No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 3 de julio de 2015

Por las neuronas perdidas

Queridos lectores, 

Guardemos 1 minuto de silencio por todas las neuronas perdidas en esta temporada de exámenes.

(1 minuto después)

Ahora, guardemos otro minuto de silencio por todas esas neuronas que he llenado de cosas que no me van a servir nunca jamás en la vida haga la especialidad que haga.

(Otro minuto después)

Y ahora un brindis por todas esas neuronas que no logran aprenderse apuntes que han leído veinte veces pero que pueden almacenar letras y letras de canciones incluso aunque haga años que no las escuchas.

En fin, ¿qué tal todo? Os he tenido un poco abandonados estos días pero, como sabéis, estaba de exámenes, penitencia compartida y repetida que se da, en mi caso, dos veces al año y que elimina mi capacidad de pensar más allá de las cosas ... bueno, pienso en muchas cosas pero no me deja tiempo para escribir mis pensamientos.

Además, tampoco os quería transmitir mi negatividad intraexámenes porque suspendí uno :( y me puse muy triste. Es por esta nueva moda de hacer un 2x1, es decir, dos especialidades en una misma asignatura, lo que se traduce en dos exámenes. Yo me pongo muy nerviosa antes de los exámenes y luego me da bajón de todas las energías que he podido conservar hasta ese momento y se conoce que al salir de un examen y antes del otro me dio un bajón de azúcar o algo o todo y me salió fatal. Bueno, no todo es excusa, tampoco me lo sabía muy bien... pero dejadme que use la excusa mientras pueda.

Así que el día que vi que lo había suspendido pues sí, me sentí fatal conmigo misma y, por si no tenía bastante, mi madre subió a mi cuarto y me empezó a decir eso de que me había pasado el año sin hacer nada y que había estado muy rebelde (cuidado, he sido la rebelión de la granja, vamos) en fin, que era lo que me faltaba, y me puse a llorar como una tonta. Ahí mi madre se calló y vino lo divertido. Resulta que mi madre es nefasta para dar buenos ánimos o transmitir lo que viene a ser positividad. Todavía recuerdo una vez el año pasado, antes de un examen de estos difíciles que yo estaba muy nerviosa porque no me daba tiempo a estudiarme todo y eso y pensé inocente de mí "voy a hablar con alguien a ver si me animan y me motivan". Pero la única disponible era mi madre que solo me supo decir "pues haber estudiado más." No, animar no me animó, la verdad.

Bueno, en aquella ocasión sí que aprobé, fue el otro día, mientras estaba llorando, en el que se coronó porque me dijo que ella no me sabía consolar y llamó a mi hermano pequeño, otro máster del consuelo, quien me dio tres palmaditas en la espalda de manera robótica, que ya no sabía si quería animarme o hacerme eructar como a los bebés y se quedó plantado mirándome como una avestruz. (Que cómo mira una avestruz, pues la  verdad no lo sé, es lo primero que me ha venido) Pues eso. Un show. Además, yo tengo lágrimas patentadas non-stop, cuando empiezo no paro. Y así me pasé un día, menos más que no fue uno de esos de ola de calor porque si no me habría deshidratado.

Penas aparte, lo bueno es que ya soy libre... no se me da especialmente bien lo de ser libre, lo admito, porque me siento un poco perdida sin tener que estudiar.... Jajajaja no era broma, eso me ha pasado otras veces, pero este año, será porque ya es julio, será porque estaba hartísima, me he amoldado muy bien a no tener que estudiar. Aún tengo que ponerme al día con la lectura y hacer unos cuantos ejercicios de escritura para poder engrasar y comenzar a escribir alguna novela. Aunque tengo el verano bastante ocupado. Primeramente necesito ganar algo de dinero porque así es la vida y ya tengo unos cuantos alumnos para dar clases. Pero luego están las prácticas externas y su madre. Oh, qué poco poquísimo me apetecen. ¿Qué son? Pues básicamente hacer prácticas en vacaciones también, ¿por qué la gente de mi carrera no sabe descansar?

No son obligatorias, pero cuentan para currículum y yo qué sé, a lo mejor, algún día de estos me vienen bien.

Rollos académicos aparte, lo importante es que llega el verano y con él los únicos meses de libertad que, al menos yo, poseo. Es extraño pasar de un nivel extremo de nerviosismo y con todas las horas del día ocupadas a decir "¿y ahora qué hago?". Aunque no, más bien es decir "¿ahora por dónde empiezo?" Porque hay tantas cosas que quiero hacer, escribir, ver... y con esto de haber acabado dos semanas más tarde es como si me hubieran quitado parte de mis merecidas vacaciones y no paro de pensar en todo lo que tengo que hacer y que tengo que ponerme a escribir ya para que me dé tiempo.

¿Qué tal os ha ido a vosotros? ¿Alguien más tiene la sensación de que este año ha sido tiempo eterno? Probablemente en mi caso también contribuye que me quedara sin motivación ni fuerzas a mitad de curso y desde entonces haya ido arrastrándome hasta llegar a hoy, mi primer día de libertad. Esa es una de las cosas que no me gusta del mundo: que nunca se detiene cuando necesitas un momento de descanso. ¿No sería estupendo si pudiéramos pedir un tiempo muerto cuando necesitamos pensar en algo, recuperar energías y luego volver al partido? Encima en medicina no se puede decir que tengan mucha consideración con tus necesidades porque hay tanta materia y hay que darla tan rápido que todavía se hace más marcado el ritmo disparatadamente rápido del mundo que te rodea cuando necesitas un descanso.

Las vacaciones son el único momento en el que puedo olvidar el reloj y fingir, al menos, unas cuantas horas al día, que el tiempo no pasa, que estoy en mi pequeño refugio, rodeada de libros y escribiendo, viendo a las aves volando por mi cabeza (y teniendo fe en que ninguna me cague encima), que estoy tranquila y todavía queda espacio en la vida para los sueños y las esperanzas que tenemos que aparcar durante el resto del curso porque tienes un tema de *insertar asignatura aburrida* que no se va a estudiar solo.

Así que ahora a descansar, o no, pero a cansarse de cosas que te apetecen hacer.


Y aún estoy rodeada de post-its, horarios y calendarios con los exámenes y los temas que me tenía que estudiar cada día. Pobre de mi yo pasada, me estoy riendo de ella. Pero lo ha hecho bien, que no se sienta mal, Ay lo que hacemos por aprobar, el día que me salga la primera cana y sea por estudiar me tomaré un año sabático o, mejor, demandaré a la universidad para que me paguen el tinte de por vida o algo así. (No me hagáis mucho caso todavía me estoy adaptando a la falta de exámenes y el aire natural en exceso tras tanto tiempo de encierro me trastorna)

Esto es todo por hoy porque... ¡me voy a la playa! A ver si me deshago ya del blanco bata que viste mi piel y cojo algo de color. Espero que os haya ido muy bien a todos ;)

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