No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

lunes, 30 de noviembre de 2015

La salida de Narnia

Queridos lectores,

Tengo una novedad que daros y que apenas creeréis, bueno, depende de la fe que tuvierais en mí, supongo. El caso es que este fin de semana... ¡salí de Narnia!


O, lo que supongo que será lo mismo para la gente normal y sin mi mentalidad infantil, del armario. Que yo ya estaba más fuera que dentro si tenemos en cuenta que tengo novia, pero mis padres aún no se habían dado cuenta y, en fin, tuve que decírselo. 

Esta es toda la historia. 

Después de muchas semanas retrasando el momento por excusas varias, sobre todo, relativas a que Anna (mi novia) estaba mal o triste o pasaba algo en general, me dije "vale, basta ya de posponer, eso es de cobardes gallinas, capitanes de la sardina" Así que el viernes por la noche me había propuesto hacerlo. 

No le dije nada a nadie, ni a Anna, porque no sabía si sería finalmente capaz o no. Pero en algún momento de la conversación, después de haber llenado la mesa de manzanillas preparadas sin que nadie me dijera nada (porque es mejor prevenir que curar) solté un bonito y aclaratorio: "Por cierto, tengo novia"

Aquí, reacciones varias. Mi madre se quedó toda loca O.O diciéndole a mi padre si lo había escuchado y mi padre feliz de la vida, diciéndome que hiciera lo que quisiera. Y, exceptuando por la parte en la que mi madre empezó a pensar que realmente Anna era de una secta que secuestraba y sacrificaba vírgenes, pues bien. 

Mi mayor miedo era mi padre, he de decirlo, y como él pareció tomárselo bien yo pensé que había ido bien la cosa. Ay, tonta de mí, no recordaba la teoría y que, en realidad, mi padre estaba pasando por las fases del duelo. Esto viene bien para repasar psiquiatría:

1)Negación: la noche que lo dije cuando pensó que era broma o mentira y estaba practicando alguna forma de hablar con pacientes o cualquier cosa mientras que no fuera verdad. 

2)Ira: la mañana siguiente en la que no me habló y estaba de muy mala leche.

3)Depresión: la tarde siguiente en la que llegó a mi cuarto llorando y diciendo que lo había destrozado. 

4) Negociación: la otra mañana siguiente en la que me intentaba convencer de que si era una relación a distancia, podría considerarse como una amistad simplemente. 

5)Aceptación o eso espero...

Lo cierto es que no puedo quejarme. Mis padres tienen sus cosas, pero me quieren y se nota y lo agradezco. Mi madre cree que me voy a fugar en cualquier momento y mi padre aún me dice que si no me queda algún resquicio de heterosexualidad y cosas así. Pero, está bien, es algo difícil ce asumir al principio. A mí misma me costó casi años aceptarlo del todo. 

Así que la gran noticia del fin de semana, como veis muy poco relacionada con la medicina, es que he dado ese paso adelante y me siento más mayor y todo, madura incluso. 

Pero lo mejor de todo el fin de semana es que ¿me lo he pasado llorando, lo he pasado mal, ha sido estresante y tenso y estaba deseando venirme a la universidad para no estar con mis padres todo el rato? Sí a todo, sí, sí y sí. Pero aún así me encuentro bien, estoy animada, estoy hasta con más o menos ganas de estudiar, que ya es decir teniendo en cuenta que es difícil tener de eso hasta en momentos normales. Y todo se lo debo a Anna que ha estado apoyándome todo el fin de semana a pesar de que eligiera el peor con sus exámenes y mi madre la acusara de ser una secta y querer secuestrarme y cosas por el estilo. 

Así que muchas gracias por todo. 


Sabes que te quiero aunque lo diga menos (porque tú tienes incontinencia del te quiero xd) ;)

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Liarla bata

Queridos lectores,

Aquí estoy un día más, retransmitiendo desde la peor clase de neurocirugía de hoy. Y es peor todavía que mi manía de escribir en clase, porque ahora que he descubierto que puedo escribir desde el móvil, bueno pues eso, aún es más visible mi empanamiento.

El caso es que todo el mundo está con cara de aburrimiento, como si esto fuera una tortura china, pero yo estoy como muy entretenida. Porque hago el mismo caso que en el resto de clases, o sea de poquito a nada, pero como el resto también se aburren ahora escuchan mis geniales bromas.

Tan geniales como cantar "Palomitas de Maíz" cuando el profe habla de harmatomas. Si entendéis por qué es que sois calidad papa. Y si no, os diré que la imagen radiológica del harmatoma se le llama "en forma de palomita de maíz" porque los radiólogos del mundo pasaban mucha hambre, pobres u.u. O iban mucho al cine, en cuyo caso, morrudos e.e


Así que volviendo a la clase o mi ausencia mental de la misma, debe ser muy aburrida porque he logrado que Ada y Sadee se pongan a leer mi blog. O es que soy muy persuasiva, pero realmente no, así que es muy aburrido.

Bueno, digamos que el profesor y yo compartimos el mérito de que los estudiantes prefiera  leer mi blog en sus clases.

Y la aventura continua. Sinceramente se me ha pegado una canción en la mente y no puedo parar de cantarla. Lo que hace que tanto la clase como mis posteriores horas de estudio vayan a tener hilo musical repetitivo. Aprovecho para avisar que si me veis moverme raro y de manera descoordinada de repente no es que esté teniendo una crisis epiléptica, sino que estoy bailando la canción que canto mentalmente. 

Para eso me gustan realmente mucho los ascensores. No solo por su connotación pornosa (y a aquellos que no sepáis por qué un ascensor tiene connotación pornosa: qué en todos los osos amorosos hacéis con vuestra vida???!!!) Sino que además es u  lugar cerrado, en movimiento e insonorizado en el que puedo cantar en alto sin que nadie me oiga.

Esta profunda reflexión sobre los ascensores, me lleva a mi tema de hoy. ¿verdad que es muy importante tener un médico que no sea incompetente? Y no hablo de las prácticas, sino de la vida real (no, las prácticas no cuentan como vida real, es más como un juego de simulación). Después de estar dos semanas en un centro de salud con los de primaria me di cuenta de lo desvalorizada que está la atención primaria para lo importante que es.

Porque mientras estamos en la carrera todo el mundo o casi todos piensan en qué especialidad coger. No he oído a nadie decir: "que ganas de estar en mi consulta y hacer recetas" ni "oh dios creo que me he enamorado...del abucasis" ni siquiera "quiero ser médico de familia".

Y bueno, admito que puede ser algo tedioso a veces. Pero es el médico al que más consulta la población general y le puede llegar de todo, así que debería saber de todo. Pero mi experiencia con la primaria me dice que no es así. Si me permitís algunos ejemplos de mala praxis médica o, como yo prefiero llamarla, LIARLA BATA...


Por ejemplo, el caso de un chico joven llegado de un país africano en el que estuvo en verano, llega con fiebre, malestar y algo así como granos o picaduras rascadas. Yo no lo vi, pero me enseñan la analítica que le pidieron para la segunda consulta que es donde lo veo. Y en la analítica encontramos: anemia, PCR elevada (signo de infección), IgE elevada que, según el médico no era nada porque era la que se elevaba en la alergia y es cierto, pero también es la que se eleva en infecciones por parásitos muy comunes en algunos países de África. 

Y con todo eso, el médico en cuestión solo había pedido las pruebas de la varicela. 


No sé mucho de medicina, pero hasta yo sé que ahí hay que descartar enfermedades de la zona en la que estuvo, y no solo la varicela. Por suerte para el mundo, los del laboratorio donde hacían las pruebas le dijeron al médico lo que tenía que pedir. 

Y cosas así y más graves que no sé si debo decir o no por eso de no violar el secreto médico, pero que sinceramente creo que llegan a lo denunciable. 

Así que volviendo al tema de la entrada, lo que parece fácil, puede no serlo tanto. E, incluso yo que vivo renegando de la medicina más días de los que vivo amándola, sé que es importante estar lo mejor formado posible porque si no, pueden pasar esas cosas en las que por lo que parecen "tonterías" o cosas sin demasiada importancia, casi fáciles, pues puede depender la vida de una persona. Vivimos sin responsabilidad, ¿eh? 

Así que tras este productivísimo día en el que tras siete horas en la universidad, tres de ellas libres, he logrado leer una página de apuntes (me acuerdo de que están subrayados de verde) y escribir esta entrada de blog. Pero solo para dormir más tranquila y decirme a mí misma que he hecho algo útil, diremos que he transmitido una importante lección: si sois médicos, no la liéis bata mis queridos. Sé que no apetece, sé que es aburrido, sé que es mortal, pero mirad el lado positivo, hay gente más inútil que nosotros en el mundo y son gobernantes de países, así que no puede irnos tan mal. 

Se me va la inspiración escuchando a un profesor decirme cómo hacer recetas...en quinto con la de veces que he visto recetas...recetas en papel que ya no son ni válidas... u.u

Así que eso es todo por hoy amigos. Suerte y chau ;)

martes, 24 de noviembre de 2015

En búsqueda y captura

Queridos lectores, 

No sé si sabéis lo caótico que anda el mundo ahora mismo. Pues dentro de ese desorden caótico, loco y absoluto, yo tenía un examen de farma y he estado algo encerrada estudiando. Hablando de encierros bastante literalmente porque el jueves el pomo de la puerta se rompió y me quedé encerrada en mi cuarto sin otra salida que una ventaba que ofrecía una hermosa caída de siete pisos. Por suerte, la pared de al lado da a una habitación donde dormía una compañera a la que, gentilmente desperté, y por gentil entender dando mamporrazos contra la pared y gritando, y me abrió. Y solo llegué un minuto tarde a clase.

Por supuesto, me pareció terrible y un gran inconveniente porque no podría cerrar la puerta hasta que lo arreglara. Pero entonces, cogí el destornillador, lo desmonté, lo arreglé y cuando la puerta volvió a abrir y cerrar me dije: "¿y si no viéramos los problemas como problemas, sino como formas de aprender a superarnos y lograr cosas nuevas?"

Pero, como ya debéis, mantener el positivismo en todo momento no es mi especialidad, por lo que apenas fui capaz de cerrar la puerta en estos días por si acaso. Era curioso porque como estaba estudiando para el examen, según iba y venía mi humor y me sentía más o menos temeraria, abría y cerraba la puerta.

Mis pensamientos eran:

"Venga va que he arreglado la puerta, soy un hacha, voy a cerrar la puerta y estudio tranquila...(5 minutos después cuando mi mente se negaba a almacenar la información que las hojas de mis apuntes tan amablemente le ofrecían)...Pero, ¿y si se vuelve a salir la pieza esa y me quedo encerrada y ya no la sé abrir?"...Abría la puerta...(Cinco minutos después cuando me autoconvencía de que podía ser una persona normal y estudiar sin ataques de nervios) "Venga va, la abro que, total, si me quedo encerrada pues están mis compañeras de piso y me abren"...Abría la puerta.... 5 minutos después...

Y ya podéis imaginar cómo sigue. Sucesivamente. Muchas veces.

Y supongo que sigo así porque me han faltado 5 centésimas para pasar el examen. Aunque tampoco es el fin del mundo porque puedo hacerlo en enero y me he dicho: "piensa en positivo, no es un suspenso, es una oportunidad para sacar mejor nota en enero y que te suba la media" Y ha sido un buen pensamiento que me ha animado unos...5 minutos.

Y luego he seguido con mis nervios. Con la depre. Con el amor por mi cama...me he pasado horas, y no exagero, sin poder levantarme de la cama. Por puras no ganas de levantarme de la cama, básicamente.

Y...hoy es el día del "y" porque al parecer estoy poco inspirada en el ámbito de los conectores.

En fin, he de decir que ayer o hace poco (Según cuando publique esta entrada) Sadee me comentó que publicaba menos entradas en el blog últimamente. Desde luego si comparamos con los inicios de este blog en los que solía publicar una entrada al días o incluso más, sí, supongo que sí, he ido hablando menos. Y es que lo estuve hablando el otro día con las chicas. He notado un gran cambio en mí misma desde hace unos años y ahora.

Recuerdo que siempre he sido muy testaruda, cabezota, obcecada incluso algunas veces, pero con la ventaja de que me ponía un objetivo en mente y lo lograba. Desde niña he odiado rendirme en cualquier cosa, me sentía responsable de todo y de todos, de cuidar a mi madre, a mi hermano, de hacer feliz a mi padre haciendo las cosas que a él le gustaban, estudiar y sacar buenas notas para que estuvieran contentos. Y siempre, siempre, siempre, toda mi vida, he dedicado mi tiempo a cosas que no me gustaban o no me interesaban, pero que hacían felices a mis padres. O ir eligiendo las asignaturas de "ciencias" porque eran más difíciles aunque no me gustaran tanto. Y no me importaba. El que me gustase o no nunca era un factor importante, que me aburriese no era importante. Yo me lo tenía que estudiar y me lo estudiaba. Y, aunque estuviera agotada, aunque no pudiera más, aunque mi cabeza pareciera a punto de estallar, siempre lograba aprendérmelo. Aunque pareciese que no iba a llegar a preparármelo a tiempo, no me permitía rendirme, sacaba fuerzas no sabía de dónde, pero las sacaba, y lo conseguía.

La diferencia ahora es que parece que he agotado toda esa fuerza de procedencia desconocida. Ahora, tengo la energía suficiente para sobrevivir al día a día. Ahora, veo el montón de apuntes que me queda por aprenderme y casi me rindo antes de empezar.

Supongo que me he drenado de tanto usarme, he esquilmado mis recursos personales. Por no tener ganas no tengo ganas ni de contar los noes de una profesora que está hablando ahora y no para de repetirlo (llegó a los 200 un día). Así que os podéis imaginar cómo las horas se me hacen eternas y los temas interminables, hay días en los que no saldría de la cama y la mayoría de los días solo salgo porque la vejiga le gana la partida a la pereza, no os engañéis.

Esta clase se me está haciendo eterna, por ejemplo.

Al final resulta que a las chicas también les pasa lo de haber perdido la energía y casi me alegra porque así puedo culpar a la edad y no a mi locura o depresión, es más fácil. Culpo a la edad y a las hormonas, aunque sea por costumbre.

Debo decir que es difícil que tu mayor actividad esté dedicada a estudiar medicina y no tener ganas. La vida es dura cuando maduras (solo lo he dicho por la rima). Más allá del hambre que me está entrando ahora y que cuando tengo hambre me cuesta pensar en otra cosa, creo que perdí mi motivación por el camino, en algún lugar. Quizás se me quedó debajo de algún libro o entre las montañas de apuntes. Pondré un cartel, algo así:

SE BUSCA MOTIVACIÓN PARA ESTUDIAR
Responde favorablemente a literatura 
se la verá encogerse al ver una bata blanca
(y probablemente huid, pero cogedla)
Preferentemente viva y lista para empezar tanda de exámenes.


(Esa es mi cara cuando me dejan con los apuntes xD)

Así que si la encontráis o si os sobra, que no me quejaré, pues ya sabéis donde encontrarme. Por ahora sé que tengo que terminar dos trabajos y los voy a dejar para mañana a ver si me inspiro más porque mis ganas están bajo mínimos. Mi padre siempre me ha dicho: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Pero quizás él supo administrar mejor su fuerza vital, ahora entiendo por qué le gustaba tanto ver Dragon Ball, lo aprendería ahí. 

Y quizás, solo quizás, hay una manera de volver a rellenar ese almacén o depósito de energía que solía tener y no es el café porque ya la he probado. Pero es difícil parar a descansar cuando el mundo no se detiene jamás y no le puedes pedir tiempo muerto. Y sigues y sigues aunque sea de manera automática porque te has quedado sin fuerzas para decidir tu siguiente movimiento. Y quizás la manera no sea leyendo y escuchando música mientras intento que me entren los conocimientos de neurología aunque sea por ósmosis. Mmm realmente se aceptan ideas. 

Ahora que el frío ha llegado pillándonos a todos un poco por sorpresa, a pesar de los avisos de los señores y señoras del tiempo a los que nunca escucho y los de mi padre que ha desarrollado cierta obsesión por conocer los devenires del tiempo cual meteorólogo frustrado, pues me apetece mucho más acurrucarme en mi camita con mi...bueno mis varias mantitas y un vaso del líquido más caliente que pueda encontrar en mi poco provista nevera (a ser posible con cafeína o chocolate) y no hacer mucho más. Levantarme a estudiar además de a mi falta de ganas, se enfrenta a la amenaza de tener frío fuera de mi cama. Así que supongo que esta guerra continuará hasta el día en el que por fin domine los poderes de telequinesis y pueda mover objetos con la mente para traer los apuntes a la cama...Aunque realmente en ese caso lo usaría para leerle la mente a los profesores en los exámenes o algo así. Pero tranquilos, usaré mis poderes para el bien. Y si me dan la licencia de superhéroe llevaré un traje sexy.

(Más sexy que ese)

Así que después de dejar claro que sería la mejor super heroína del mundo y decirle a los que controlen a las arañas radioactivas, el dinero para trajes supersónicos y los martillos de dioses del mundo que están desperdiciando oportunidades con tantos hombres...pues volvemos a que todo esto era un rodeo para alargar la entrada y no ponerme a estudiar. 

Por cierto, un último apunte, ¿os acordáis de las reuniones con las academias que me pusieron tan histérica? Bien pues teníais razón, era todo una cosa comercial para vender todo lo posible. Solo les faltó añadir: Llama ya y de regalo te llevarás una batamanta reversible para usarla como camisa de fuerza cuando termines el MIR. 

Con eso me habrían convencido fijo. 

Así que sí, todo era una estrategia comercial  para hacer que nos apuntáramos y ganar dinero, crear histeria colectiva para que la gente se apuntara corriendo y no pensara, haciendo que cundiese el pánico para volvernos a todos locos. Qué poca moral, solo piensan en vender y en conseguir clientes a costa de nuestra ya precaria salud mental, creando histeria cuando todavía tenemos un año para empezar el curso y, por lo menos, unos meses para pensarlo sin que se vayan a acabar las plazas. Que se puede hacer todo con tranquilidad, claro que sí. Así que fueron unas malas personas haciéndome entrar en ansiedad para nada. 

Dicho eso...yo ya me he apuntado a una academia. 


No me juzguéis, no llevo bien la ansiedad y si llamabas entre los 50 primeros te regalaban un juego de cuchillos corta todo!!!! Por eso en las noches de insomnio me tienen prohibido ver la teletienda -.-'

Bueno, era broma... lo de los cuchillos, que no tendría sentido como regalo de una academia de medicina, a no ser que se tomen muy en serio lo de que los cirujanos son psicópatas reconducidos, pero por ahora no, aunque sí que hacían descuento y, con algo de suerte, todavía aceptarán mi idea de la batamanta/camisa de fuerza. Es útil lo mires como lo mires. 

Así que sí, todavía sigo dando rodeos para no ponerme a estudiar, pero este sí que es el definitivo. Voy a ponerme a ello. A menos que alguien tenga algo que decir al respecto...¿No? ¿Nadie? Suplicaré si es necesario. ¿No cuela? Pues en fin, mis queridos, os dejo hasta el próximo día en que mi motivación me haga escribir o mi desmotivación me haga no estudiar (siendo la segunda opción más probable) 

Ánimo a todos y no olvidéis mandarme mis ganas de estudiar si las encontráis por ahí! Juraría que las tuve...en algún momento de mi vida. 

Y chau ;)

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Charlas de Histeria Colectiva

Queridos lectores, 

Os escribo desde el auge de mi histeria para que compartáis conmigo estos momentos de llanto y moqueo que pueden acercar cualquier relación. 

¿Por qué me encuentro en este estado? Por nada grave, no os preocupéis. 

En las últimas semanas, vivo con la presión del próximo examen de farma que decidirá todo y para el que entra la parte de cardiología, que es la que peor llevo y no me la he podido mirar apenas por el cúmulo de trabajo y, siendo sinceros, por mi despiste general que hace que me aburra y las distracciones del móvil sean más placenteras. 

Luego ha estado mi novia que ha tenido malas semanas por diferentes motivos. Mi madre y su hipocondría que ha seguido reclamando mi atención y ha cogido todo de todo de todo lo que tenía como, digamos, reserva mental o anímica o emocional. 

Es agotador cuando todos quieren o necesitan algo de ti o no, pero mi manera de ser me obliga a dárselo y no queda nada para ti mismo. Es simplemente agotador y yo, antes de esta tarde, ya no podía con mi alma. No me quedaban fuerzas para motivarme a ponerme a estudiar, me costaba un mundo decidirme a hacer algo de provecho. De hecho, me ponía con más facilidad a hacerle los deberes a Anna que los míos. 

Y bueno dejo ya el misterio porque me enredo y aún no os he dicho que he tenido esta tarde: ni más ni menos que la charla de una de las academias de preparación al MIR.  

Y ahora es cuando me miráis mal y me decís: "Laura, eso no es para tanto" "Exagerada" "Dramática" "DramQueen" Sí, sí, puede ser. Pero os juro que durante la charla he tenido que esforzarme para no llorar hasta en dos ocasiones. 

Y es que yo no sé qué quiero hacer con mi vida en general, ni de aquí a un año, básicamente no sé ni qué haré mañana. Así que empezar en la charla contándome todas las cosas que tenía que estudiar y que se acababan los plazos y que nos teníamos que apuntar, y mis amigas que casi se iban a apuntar hoy.  Y me he puesto histérica y ansiosa y nerviosa y me he agobiado y... no se me ocurren más sinónimos o cosas parecidas. 

Um y bueno vale, la histeria no ha sido colectiva, creo que he sido solo yo, aunque sí que existe la tendencia a hacerlo todo YA, AQUÍ Y AHORA, y ni siquiera hablo de un aquí te pillo, aquí te mato, que por lo menos tendría algo de sustancia. Sino que me refiero a apuntarse a la academia MIR, buscar tutor para el Trabajo de Fin de Grado, ponerse a pensar el trabajo de fin de grado. 

¡Y por el amor de todos los amores de los santos osos amorosos! Estoy en quinto, tengo asignaturas gordas, tengo libros de escribir, tengo una vida que no vivo demasiado pero que a lo mejor en algún momento me apetece usar... No tengo tiempo ni fuerzas ni energía para pensar en el año que viene cuando aún vivo haciendo malabares con este y aprendiéndome el horario y, bueno, la materia en general. Pero tengo que elegir una academia MIR ya, tengo que hablar con un tutor para el trabajo ya... aunque sea para sexto, aunque no vaya a empezar hasta dentro de un puñetero año, tengo que decidirlo todo en unos días. Incluso en unas horas porque podría estar registrándome en la academia ahora conforme os escribo. Siento la presión de pensar que en este momento quizás se están apuntando decenas, cientos, yoquecoñosécientos alumnos en la academia y me quedaré sin plaza. 

Así que viva la histeria la histeria colectiva...que he sufrido solo yo en mi maravillosa personalidad ansiosa (todo herencia de mi madre, gracias mamá ¬.¬')

Por cierto, y como apunte, el mejor regalo que me han hecho nunca fue la caja de kleenex (no sé si se escribe así, pero pañuelos básicamente pa los de pueblo como yo) que me dieron por comprarme dos sujetadores en oferta. La mejor inversión de mi vida. Los sujetadores son de los que te hacen un escote bonito y, encima, tengo papel siempre en el cuarto. Porque soy muy de llanto espontáneo. 

Bien, si queréis más datos, he salido de la charla: pero qué, entonces me apunto ya, me apunto mañana, me apunto pasado, si espero a la semana que viene quedarán plazas, si me espero a llegar a casa quedarán plazas???? Porque os juro que conforme hablaban me entraba ganas de sacar el móvil, meterme en la página web y registrarme en el momento. Que no lo he hecho...pero por poco. 

Y es una exageración. Vale. No es algo de vida o muerte. Vale. Que aún queda una charla de otra academia. Muy bien. Lo que digáis. 

Yo solo sé que ha sido llegar a mi cuarto y ponerme a llorar. También puede que mi madre no haya ayudado y cuando la he llamado me haya dicho que me apunte hoy, pero ya. Y la he convencido de decirle que, si eso, mañana. Que me deje pensar, leches. La vida está muy achuchada. Y tengo que cenar y no tengo hambre. 

Y yo:

  

Y la gente seguía hablando. Y yo: 


Y seguían y yo: 


Y el mundo seguía y ya ha sido como: 


Vale ya por Dios. Calmémonos. Que no cunda el pánico. ANTE TODO QUE NO CUNDA EL PÁNICO!!!

 Y ya: 

Resultado de imagen de joy inside out

Porque no iba a poner una imagen de Alegría, que sería mentira. Y sí, en realidad todo esto era porque quería poner todas estas imágenes chachis. 

En fin chicos, que no os agobiéis, que seguro que será fácil. Tomémoslo con calma, pensemos concienzudamente y ya si eso mañana volvemos a hablar con todo más tranquilo y eso. Ante todo, estad tranquilos...sí. 

Y bueno, gracias por escucharme/leerme, me ha calmado mucho el poder soltar las tonterías y buscar imágenes de películas pues siempre anima. 

PD: no estoy loca, solo soy un poco exagerada. 

jueves, 5 de noviembre de 2015

Cerebros de ciencias vs Cerebros de letras

Hola mis queridísimos lectores, 

Siento haber tardado tanto en escribir, especialmente en contestar al comentario que me dejaron en la última entrada, pero voy que no paro últimamente. Y cuanto más hago, menos me apetece hacer. Pero estaba ahora viendo los vídeos de un seminario online, mientras reescribo una editorial sobre los fármacos del sida para farmacología, mientras subrayo los apuntes y me he dicho "aún puedo hacer algo más" Así que ahora os escribo. 

Y es que hay pocas cosas en la vida tan satisfactorias y que te hacen sentir tan rebelde como estar viendo un seminario sobre diabetes u obesidad mientras comes Doritos y bebes coca-cola (incluso aunque sea zero). Exacto, mis queridos, me estoy volviendo toda una malota. 

Tengo como millones de cosas que hacer...bueno, quizás no millones, pero sí miles si contamos por páginas que debo estudiarme y ahí prometo que no exagero. Con un examen de farmacología a la vuelta de la esquina, dos trabajos, deberes variados y hasta un ejercicio de rol en el que practicar cómo dar malas noticias para la optativa de psiquiatría... lo único cierto de todo es que no me apetece hacer nada. Comienzan a hacerse horas intempestivas de la noche y priorizando casi debería irme a dormir ya, pero llevaba tanto sin escribiros, ¿cierto? 

El mayor problema es que empiezo a estar tan dormida que no sé de qué hablar. 

¿Qué he aprendido estas semanas en las que no he escrito que os pueda transmitir? Pues bueno, que a mi profesor de farmacología le gusta presumir que además de farmacología, sabe de historia, aunque se equivoque en las fechas. El problema es que siempre pregunta de historia específica de la ciudad, que yo no sé mucho porque no es mi ciudad natal y, además, pregunta del periodo medieval o incluso romano. Ah, que pregunte de las guerras mundiales y verá. 

Es un problema esto de tener que estudiar mucha medicina, a veces no me deja espacio para lo demás, prometo que antes conocía muchos más datos históricos. Me sigo acordando de muchas fechas (he estado a punto de poner fármacos, ¿veis lo que la medicina hace conmigo?) pero no siempre me acuerdo de lo que pasó lo cual resulta un poco frustrante. 

En fin, me gusta poner mis conocimientos para la utilización del mundo. Por ejemplo, en la editorial que tenemos que hacer en farmacología sobre el tratamiento del sida en ciertos países, me tocó la parte fácil que no tenía ni siquiera de fármacos y me alegró el día porque no tenía ni idea de por dónde empezar. Tendría que haber empezado por repasarme las cosas básicas, porque la materia decide no permanecer en mi cerebro. Pero como hice lo fácil pues lo he estado reescribiendo y, por lo menos ahí, me podía manejar, porque palabras sé usar. Tampoco es que la jerga científica sea mi ambiente favorito, pero es algo. 

Hablando de ambientes, me pregunto si los cerebros estarán diseñados interiormente para albergar un tipo de materia determinada. Me lo imagino como un cerebro hueco, abres la puerta, y dentro te encuentras una sala que es un laboratorio científico a tope de microscopios y tubitos con líquidos potencialmente explosivos (si me los dejan a mí) y las neuronas (que son básicamente los personajes de Inside Out, la película) con batas blancas para estar a tope. Y ese es un cerebro diseñado para la gente que estudia ciencias porque las neuronas científicas atesoran la información que metes a la cabeza. Y, cuando metes algo de letras, pues si le parece interesante lo guardan, si no les gusta lo usan para experimentar por esa vena de científico loco que todos tenemos dentro o lo tiran. Así de fácil. 
(Estos por si alguien dudaba)

Ahora veamos la otra posibilidad, un cerebro de letras. Abres la puerta de tu cerebro y te encuentras a las neuronas de Inside Out con bigote, fumando en pipa (de burbujas) frente a una chimenea, leyendo un libro y manteniendo charlas filosóficas que dormirían al mismísimo gallo de Platón. Bebiendo té de hierbas porque mis neuronas son muy sanotas. Y, claro, mételes a estas libros de medicina. ¿Sabéis para qué los usarán? Para avivar el fuego de la chimenea. Pues creo que eso es lo que ha hecho mi cerebro con cinco años de medicina porque hay días en los que no recuerdo ni las cosas más simples. Qué vida la mía. 

En fin yo sigo por el mundo sabiendo que no sé nada, pero intentando que no se note. Y, como en la entrada anterior constaté, hay días que me siento como una auténtica idiota y otros en los que me siento simplemente yo misma, y hay días en los que odio mi cerebro por poder recordar letras de canciones que hace años que no escucho pero no acordarse de fundamentos de enfermedades y tratamientos que estudié el año pasado. 

Así que, obviamente, podemos concluir que en mi cerebro viven pequeños seres sibaritas y frioleros que no saben de lo importante que es reciclar ni han escuchado hablar de la calefacción y se han dado cuenta de que nada arde tan bien como el conocimiento médico. Debe ser por toda la chispa que tenemos los médicos o por la cosa esta de jugar a los médicos *insertar carita pervertida tal que así 7u7*

¿No sería estupendo que las personas de nuestros cerebros aprendieran a organizarse y tener una biblioteca amplia para que cupiese toda la carrera?

En fin, como podéis ver, desvarío ya porque se pasa mi hora de acostarme y aún me quedan cosas por hacer y era quejarme de mi vida y de la medicina o hablar de las personitas de mi cerebro. La decisión estaba clara xd 

Y... sigo con lo mío chicos ;) ánimo!