No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 26 de marzo de 2015

4 condiciones irremediables

Queridos lectores, 

Lo primero: Votad otra vez!!! Por favor. Venga, hacedlo por mí, que estamos empatados y casi perdiendo. Por fisss! Se puede votar más de una vez al día. 


Vale, ahora la entrada de verdad (pero votad, por faa)

***

Dicen que toda vida tiene varias cosas en común. Una es un secreto inconfesable, otra es un error irremediable, un sueño inalcanzable y un amor imposible. 

No sé si yo he tenido una de cada, pero sé que he tenido más de una de muchas. 

Un secreto inconfesable, por ejemplo. Viendo que tengo un blog en el que escribo todo lo que me pasa, creo que hay pocas cosas que no confiese. Pero es cierto que, incluso cuando tu predisposición para hablar supera a tu sentido común, siempre hay algunas cosas que te parecen demasiado oscuras, demasiado íntimas como para confesarlas. Creo que sería más el sentido de culpabilidad que el sentido común el que nos haría callar. ¿Pero hay algún secreto que no me atreva a confesar todavía? Claro. Quizás no aquí, que es mi pequeño rincón de libertad, pero cuando estoy rodeada del resto del mundo y no son mis dedos, sino mis labios los que deben enunciar el secreto tan celosamente guardado, me encuentro sin palabras o, incluso, sin aliento. 


Y, ¿por qué guardamos secretos? Bueno, pues depende del secreto. Si lo que escondes es que te permites un pequeño placer pecaminoso guardando chocolate en algún lugar de tu habitación, entonces, además de que tenemos algo en común, pues no hay mucho más que pensar. Pero, ¿y si escondemos algo porque nos avergüenza o nos hace sentir culpables? Entonces, tendríamos que pensar si realmente se merece esos sentimientos. 


Por mucho tiempo guardé en secreto cosas sobre mí misma y creo que era solo porque quería protegerme del resto del mundo. Pero si te guardas del mundo, si intentas protegerte, sí, te aíslas del dolor, pero también de la posible alegría. Te aíslas de las personas que podrían herirte tanto como te aíslas de las personas que podrían hacerte sonreír. 

La cuestión es que todos tenemos secretos. Quizás no es algo inconfesable, simplemente es algo que el mundo en general no necesita conocer. Porque es algo nuestro que queremos mantener en nuestro pequeño microcosmos sin que el resto del mundo lo contamine. Y eso está bien. Pero cuando convertimos en un secreto nuestra propia personalidad, para no exponernos, para no destacar, para que no se den cuenta de que no somos exactamente como el resto, entonces, corremos el riesgo de perdernos a nosotros mismos. 

Errores irremediables. Esa es mi categoría. He cometido tantos errores que, de haber llevado una cuenta, la habría perdido. Me he arrepentido de cada decisión que he tomado en mi vida, no porque todas fueran horribles, sino porque al escogerla y vivirla, sufría los inconvenientes y me parecía que la otra opción hubiera sido mejor. Pero eso no se puede saber, ¿verdad? La vida está hecha para cometer errores, por más que nos fastidie, pero es ley de vida. La única forma en la que podemos aprender algo es equivocándonos. Y a veces tenemos que repetir la equivocación para convencernos. 

No creo que sea malo equivocarse, siempre que aprendamos de nuestros errores y cometamos los nuestros propios. ¿Para qué seguir los pasos de alguien y cometer sus errores cuando hay tantos errores originales que podemos cometer, verdad?

Y no sé si lo hago bien, hay muchos errores que hubiera preferido ahorrarme, mucho sufrimiento que preferiría no haber tenido que pasar. Tardes en las que sigo teniendo ganas de esconderme del mundo debajo de mi manta y no volver a salir. Pero esos errores me han convertido en lo que soy y me han traído donde estoy. Y, mejor o peor, es lo que hay. Así que, hasta que inventen una máquina del tiempo, pretendo no seguir perdiendo mis horas en pensar qué habría pasado si... y seguir hacia delante. 

Aunque he de decir, que me niego a que haya un sueño inalcanzable. Quizás, haya sueños demasiado ambiciosos, pero nunca inalcanzables, solo tenemos que moldearlos un poco. Mi sueño "inalcanzable" hasta el momento es ser escritora. Es cierto que aún no he logrado publicar nada y que las dos últimas editoriales a las que mandé mi libro me están ignorando. También es verdad que la carrera me ata de piernas y manos (y no en un buen sentido), siempre demasiado ocupada y/o cansada como para encontrar el tiempo para escribir una novela seria en condiciones, registrarla, revisarla y hablar con las editoriales. Así que avanzo a pasitos de hormiga. Pero, incluso aunque no sea una escritora famosa nunca, parte de mi sueño sí que se ha cumplido. Porque yo no escribo por la fama, ni por el dinero, ni por los premios. Escribo porque es la única manera que he encontrado para ordenar mi vida, porque me he ido acostumbrando a llenar mi soledad con mis personajes; porque he aprendido, crecido y madurado gracias a la escritura y, al final, quiero que esos pensamientos (mejores o peores), que esas historias, sirvan para algo, que les sirvan a alguien. 

Todo lo que escribo, incluso la novela erótica que hice como experimento, acaba teniendo una especie de "moraleja", una enseñanza, un pensamiento más profundo con el que pretendo ayudar a quien lo lea o mostrarla algo que yo he comprendido gracias a la escritura. Pero eso es también lo que hago aquí en el blog. No siempre estoy muy inspirada, pero cuando escribo intento que mis palabras tengan más significado que el que las letras le dan. Intento que alguien aprenda algo. Animar a una persona, hacerle sonreír, a veces llorar, hacerle ver lo loco que es el mundo en ocasiones o hacerle comprender lo maravillosa que puede llegar a ser :) Y si consigo eso, aunque sea con unos pocos de vosotros que me leéis, parte de mi sueño ya se ha cumplido. (Aunque, sí, me sigue haciendo mucha ilusión publicar jeje.)


Y los amores imposibles, ah, eso es algo de lo que nadie se libra, me temo. Yo no entiendo mucho del amor. Hubo un tiempo, cuando mis padres me daban más problemas que cariño, cuando mis amigas me dieron de lado y estaba sola y me encontraba perdida, en el que empecé a soñar con el amor y me dije que esa tenía que ser la mejor sensación del mundo. El querer a alguien y que te quisiera, con plena confianza. Era algo que deseaba, que anhelaba y aún hoy lo hago. Pero ahora ya he comprendido que la mayor y más importante historia de amor que viviremos cada uno de nosotros no es con otro que con nosotros mismos. 

Que alguien te quiera es una sensación maravillosa, no lo dudo, aunque todavía no la he sentido. Pero más allá de eso, lo que debemos aprender es a querernos a nosotros mismos. Y suena tanto a frase de autoayuda que me da hasta vergüenza decirlo, pero es cierto. Lo sé porque ese es uno de mis ejercicios pendientes. Solía pensar que no estaba completa, que era defectuosa, que tenía que ganarme el cariño de todos los demás para que estuvieran conmigo. Solía pensar que lograría quererme más a mí misma y mis problemas se arreglarían cuando encontrara a alguna persona a la que yo quisiese y que me quisiera a mí. Porque, entonces, me decía, si alguien maravilloso me quiere, no podré dudar de que merezco el amor. Y podré reconciliarme conmigo misma. 

Solo que ese no es el camino, queridos lectores. Debemos comenzar por reconciliarnos con esa otra persona de nuestro interior que está gritando por un poco de cariño. ¿Me quedará muy cursi si digo que tenemos que abrazar a esa pequeña niña que sigue buscando el apoyo de su padre; que hay que aliviar a esa chica de las cargas que ha elegido, demasiado pesadas para ella; que hay que ayudarla a comprender que no tiene que hacer nada ni demostrar nada para ser merecedora del amor, porque ya lo es, solo por ser ella misma? Supongo que sí, muy cursi, pero muy cierto, al menos en mi caso. 

La vida es larga, tortuosa. A veces, es una carrera de obstáculos, pesada, cuesta arriba, tediosa. Es el viaje más largo que haremos. La mayor aventura. Y la más épica historia de amor  que viviremos en esa aventura es la que tendremos con nosotros mismos. 


El caso es que yo quería parar un momento por aquí para deciros que si estás teniendo un mal día o una mala época o estás tristes en general quiero que sepas: que eres una persona estupenda, con talento, increíble y única. Y no necesitas demostrarle nada a nadie para serlo, simplemente lo eres. Es normal sentirse mal de vez en cuando. Entiendo por lo que estás pasando, en serio, aunque no haya vivido la misma situación, entiendo el dolor, la tristeza, el miedo, la frustración... Tú solo aguanta. Todo irá bien al final. Te lo prometo. Y, si no está bien, es que todavía no es el final. Date una oportunidad, eres una persona increíble, y ahora solo tienes que dejar que el resto del mundo lo vea. Y yo me pasaré el tiempo que sea necesario por aquí haciéndote saber que eres especial, que no estás solo y que, por si lo necesitas, aquí tienes a alguien que te quiere tal y como eres. Recuérdalo siempre, por favor. ;)

5 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Buenas tardes!

    He terminado tu blog! Ahora si podré seguirte sin ir hacía atras ! ;)
    Que buena entrada, me he idenatificado con cada cosa que has dicho, opino tal cual.
    Igual me surgió unas preguntas sobre ti, sobre tus pensamientos y sentimientos pero no quiero ahondar en tu interior sin permiso!

    Pero también sabes que pense al llegar al final de esta entrada y al comienzo de tu blog? Pues esto:
    Como esta muchacha puede decirnos lo especial que somos cuando no estoy segura que ella se siente especial, unica, merecedora de amor, con la creencia de que sus sueños son alcanzables, etc?
    Por qué nos da consejos de aliento si ella no puede darselos a si misma, o darse una caricia de aliento o una palmadita de "yo puedo"?

    TU ERES ESPECIAL. TU ERES ÚNICA, TU ERES MERECEDORA DE AMOR. TU PUEDES, A TI TE QUIEREN, A TI TE PIENSAN, TUS ERRORES SON LO QUE SOS: HERMOSA. TUS SUEÑOS SON ALCANZABLES. A TI TE PUEDEN AMAR. TU ESTAS COMPLETA.


    un abrazo!

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    1. Hola!

      Primero, qué velocidad. ¿En serio te has leído ya todo el blog? Me ha sorprendido mucho, gratamente por supuesto, pero me ha sorprendido que fueras tan rápida.

      En fin, tienes razón, yo no soy la persona más adecuada para dar estos consejos en la medida en que me cuesta mucho aplicármelos. Y sí, la mayor parte del tiempo no me siento especial, ni querida y tengo muchas dudas y muchos días malos, ya sabes. Pero, al mismo tiempo, he ahondado mucho en la causa de estos sentimientos y, ahora, que ya sé más o menos el por qué y entiendo que no merezco sentirme así y que son cosas que me han metido en la cabeza, pero que no son reales, estoy en proceso de cambiar. Y me cuesta, claro, porque uno no cambia veinte años de costumbres y de malos vicios mentales de un golpe, pero cada día me levanto y me recuerdo todo eso que merezco que me quieran, que no tengo que hacer nada por demostrarlo, que soy una persona capaz, luchadora, que puedo ser especial...

      Me lo recuerdo, solo que unos días es más fácil que otros y,a veces, necesito cierta ayuda externa.

      Y la verdad es que esa entrada os la escribía a todos vosotros, pero también a mí misma. Porque escribiendo pienso con más claridad. Porque me gusta ayudar a la gente y haciendo que otros se sientan especiales y se identifiquen o se animen con mis palabras me hace sentir mejor.

      También lo escribo porque, aunque yo sea la primera a la que le cuesta creerlo a veces, sé lo mucho que se pueden llegar a necesitar esas palabras. Y, porque sé qué se siente cuando estás perdido, cuando no te valoras a ti mismo, cuando sientes que todo es más grande que tú y que estás solo, sé lo importante es que alguien te diga eso, que lo escriba, que lo comparta.

      Así que sí, no soy la persona más indicada del mundo para decir estas palabras, pero al mismo tiempo, lo soy. Porque tampoco tendría sentido que las dijera alguien que siempre ha tenido una autoestima estable y las dice solo porque son palabras bonitas.

      Y, bueno, mi meta con esto tampoco es solucionar los grandes problemas del mundo (ojalá, pero no creo que sea posible). Lo sé, porque yo me siento así, tienes razón, y sé que el efecto de unas palabras bonitas dura un poco, pero acaba por desvanecerse y sigues con tu lucha. Así que lo que de verdad quiero es que sepáis que, si os sentís así, no estáis solos, que hay mucha gente, yo entre ellos, que se siente igual y que hay alguien en el mundo que te comprende. Que no estás solo.

      Eso es una de las cosas que a mí más me anima, para lo que más me ayuda el blog y que, creo que, es útil.

      Gracias por el último párrafo :D jaja y por tu comentario en general, y por leer!

      Besos :)

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Comparto totalmente. Me gusta mucho tu objetivo para con tus entradas. Te aseguro que son muy utiles para quienes te leemos.
      Te juro que me cuestiono el por que te sientes tan... no se como referirirme a lo que quiero decir. No puedo entender como alguien que escribe tan lindo, que tiene tantos pensamientos justos y buenos, que tiene posiciones hacía las cosas tan coherentes, puede tener tantas contras, puede sentirse tan mal por momentos.
      Con leerte es que no entiendo como puede ser. Que es lo que hace que sucedan esas cosas "malas" "feas" en tu vida, o en tu corazón!

      Pues, con respecto a la velocidad me hizo reir un poco. Estoy de vacaciones, en la Facultad me dieron algunos días libres, no se como sucedió es raro jajaja. Y a parte tengo otros tantos días por semana santa! Así que me he dedicado a leer tu blog en los ratos que no hago nada o antes de dormir. :)

      Para finalizar, quisiera decirte que tu tampoco estas sola! Acá estoy por si me necesitas, aunque no te conozca, aunque seas una persona que escribe desde alguna otra parte del mundo, puedes contar conmigo, puede ser que tengamos muchas cosas en común.

      Un abrazo grande.

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