No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 13 de enero de 2015

La de las supersticiones

Queridos lectores, 

Lo primero: ¡Feliz Año Nuevo! Espero que tengáis un 2015 estupendo ;)

Perdonadme que no os haya escrito antes, pero es época de exámenes, lo que significa que el ordenador está casi confiscado para evitar que la tentación de escribir me supere. Casi... casi lo cumplo, porque a falta de ordenador, escribo a mano. Y leo, leo mucho. Es difícil concentrarse en lesiones dermatológicas y cosas sangrosas cuando puedes leer novelas románticas y suspirar y decir "ainsss"... 

Aún así, hoy he hecho el primer examen y no ha sido catastrófico a pesar de que antes del examen me sentía con más probabilidades de escribir un relato erótico en las hojas del examen que la teoría que me pedían. 

Y creedme cuando os digo que soy un altar de amuletos de la suerte andante. Creo que cuanto más estudio, más supersticiosa me pongo. Comenzó cuando hice un examen de inglés para un título de nivel avanzado y estaba completamente convencida de que había suspendido. Antes de que me dieran la calificación, me compré una brujita de estas de la suerte que llevaba una estrella y... ¡sorpresa! Aprobé. Y me dije: esto no ha sudo lo que he estudiado, ni mis aptitudes para el inglés, ha sido gracias a la estrella de la bruja. 

Desde entonces, colecciono estrellas, amuletos con forma de estrellas y, por eso, la foto de mi perfil es una estrella de mal :). Tengo un collar con forma de estrella, ganchillos para el pelo con estrellas, un pañuelo con estrellas, camisas con estrellas, pendientes con estrellas... creo que no me dejo nada. 

Aunque la cosa no se quedó ahí. Un día, antes del examen de ética, se me olvidó mi collar de la estrella, pero como soy muy previsora, sí tenía un collar de repuesto en forma de mariposa. Pues en ese examen saqué mi primera matrícula de honor y eso no me sirvió para pensar que lo de los amuletos de estrella es tontería, si no para decirme a mí misma que las mariposas me daban aún más suerte. Estoy muy loca.

Pero esperad, que queda más. He ido acumulando otras cosas que, no sé si me dan suerte, pero me recuerdan que los exámenes no lo son todo. Por eso, hoy llevaba mi collar con la pluma que me compré en Barcelona en la boda de Sadee o las pulseras que me regalaron Mérida y Ada. 

Resultado: soy un altar andante. Empiezo a pensar que para el MIR, que es el examen más difícil e importante, me llevaré a mi yegua que se llama Estrella, tiene cuatro herraduras (que dan suerte) y es enorme. así que eso me dará mucha suerte. 

Sé que no es racional, en el fondo, pero eso no evitará que para el próximo examen vuelva a llevar mi collar de estrellas y todo lo demás. 

Suerte a todos los que tengáis exámenes ;)

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