No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 22 de septiembre de 2015

Para empezar bien el curso...

Queridos lectores,

Sí, ya estoy escribiendo en clase. Lo sé, soy una malota. Pero dejad de mirarme mal, yo quería atender pero estoy tan tremendamente cansada que me está resultando completamente imposible (que esta profesora hable tan pausadamente y con voz monótona no ayuda nada).

Si os acordáis, la otra noche apenas dormí porque se estaba instalando un programa en el ordenador. Bien, vale. Encima luego tenía que coger un autobús a las 6 y, en resumen, dormí unas tres horas. Pues hoy me he superado y he dormido dos (-.-') y es que mi queridísimo hermano que se libró de vendimiar por un resfriado ha tenido el detalle de pegármelo, pero no para librarme de la vendimia, sino para que me lo trajera conmigo a la universidad y que los mocos me acompañasen en el infructuoso intento de estudiar farmacología.

Porque sí, si os acordáis de la Ley de Murphy, esta decía que cuando una cosa pueda ir mal, irá mal. Hombre positivo donde los haya. Pues yo lo supero y cuando algo pueda ir mal, a mí me irá peor. No en vano soy la prueba empírica de la Ley de Murphy, así es mi vida.

Para empezar bien el curso, si no tenía bastante con que se me rompiera el ordenador la primera semana de clase con el susto de perder mis escritos acompañante, que me viniera esa estupenda época que toda mujer pasa más o menos una vez al mes justo cuando me iba a vendimiar el fin de semana; vendimiar, no nos olvidemos del fin de semana vendimiado y peleándome con las nuevas tecnologías... todo eso creando un gran ambiente de estudio, obviamente... pues ayer cuando ya parecía que se normalizaba la cosa e iba a poder estudiar, que tenía ordenador y todo muy bien, muy chachi, muy cuco...y me pongo enferma. Por la obra de mi hermano ¬.¬

Anoche me fui a dormir pronto, a eso de las once ya estaba en la cama, pero a las 2 am la mucosidad del resfriado ha decidido que respirar estaba sobrevalorado y he tenido que despertarme. A ello le han seguido un par de horas bebiendo agua, poniéndome suero, sonándome...sé, sé que os estoy dando una gran imagen mental de mí en ese momento, podéis completadla sabiendo que llevaba un pijama de Helly Kitty xD (en verdad no, pero da igual). Hasta que estaba harta de la vida y dar vueltas y a las cinco de la mañana más o menos me he levantado a hacerme una infusión con mucha miel y me he salido al balcón. Y con el aire ...no diré limpio porque hablo de ciudad, pero más fresco, pues ya he respirado.

Y allí estaba yo, sentada en la vieja silla de Anastasio que por, misterios de la vida, ha acabado en el balcón, con mi batín y una mantita cual abuela, mirando el oscuro cielo con las pocas estrellas que sobreviven a la contaminación urbana y escuchando los ruidos de la ciudad dormida. Aunque no tan dormida como yo. Me he puesto profunda ahí, lo confieso, me pongo filosófica cuando no duermo, o más loca. Depende del día. Quería coger el ordenador para escribir pero entonces sí que no habría dormido nada y la esperanza es lo último que se pierde, aunque sea la esperanza de dormir 10 minutos.

En fin todo esto porque ahora estoy, en pleno acmé de mi resfriado (acmé es el punto más alto de la enfermedad, cuando estás peor), rodeada de gente estudiando preguntas de farmacología porque mañana tenemos un examen. Como podréis deducir he estudiado básicamente...um... digamos nada. Y de todas partes salen exámenes de tipo test que no tengo y no sé si tendría en el otro ordenador, que no se quieren copiar del ordenador de la amiga que los tiene y pasando de esta chingada vida que no me da un respiro (literalmente, porque sigo con las narices entaponadas). Y por eso no estoy atendiendo, por eso y porque este tema es como muy aburrido, pero también para quejarme del mundo, qué le vamos a hacer, soy una quejica pero será nuestro secreto.

Ah y como no tenía pañuelos llevo un rollo de papel higiénico en la mochila, un detalle para estar en una clase con bastante gente sibarita. Pero papel, es papel y, como siempre digo, respirar es una prioridad.

Y si alguien se ha enterado de esta clase de neuropatías que venga y me lo diga porque yo, desde luego, no. Pero mi amiga Liv, aquí a mi lado, va leyendo lo que escribo y le retransmite a Eire que llevo un rollo de papel higiénico... yo que quería pasar desapercibida xD

Y con esto, mis queridos lectores, ya sabéis qué hacer para empezar bien el curso...tener mejor suerte que yo como requisito prioritario.

PD: Kim también se ha reído de mi papel higiénico, gracias mundo, yo también os quiero xD y me he sonado. Muy sutil todo, solo ha parecido que un elefante entraba en el aula.

Aquí una imagen 100% verídica de mí misma esta mañana. Solo que yo tengo dos ojos y algo más de pelo, pero os hacéis una idea.

última posdata: esta profesora se pasa 4 minutos de su hora. Venga monopolizadoraaaa que me duermo.

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