No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 24 de noviembre de 2015

En búsqueda y captura

Queridos lectores, 

No sé si sabéis lo caótico que anda el mundo ahora mismo. Pues dentro de ese desorden caótico, loco y absoluto, yo tenía un examen de farma y he estado algo encerrada estudiando. Hablando de encierros bastante literalmente porque el jueves el pomo de la puerta se rompió y me quedé encerrada en mi cuarto sin otra salida que una ventaba que ofrecía una hermosa caída de siete pisos. Por suerte, la pared de al lado da a una habitación donde dormía una compañera a la que, gentilmente desperté, y por gentil entender dando mamporrazos contra la pared y gritando, y me abrió. Y solo llegué un minuto tarde a clase.

Por supuesto, me pareció terrible y un gran inconveniente porque no podría cerrar la puerta hasta que lo arreglara. Pero entonces, cogí el destornillador, lo desmonté, lo arreglé y cuando la puerta volvió a abrir y cerrar me dije: "¿y si no viéramos los problemas como problemas, sino como formas de aprender a superarnos y lograr cosas nuevas?"

Pero, como ya debéis, mantener el positivismo en todo momento no es mi especialidad, por lo que apenas fui capaz de cerrar la puerta en estos días por si acaso. Era curioso porque como estaba estudiando para el examen, según iba y venía mi humor y me sentía más o menos temeraria, abría y cerraba la puerta.

Mis pensamientos eran:

"Venga va que he arreglado la puerta, soy un hacha, voy a cerrar la puerta y estudio tranquila...(5 minutos después cuando mi mente se negaba a almacenar la información que las hojas de mis apuntes tan amablemente le ofrecían)...Pero, ¿y si se vuelve a salir la pieza esa y me quedo encerrada y ya no la sé abrir?"...Abría la puerta...(Cinco minutos después cuando me autoconvencía de que podía ser una persona normal y estudiar sin ataques de nervios) "Venga va, la abro que, total, si me quedo encerrada pues están mis compañeras de piso y me abren"...Abría la puerta.... 5 minutos después...

Y ya podéis imaginar cómo sigue. Sucesivamente. Muchas veces.

Y supongo que sigo así porque me han faltado 5 centésimas para pasar el examen. Aunque tampoco es el fin del mundo porque puedo hacerlo en enero y me he dicho: "piensa en positivo, no es un suspenso, es una oportunidad para sacar mejor nota en enero y que te suba la media" Y ha sido un buen pensamiento que me ha animado unos...5 minutos.

Y luego he seguido con mis nervios. Con la depre. Con el amor por mi cama...me he pasado horas, y no exagero, sin poder levantarme de la cama. Por puras no ganas de levantarme de la cama, básicamente.

Y...hoy es el día del "y" porque al parecer estoy poco inspirada en el ámbito de los conectores.

En fin, he de decir que ayer o hace poco (Según cuando publique esta entrada) Sadee me comentó que publicaba menos entradas en el blog últimamente. Desde luego si comparamos con los inicios de este blog en los que solía publicar una entrada al días o incluso más, sí, supongo que sí, he ido hablando menos. Y es que lo estuve hablando el otro día con las chicas. He notado un gran cambio en mí misma desde hace unos años y ahora.

Recuerdo que siempre he sido muy testaruda, cabezota, obcecada incluso algunas veces, pero con la ventaja de que me ponía un objetivo en mente y lo lograba. Desde niña he odiado rendirme en cualquier cosa, me sentía responsable de todo y de todos, de cuidar a mi madre, a mi hermano, de hacer feliz a mi padre haciendo las cosas que a él le gustaban, estudiar y sacar buenas notas para que estuvieran contentos. Y siempre, siempre, siempre, toda mi vida, he dedicado mi tiempo a cosas que no me gustaban o no me interesaban, pero que hacían felices a mis padres. O ir eligiendo las asignaturas de "ciencias" porque eran más difíciles aunque no me gustaran tanto. Y no me importaba. El que me gustase o no nunca era un factor importante, que me aburriese no era importante. Yo me lo tenía que estudiar y me lo estudiaba. Y, aunque estuviera agotada, aunque no pudiera más, aunque mi cabeza pareciera a punto de estallar, siempre lograba aprendérmelo. Aunque pareciese que no iba a llegar a preparármelo a tiempo, no me permitía rendirme, sacaba fuerzas no sabía de dónde, pero las sacaba, y lo conseguía.

La diferencia ahora es que parece que he agotado toda esa fuerza de procedencia desconocida. Ahora, tengo la energía suficiente para sobrevivir al día a día. Ahora, veo el montón de apuntes que me queda por aprenderme y casi me rindo antes de empezar.

Supongo que me he drenado de tanto usarme, he esquilmado mis recursos personales. Por no tener ganas no tengo ganas ni de contar los noes de una profesora que está hablando ahora y no para de repetirlo (llegó a los 200 un día). Así que os podéis imaginar cómo las horas se me hacen eternas y los temas interminables, hay días en los que no saldría de la cama y la mayoría de los días solo salgo porque la vejiga le gana la partida a la pereza, no os engañéis.

Esta clase se me está haciendo eterna, por ejemplo.

Al final resulta que a las chicas también les pasa lo de haber perdido la energía y casi me alegra porque así puedo culpar a la edad y no a mi locura o depresión, es más fácil. Culpo a la edad y a las hormonas, aunque sea por costumbre.

Debo decir que es difícil que tu mayor actividad esté dedicada a estudiar medicina y no tener ganas. La vida es dura cuando maduras (solo lo he dicho por la rima). Más allá del hambre que me está entrando ahora y que cuando tengo hambre me cuesta pensar en otra cosa, creo que perdí mi motivación por el camino, en algún lugar. Quizás se me quedó debajo de algún libro o entre las montañas de apuntes. Pondré un cartel, algo así:

SE BUSCA MOTIVACIÓN PARA ESTUDIAR
Responde favorablemente a literatura 
se la verá encogerse al ver una bata blanca
(y probablemente huid, pero cogedla)
Preferentemente viva y lista para empezar tanda de exámenes.


(Esa es mi cara cuando me dejan con los apuntes xD)

Así que si la encontráis o si os sobra, que no me quejaré, pues ya sabéis donde encontrarme. Por ahora sé que tengo que terminar dos trabajos y los voy a dejar para mañana a ver si me inspiro más porque mis ganas están bajo mínimos. Mi padre siempre me ha dicho: "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy". Pero quizás él supo administrar mejor su fuerza vital, ahora entiendo por qué le gustaba tanto ver Dragon Ball, lo aprendería ahí. 

Y quizás, solo quizás, hay una manera de volver a rellenar ese almacén o depósito de energía que solía tener y no es el café porque ya la he probado. Pero es difícil parar a descansar cuando el mundo no se detiene jamás y no le puedes pedir tiempo muerto. Y sigues y sigues aunque sea de manera automática porque te has quedado sin fuerzas para decidir tu siguiente movimiento. Y quizás la manera no sea leyendo y escuchando música mientras intento que me entren los conocimientos de neurología aunque sea por ósmosis. Mmm realmente se aceptan ideas. 

Ahora que el frío ha llegado pillándonos a todos un poco por sorpresa, a pesar de los avisos de los señores y señoras del tiempo a los que nunca escucho y los de mi padre que ha desarrollado cierta obsesión por conocer los devenires del tiempo cual meteorólogo frustrado, pues me apetece mucho más acurrucarme en mi camita con mi...bueno mis varias mantitas y un vaso del líquido más caliente que pueda encontrar en mi poco provista nevera (a ser posible con cafeína o chocolate) y no hacer mucho más. Levantarme a estudiar además de a mi falta de ganas, se enfrenta a la amenaza de tener frío fuera de mi cama. Así que supongo que esta guerra continuará hasta el día en el que por fin domine los poderes de telequinesis y pueda mover objetos con la mente para traer los apuntes a la cama...Aunque realmente en ese caso lo usaría para leerle la mente a los profesores en los exámenes o algo así. Pero tranquilos, usaré mis poderes para el bien. Y si me dan la licencia de superhéroe llevaré un traje sexy.

(Más sexy que ese)

Así que después de dejar claro que sería la mejor super heroína del mundo y decirle a los que controlen a las arañas radioactivas, el dinero para trajes supersónicos y los martillos de dioses del mundo que están desperdiciando oportunidades con tantos hombres...pues volvemos a que todo esto era un rodeo para alargar la entrada y no ponerme a estudiar. 

Por cierto, un último apunte, ¿os acordáis de las reuniones con las academias que me pusieron tan histérica? Bien pues teníais razón, era todo una cosa comercial para vender todo lo posible. Solo les faltó añadir: Llama ya y de regalo te llevarás una batamanta reversible para usarla como camisa de fuerza cuando termines el MIR. 

Con eso me habrían convencido fijo. 

Así que sí, todo era una estrategia comercial  para hacer que nos apuntáramos y ganar dinero, crear histeria colectiva para que la gente se apuntara corriendo y no pensara, haciendo que cundiese el pánico para volvernos a todos locos. Qué poca moral, solo piensan en vender y en conseguir clientes a costa de nuestra ya precaria salud mental, creando histeria cuando todavía tenemos un año para empezar el curso y, por lo menos, unos meses para pensarlo sin que se vayan a acabar las plazas. Que se puede hacer todo con tranquilidad, claro que sí. Así que fueron unas malas personas haciéndome entrar en ansiedad para nada. 

Dicho eso...yo ya me he apuntado a una academia. 


No me juzguéis, no llevo bien la ansiedad y si llamabas entre los 50 primeros te regalaban un juego de cuchillos corta todo!!!! Por eso en las noches de insomnio me tienen prohibido ver la teletienda -.-'

Bueno, era broma... lo de los cuchillos, que no tendría sentido como regalo de una academia de medicina, a no ser que se tomen muy en serio lo de que los cirujanos son psicópatas reconducidos, pero por ahora no, aunque sí que hacían descuento y, con algo de suerte, todavía aceptarán mi idea de la batamanta/camisa de fuerza. Es útil lo mires como lo mires. 

Así que sí, todavía sigo dando rodeos para no ponerme a estudiar, pero este sí que es el definitivo. Voy a ponerme a ello. A menos que alguien tenga algo que decir al respecto...¿No? ¿Nadie? Suplicaré si es necesario. ¿No cuela? Pues en fin, mis queridos, os dejo hasta el próximo día en que mi motivación me haga escribir o mi desmotivación me haga no estudiar (siendo la segunda opción más probable) 

Ánimo a todos y no olvidéis mandarme mis ganas de estudiar si las encontráis por ahí! Juraría que las tuve...en algún momento de mi vida. 

Y chau ;)

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