No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Gracias :)

Queridos lectores, (podría decir directamente lectoras, ¿Verdad? porque todas las señales de vida que he recibido es de mujeres, así que venga, otra vez...

Queridas lectoras, 

Estoy extremadamente cansada, lo digo ya por si en algún momento pierdo el hilo de lo que estoy diciendo o no me expreso con claridad. Es que el hospital me agota, debe ser un efecto secundario del aire que transporta partículas de anestésicos o algo así.

En fin, lo primero que quería era dar las gracias a todo el mundo en general que se haya leído la entrada,pero sobre todo a tres chicas muy especiales que se tomaron la molestia de perder tiempo en comentarme o mandarme algún mensaje. Gracias por flipar conmigo :)

Es curioso cuando piensas en lo mucho que cambia una persona a lo largo de los años, pero todavía más sorprendente cuando el cambio toma apenas unas semanas. Una metamorfosis así de rápida es la que siento cuando recuerdo que la tarde del 17 de febrero llegué a casa tan destrozada que ni siquiera tuve fuerzas de llegar a mi habitación y me puse a llorar delante de Anastasio. Fue un poco dramático porque estaba hablando con él y noté que me venían las lágrimas y pensé "¿qué hago para que no me vea? Pánico O.O" Y me tumbé en el suelo, algo muy normal por supuesto. No me veía la cara, así que funcionó y, como Anastasio es un caballero, se daría cuenta de mi llanto pero no me dijo nada y así pude correr a refugiarme en mi habitación. 

Aunque luego, me llamó y, estando en su cuarto, volvió a asaltarme la necesidad de llorar. Otra vez, hice la técnica del avestruz, tumbándome en su cama para que no me viera. ¿Por qué lloraba? Pues no lo sé, la verdad. Porque estaba cansada mentalmente, porque me sentía derrotada, porque había perdido el norte en mi vida y no sabía qué quería hacer; había perdido la motivación de la medicina, había olvidado cualquier razón para seguir esforzándome, me torturaba a mí misma por no poder ser más normal. 

Y, entonces, como caída de la nada, leí a la mañana siguiente un comentario preguntándome sobre la medicina. ¿Recordáis de quién? Sí, de nuestra querida lectora anónima ;) Y me dije "pobre chica, no sabe a quién ha ido a pedirle ayuda. La que está desmotivada, motivando a los demás". Pero tenía que contestar, tenía que ser sincera, porque escribir siempre ha sido la manera más libre que he tenido de expresarme y nunca mentiría escribiendo (solo las invenciones propias de una historia), pero no escribiría como yo misma diciendo algo que no pensara. Así que tenía que ser sincera. Yo, que en ese momento lo veía todo negro. Pero me puse a escribir y fue como un bálsamo para mi maltrecho corazón. 

Me concentré para ser lo más honesta posible sobre los motivos por los que cogí medicina y me recordé que no todo había sido por empuje de mis padres, sino que realmente quería ayudar a la gente. Y volví a recibir un mensaje y me dije "aún puedes hacerlo mejor". Así que medio secuestré a todas mis chicas y las convencí, sin demasiada persuasión todo sea dicho, de que participaran conmigo en la noble tarea de ilustrar a una joven mente, o sea, hablar un poco de experiencias personales para dar una visión más global. 

Y, solo con eso, volví a sonreír porque me sentía útil, porque me sentía bien ayudando. Recuperé la ilusión escribiendo, dejé de llorar y seguí escribiendo y recibí más mensajes de apoyo, dándome las gracias o simplemente haciendo acto de presencia. Y he vuelto a respirar.

Porque me he dado cuenta de que me ayuda ayudar y me anima animar. Me río cuando hago reír a los demás y me reconforta reconfortar. No sé por qué. La psicóloga dice que hacemos a los demás lo que nos gustaría que nos hicieran, y que mi necesidad de ayudar podía indicar ciertas carencias. No lo niego. Pero qué más da el por qué hemos llegado a un lugar si nos gusta el paisaje que vemos. Y no sé qué camino me espera desde aquí, nadie lo sabe. Sin embargo, elijo seguir. Seguir avanzando, seguir creciendo, seguir aprendiendo. Hasta que llegue el día en el que encuentre un lugar del que ya no quiera moverme. 

Por cierto, he descubierto mi talento oculto para la auscultación. Soy genial, modestia aparte. He diagnosticado y localizado con la auscultación una neumonía y un derrame pleural. Vale, no voy a decir que de pronto me haya reenamorado de la medicina, pero estamos acercando posturas tras nuestro distanciamiento y comenzamos a llevarnos mejor. ¿Quién sabe? Los que se pelean se desean (Dios, ¿he hecho un comentario tirando a erótico con la medicina O.o... el cansancio) En fin, estoy con una doctora genial, en neumología, y me ha dejado hacer un par de anamnesis completas. Consiste en ir a ver al paciente y hacerle de todo: primero le preguntas cosas, una conversación larga en la que tienes que investigar sobre todo antecedentes de enfermedades; después te centras en el motivo de consulta actual, por qué acude, qué le pasa; y luego le exploras: auscultación, palpación... de todo lo que se te ocurra. Y, bueno, si queréis más detalles para las futuras posibles médicas, os puedo dar un cursillo adelantado de técnicas diagnósticas, pero por no enrollarme, por ahora, lo dejaremos en que en la auscultación escuché la patología de manera clara y lo escribí en la historia y estuvo muy bien, porque en el primer caso localicé auscultando la localización de la neumonía que luego se veía en radiografía (así que lo clavé) y, en el segundo, también localicé el derrame y además la médica no había escuchado el ruido que es como un roce. Así que hice un baile triunfal mentalmente. Y, y, y... cuidado... estaba tan orgullosa de mí misma que me permití un premio y me compré unos post-its fosforitos (descontrol absoluto, lo sé xD)

Más allá de mis recientes logros médicos, el objetivo de la entrada era daros las gracias por darme el empujón y las collejas cibernéticas que necesitaba para reactivarme. 

Y, un último pensamiento antes de sucumbir a la llamada de mi cama: todos tenemos cosas que, en algún momento dado cambiaríamos de nosotros mismos, algún miedo, una manera de ser, la forma física, el pelo... Venga, sed sinceros, todos, en algún momento, hemos querido ser al menos un poquito distintos en algo. Y  sino lo habéis hecho y creéis que sois perfectos en todo yo me plantearía seriamente ser un poco Narcisista... Porque los humanos no somos perfectos, es así por pura naturaleza. Esto ya lo he dicho, pero me gusta mucho y lo repetiré. Está en nuestro ADN ser imperfectos, ¿sabéis? Ya el genoma comete errores y por eso existen las mutaciones y algunas, sí, son malas y causan enfermedades, pero esas mutaciones son también lo que nos ha permitido evolucionar, lo que nos ha hecho ser como somos, lo que nos ha hecho avanzar. Así que, siguiendo mi gran lógica (XD) ser perfecto va contra natura. Y eso es genial, porque a veces lo que nos hace imperfectos, nos hace únicos. 

No es fácil, lo sé de buena tinta, yo soy la primera que dice esta frase, pero que puede que dentro de dos días esté enfadada otra vez con el mundo por no poder ser un poquito distinta en alguna tontería. Puede ser difícil sentirse imperfecto, puede ser difícil aceptarse a uno mismo, pero empiezo a pensar que cuando esto ocurre, hay que levantarse y plantarle cara al mundo para recordarle que él tampoco es perfecto, así que todos en paz. Yo me comprometo a hacerlo, para predicar con el ejemplo :)

Y, otra vez, 

Por leer, por comentar, por animarme, por estar ahí :)

PD: Estoy estudiando, que conste, no mucho (lo admito) porque llego cansadísima del hospital, pero lo hago.  

PD2: para las mentes en duda, si al final cogéis medicina o si alguien qeu está en cursos inferiores o va a empezar medicina o lo que sea lee esto y quiere algún consejo particular, ayuda, material (véanse pdfs de algunos libros o vídeos o cosas útiles que una va acumulando a lo largo de los años) me lo podéis decir por aquí o por mail a: laura.novel93@gmail.com

2 comentarios:

  1. Laura! El sábado vi Patch Adams por enésima vez (es una de mis favoritas de todos los tiempos :D) y lo que cuentas aquí me ha recordado mucho a lo que le pasa a él... Si conoces un poco su biografía sabrás que es un crack y que ha ayudado a muchísimas personas al ser cabezota y luchar a muerte por su proyecto, aún cuando tenía todo en contra de lograrlo. Así que ya sabes! Algún día serás una persona grande e importante, no lo dudo (aunque ahora ya eres una gran amiga, entre otras cosas), no te rindas nunca y... There can be miracles, when you believe ;)
    Tu "Consejo de Sabias" estamos aquí para lo que necesites and you know it.
    Sadee

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  2. ¡Menudo oído! Enhorabuena :D

    Cómo me alegro por ti :)

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