No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 3 de abril de 2015

Operación Calimero

Queridos lectores, 

Hoy vamos a hablar de sexo. Sí lo sé, he captado vuestra atención, eh viciosillos. Vamos a hablar de sexo porque el miércoles fui a una fiesta, la Fiesta de la Orla de Medicina, que es una de las más importantes del año porque la dan los estudiantes que se graduan. Así que es la fiesta por antonomasia.

Vamos a hablar de sexo y, dejad de pensar mal, no es porque yo hiciera nada indecente en aquella fiesta, ya me hubiera gustad... (es broma, pero quedaba muy gracioso decirlo), sino por lo que vi. Los adolescentes bebidos son unas máquinas incontrolables de hormonas y hay que tener cuidado en su manejo. Me lo pasé verdaderamente bien en la fiesta y tengo que decir que ni siquiera tuve miedo los días previos, con lo cual aún me lo pasé mejor porque empecé contenta por haber podido dominar e ignorar mis miedos, con la satisfacción de poder decirme que soy una persona valiente, no porque no tenga miedos, sino porque me enfrento cada día a ellos y los venzo. 

Pero volviendo a los jóvenes salidos, vi un poco de todo en esa fiesta, cosas que sorprendieron a sus asistentes pero que no mencionaré para no herir sensibilidades. Aunque, una de los sucesos que más me impactó fue uno que provoqué yo misma. Y es que estaba hablando inocentemente sobre uno de los temas sobre los que había investigado para uno de mis libros: los puntos erógenos de la mujer. La gente piensa que soy una pervertida si lo digo así, pero es una investigación realmente. Yo, cuando escribo, llevo a cabo un gran proceso de investigación previa para construir tanto a la historia como a los personajes. Y, cuando tuve que investigar para empezar a hacer escenas eróticas, el sexo se convirtió en una materia más de la que investigar. De modo que puedo hablar de ello ahora con la misma naturalidad con la que hablo de cisnes o de literatura japonesa. Porque son temas sobre los que he investigado. 

Claro que, desde este punto, yo no era consciente del poder que tenían mis palabras hasta que las dije delante de dos de aquellas máquinas hormonales y, en cuanto me giré, comenzaron a enrollarse. O.O 

Me llamó la atención que dos personas que acababan de conocerse pudieran llegar a aquel nivel de intimidad, movidos o no por mis palabras, es lo de menos. Porque yo no tengo nada en contra del sexo por puro placer, sin ataduras y todo eso que sale por la tele, pero personalmente soy incapaz de imaginarme haciéndolo. De hecho, yo ni siquiera logro sentirme atraída por una persona, por espectacular que sea su físico, si no la conozco al menos un poco, saber cómo es su personalidad. 

Mi amiga Ada me pasó hace unos días un artículo sobre una investigación que llevó a cabo un científico llamado Fisher. Según él, las personas nos dividiríamos en 4 grupos cerebrales que determinarían hacia quién nos sentimos atraídos. 

- Dopaminérgico: tienden a conducirse por recompensa, a ser impulsivos, buscan novedad y experiencias nuevas, aburriéndose con facilidad. Activos, curiosos, energéticos, flexibles mentalmente pero no excesivamente introspectivos. 
- Serotoninérgicos: personalidades más sociables, poco dados a tomar riesgos, suelen ser concienzudos y religiosos, siguen las reglas y valoran el orden y el hábito. 

Estos dos tipos de personas buscarían personas como ellas. Es decir, se verían atraídos por sus iguales. Mientras que:

- Testosterónicos: personalidades analíticas, competitivas, contenidas emocionalmente.
- Estrogénicas: empáticas, maternales, introspectivas, fieles, que buscan el significado de uno mismo y su identidad. 

Estos se verían atraído por su opuesto: estrogénico y testosterínico forever. Aclarar que ambos sexos tienen ambas hormonas, no es necesariamente testosterónico hombres y estrogénico mujeres. 

En fin, que Ada me lo dijo y me convenció. Es así. Al menos, en mi caso se cumple siempre. Y es como si, cada vez que conociera a alguien, pasara primero por un intervalo de uno minutos en los que, hablando con esa persona, la coloco en uno de esos cuatro grupos y si es el que me gusta pues suena la campana. 

No hace falta decir que yo cumplo el perfil de estrogénica, empática y todo eso. Pues siempre me gustan las personas como más serias, será porque yo soy un completo caos efusivo. Y me ha pasado de conocer a alguien y pensar que no era guapo/a, hablar con esa persona un par de minutos y que cambiara mi forma de verla de manera que me pareciera atractiva. 

Eso sí me ha pasado. Ahora, encontrarme con alguien en una discoteca y, sin conocerlo, tener ganas de enrollarme pues no me ha pasado nunca. Y ver que todo el mundo lo hace y yo soy incapaz me ha llevado a plantearme alguna vez si es que tendría algún problema (alguno más). Porque el mundo entero, la sociedad, nos vende esa historia del "amor a primera vista". No podría contar la cantidad de relatos que he leído en los que la chica conoce a su pareja destinada por el autor (podía ser hombre o mujer) y, autométicamente, se sentía excitada. Pues chica, no sé cómo lo haces, pero en la vida real, las cosas no van así de rápido. No conoces a alguien y ves aparecer a un niño en pañales lanzando flechas. Ni suenan coros celestiales o pasan esas cosas que solo pasan en las películas. 

Admito que, mi mayor conocimiento del amor viene de lo que he leído, visto y conocido. Y ya que hablábamos hace poco de razones por las cuales soy como soy, sé que mi rechazo o poca predisposición a enrollarme con alguien a quien no conozco, en mi caso, no viene movido por la moral, sino porque mi mayor precedente de relación es la de mis padres, que es la que más he visto. Y discuten tanto, a veces, hasta pienso que se odian. Así que, claro, nunca jamás en la vida querría una relación así por lo que necesito conocer a la persona bastante bien antes de estar segura de que me gusta de verdad, que no es algo pasajero o cosas así. 

Cupido ha hecho mucho daño, no lo negaremos. Y, quizás, todo sería más fácil si cada uno se identificase con un patrón cerebral y llevase una identificación con el suyo y, de paso, su sexualidad. A mí me simplificaría el trabajo porque mi gaydar está totalmente descalibrado. 

Además, ¿os dais cuenta de lo jodido que lo tengo? Resulta que mi tipo "ideal" o el que se corresponde con mi patrón cerebral son los que no expresan sus sentimientos y yo soy demasiado tímida como para atreverme a expresarlos sin indicios de que hay cierta correspondencia. Así que resulta que tengo que sacar a mi persona ideal del huevo, romperle el cascarón vamos... andaaaa... ¡Yo busco un Calimero!

Fuente: www.picgifs.com

Pues sí señores, tengo que buscar un huevo... digo un cascarón... digo argh una persona escascaronizada, ¿quién la descascaronizará? el descascaronizador que los descascaronice con él se casará. Tragalenguas original mío. 

En fin, que el amor es complicado. Pero, al mismo tiempo, es sencillo, el problema es que para que fuera sencillo, las personas deberíamos ser sinceras y comportarnos como somos, sin fingir, para que las parejas potenciales sepan qué patrón cerebral somos. Entonces, sería fácil. Pero en un mundo donde la mayoría finge ser algo que no es porque hay una norma, un patrón establecido que nos dice cuál es la mejor forma de ser. Y no vemos que, en no siendo nosotros mismos, estamos perdiendo la mejor oportunidad de encontrar el amor y tener nuestro propio final feliz de cuento. 

Yo, por mi parte, voy a empezar a poner anuncios en el periódico y por ahí que digan: 

"Mujer estrogénica busca a Calimero para largas charlas sobre literatura y maratones de películas románticas" 

Seguro que en unos días llaman a mi puerta... pero para encerrarme, no para responder a mi anuncio. De todas formas, tenía un profesor que siempre decía "si se busca con fe, se encuentra" y, a lo largo de los años, he comprobado que con respecto a tizas, lápices, bolis, móviles... acertaba. Así que, ¿por qué no el amor?

***

Hasta aquí la entrada de hoy. Solo os dejo este inciso para decir "¿habéis visto lo bien que he conducido la entrada?" porque os quería hablar de la fiesta a la que fui, pero también quería meter el artículo del amor y lo he hilado sutilmente. Por cierto, en la fiesta me lo pasé muy bien y bailé muchísimo :D

4 comentarios:

  1. Hola Hola! ;)

    Me he tomado unos minutos para comentarte tu entrada. Estoy tratando de escribir una historia clínica pediatrica, es la primera y tengo que entregarla en unos días. Jamás hice una. Estoy en tercer año, no se si alguna vez te lo he dicho. ;)

    Esto de seguir al pie de cañon tus entradas creo que se esta terminando. Pero al menos lo he terminado! Comienzan las clases y aceleramos al máximo... Prometo seguirlo lo más que pueda!

    Me alegro que te la hayas pasado muy bien. Me encata salir a bailar y cuando son fiestas de medicina más aún. Pero tiene razón las hormonas se le revolucionan a todos, jajaja.
    Tengo ganas de escuchar que investigaste :) Es un buen tema. Y tus libros, eso si que me encantarí aún más leer. :) Tal vez algún día!

    Estas segura que solo hay que encajar con un tipo ?
    Soy sociable, no soy de tomar muchos riesgos a veces, sigo las reglas al pie de cañon, valoro el orden (Me encanta!) Pero odio el habito, cuando veo que las cosas se volvieron habituales estalla roma porque me siento mal hasta conmigo misma. También soy empatica, maternal, fiel y siempre busco el significado de mi misma y de mi ideantidad.

    Entonces, sería serotoninérgicos y estrogénicas?

    Por si me quieres escribir fernavarela4@gmail.com

    Bueno, te dejo un abrazo grande. Besos

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    1. Hola :)

      No, probablemente no seamos solo un tipo cerebral. Porque las personas somos demasiado complicadas como para entrar en una sola descripción, pero siempre hay una que es la más adecuada, quizás.

      ¿Das pediatría en tercero? Qué suerte, yo la tengo en 5º. Pero ya he hecho historias clínicas, así que la siguiente entrada pondré un ejemplo de cómo las hacemos aquí, por si te sirve o te inspira :)

      No pasa nada si estás agobiada y lees menos, yo también estoy agobiada y tendría que escribir menos. Puede que lo haga :/ ya veremos.

      Me guardo tu mail.

      Muchos besos

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    2. Si, es una rotación por una clínica de ocho semanas. Hacemos historia clínica y exámen físico todo. Voy por la tercer semana. Luego ocho más de gine.
      Se hacerlo en consultorio, va en proceso. Pero escribirla es mi tema. Tengo que elegir uno de mis paciente y escribirla en base a eso.

      Soy de Uruguay, luego te cuento el sistema si te interesa. Me gustaría saber de allí. Estamos en contacto.
      Besos!

      pd: Gracias por la entrada que hiciste de historia clínica, me fue muy útil, algunos tips re bueno me diste. Los voy a poner en marcha.
      Pues pasame un ejemplo de como las escribes jajaja ;) Tal vez sea parecida a aquí.

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  2. Hola :)

    Qué bien, me alegro mucho por ti :D
    Yo también he empezado a salir más este año; hasta ahora me sentía siempre muy incómoda en las fiestas y no me lo pasaba bien.

    Buf a mí me pasa igual. Como yo no digo, a mí nadie me dice, y así seguimos. A ver si en algún momento se rompe el círculo :\ La experiencia que he visto en mi familia siempre ha sido buena, así que por una parte tengo miedo y por otra lo quiero. Es lo que contabas en otra de tus entradas.

    En fin... Un besito :)

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