ictus. Cosas que cambian a una persona por completo porque pasas de ser alguien normal, con una vida completa, a perderte a ti mismo. A perder tus recuerdos, capacidades, pensamientos.

Sentir la frustración de la otra persona porque quiere hablar pero no puede; o porque quiere recordar, pero no puede. Ver la cara de dolor de su acompañante cuando no recuerda su nombre o quién es. 

Así que es duro, más vivirlo que verlo, no quiero parecer victimista, pero como médica o estudiante en prácticas a mí me parecen momentos muy duros que luego me traigo a casa, quiera o no, y sigo pensando en ello. 

Hoy lo he estado hablando con una amiga, no la conocéis, se llama Kath, que me ha preguntado cómo lo hacíamos los médicos para sobrellevar tanto dolor ajeno, que no había una fórmula mágica. Y así es. No la hay. Pero sí existen muchas maneras de afrontarlo, tantas como personas. 

Los hay que directamente pasan de implicarse y pasan de los pacientes y parece que si ignoran su existencia y tratan a la enfermedad en vez de a la persona, les es más fácil hacer esa diferenciación entre ellos y el paciente. 

Están las personas que saben tratar a otras de manera humana, pero al mismo tiempo también pueden crear una barrera de diferenciación y compadecerse por la gente, pero saber que no es su problema y no tienen por qué sentirse mal. 

Y luego está mi prototipo que es como muy sensible a estímulos xD. No sé si se aprende con el tiempo a distanciarse, supongo que en parte sí. No me entendáis mal, claro que no estoy llorando por los casos que he visto hoy ni me voy a deprimir, pero son de esas cosas que se te quedan grabadas a fuego en la mente y salen a flote de vez en cuando. 

En mi caso, lo que me gusta, además de escribir aquí y compartir mis penas porque dicen que "penas de muchos consuelo de tontos", es encontrar algo bueno en la situación. Por ejemplo en uno de los casos de demencia que os comentaba. Era por supuesto muy triste, pero si tuviera que elegir un punto bueno sería el amor incondicional de la pareja. Parece algo tonto quizás, que esté alguien enfermo y yo ponga como punto positivo que su pareja lo o la quiera cuando eso se lo hará todo más difícil, cuando eso hará que sufra más al verlo marcharse, al ver cómo la olvida.

Sí, es cierto. Pero esto es lo que nos enseña el verdadero significado del amor. El que es incondicional, el verdadero. El que se demuestra estando con la persona que quieres incluso cuando solo es ella misma en destellos de lucidez. Cuando lo cuidas porque no puede comer solo o hablar o hacer las cosas más simples que os podáis imaginar. 

Cuando has dejado de ser tú mismo porque una enfermedad te ha robado lo que te hacía ser quién eras, cuando olvidas y te pierdes, cuando estás desamparado en el mundo... te queda alguien que te quiere. Y quizás no puedas valorarlo en esa situación, pero vale mucho. 

Igual que a mí me demuestra que sí que existe ese tipo de amor y no es una cosa de mi mente de escritora ni de las películas románticas. Hay amores inamovibles, amores irrompibles, amores que sobreviven a la enfermedad e, incluso, a la muerte. El tipo de amores por el que morían los dramáticos personajes de las novelas de antaño, bueno aún todavía las hay de ese tipo solo porque la gente disfruta haciéndome llorar. El tipo de amor por el que merece la pena luchar incluso cuando ya no quedan molinos de viento a los que poder vencer. 

Y, por supuesto, el tipo de amor que hace que una situación terrible llegue a parecer esperanzadora porque al menos te permite ver que existe, que no todo en el mundo es no sé, odio. 

Siempre me había resultado curioso, más todavía...sorprendente ver este tipo de amor incondicional en consulta porque me costaba mucho pensar que yo fuera a recibirlo. Pero no creo que sea cierto. Y acabo de pensar que eso debería formar parte de los derechos de los que os hablé el otro día. ¿No tenemos derecho todos, al menos, a un amor incondicional en esta vida? Bueno, maticemos, porque así puesto, como un amor incondicional, yo ya tengo el de mi perro Brave, un amor humano y correspondido preferiblemente incondicional. Así está chachi. 

En fin chicos, estoy agotada de estos días de prácticas y seguro que mañana me toca estar de pie en el quirófano horas, así que lo dejo por hoy y voy a ver si mi cama me acoge esta moche. 

Hasta pronto :)