No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 1 de octubre de 2015

Los dioses no tienen mutaciones

Queridos lectores, 

Por supuesto mi parte favorita de las clases es cuando dicen "esto es fácil" y no tengo ni zorra idea de lo que están hablando. Pero hoy no se lo tendré en cuenta al profesor porque ha contado una historia demasiado triste como para poder enfadarme con él. ¿Qué ha contado? Pues estábamos hablando sobre los anticoagulantes y ha puesto el ejemplo de una paciente, personal, una mujer de más de 80 años que había tenido una fibrilación auricular y, entonces, sí, claro, tocaba anticoagular, pero no tenía muchos más factores de riesgo, así que el cardiólogo le dijo que bastaría con la anticoagulación con aspirina, es decir, un escalón bajo. El internista, sin embargo, sí que dijo que debería usarse simtrom, que es un anticoagulante mucho más potente. Pero al profesor en cuestión le asustaba el simtrom porque, sabiendo de fármacos, conocía todos sus efectos secundarios, que no son pocos, porque puede producir hemorragias y su control es mucho más difícil. Así que dijo, sí, la aspirina. Y dos semanas después, la señora en cuestión falleció por un infarto provocado porque la anticoagulación fue insuficiente. 

Claro que él no ha especificado, pero sin necesidad de más que el que él explicara que por darle aspirina a una señora, falleció, yo he tenido en mi mente una historia entera en la que dicha paciente era su madre y él eligió la aspirina, sabiendo de fármacos y queriendo evitar todos los efectos secundarios y fue un error. No he necesitado más para imaginar todo el dolor que sentiría una persona cuando es experto de una materia, farmacólogo, y a pesar de todo tu conocimiento, una persona a la que quieres fallece por una decisión tuya. 

¿Cómo sobrellevas eso? El sentimiento de culpa, la pena... 

Es difícil a veces ser médico o futuro médico y desenvolverte en un ambiente de enfermedad familiar. Cuando para lo que los demás es un detalle sin importancia o una tontería, para ti es la puerta que abre a miles de efectos secundarios o posibilidades que no te atreves a contemplar. A veces es como ser un oráculo, ah y todos sabemos que a ninguna vidente de la mitología le ha ido demasiado bien. 

Pero más allá de eso, he de decir que, médicos o estudiantes, no somos más que humanos, y antes que profesionales, por más que nos esforcemos, ante todo somos hijos, padres, parejas... y no puedes separar, por más que lo intentes, el corazón de la mente en un momento así. 

Y la vida es así, incluso la mejor de las decisiones, la más razonada, la más sensata, por más que la hayamos tomado con la mejor de las intenciones, puede ser perjudicial. Porque la vida es imprevisible, porque el mundo es imprevisible al igual que lo es la enfermedad. 

Y es gracioso porque los pacientes o los que nos rodean pueden venir a nosotros, viéndonos como dioses que lo saben todo, que pueden solucionar cualquier problema, que cura enfermedades y devuelve la salud. Pero detrás de la coraza de nuestra bata blanca, somos los que más miedo tienen, porque es tanta responsabilidad. 

Y me pongo en el lugar de este profesor y, como persona acostumbrada a cargarse con el peso del mundo sobre sus hombros, puedo sentir todo el dolor y la culpabilidad por haber tomado la decisión técnicamente correcta, porque según todos los protocolos era la correcta, y que, aún así, fallara. Y me recuerda todas las veces que me sentí culpable por meter la pata sin haber hecho más que tomar la que me pareció la mejor decisión posible en un punto dado. O sin haber decidido nada, simplemente me siento culpable por todo en esta vida. Si me convences un poco, podrías hacerme sentir culpable hasta de la segunda guerra. Y me gustaría poder decir que exagero, pero...creo que no. 

Sin embargo, la culpabilidad está mal entendida. O sea, médicos o no, muchos de nosotros nos culpabilizamos de todo. Sinceramente, creo que es algo relacionado con la religión cristiana en la que vivimos, según la cual, ya nacemos con pecado y no nos ha dado tiempo a hacer nada. Y resulta, me vuelvo loca, que toda una vida sintiéndome culpable por cosas que no había hecho y me acabo de enterar de que los seres humanos tenemos derechos emocionales que nos dicen que no nos tenemos que sentir culpable...Ya podría haberme avisado alguien antes ¬.¬' Siempre soy la última en enterarme de todo, la verdad. Pero para no caer en la misma trampa que los demás que no me avisaron, voy a ponéroslo a vosotros. 

Tienes derecho a ser juez de tus emociones, de tu pensamiento, de tu comportamiento. Eres responsable de la ejecución y las consecuencias de lo que sientes, piensas y haces. Si las cosas van mal no es necesariamente tu culpa. Tienes derecho a cambiar de opinión si te sientes incómodo. Cuando cometes un error puedes admitirlo sin sentir vergüenza. Puedes decir que no sin sentirte mal. No has de ser necesariamente amigo de todo el mundo ni te ha de gustar por la fuerza lo que todo el mundo hace. No tienes que demostrar a nadie que tienes razón. No tienes que entenderlo todo y puedes decir no lo entiendo sin sentirte mal. No importa que seas perfecto, no tienes motivos para sentirte mal cuando eres simplemente tú. Tienes derecho a decir que no sin sentirte culpable. 

Pues ya veis, llego una vida tarde para hacer valer estos derechos me temo, pero nunca es tarde si la dicha es buena. 

Así que creo que deberíamos empezar a poner estos derechos en práctica, porque nunca se sabe. Y, como ya he dicho alguna vez, cometer errores es parte de ser humano y no lo digo yo, lo dice la biología. Porque la evolución es lo que nos ha hecho como somos, ¿Cierto? y la evolución se basa en las mutaciones que nos van conformando. ¿Y acaso las mutaciones no son errores en la formación del ADN?

Pues eso, los errores están ya en nuestro genoma. Así que lo de sentirse culpable es totalmente contraproducente y antinatural. 

Ser humanos se basa en cometer errores, por eso supongo que los dioses, que deben ser perfectos, serán los únicos que no tengan mutaciones, pero sin mutaciones, no evolucionarán y, claro, se nos quedan anticuados, ¿no creo que nadie siga yendo a pedir consejo al Oráculo de Delfos, no?

Que hablando de culpables, el Oráculo de Delfos sí vaticinaba lo que pasaba, pero no habría pasado nunca de no ser por él. ¿ O no?...pues ya está xD ... al final, ni siquiera los dioses se libra. 


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