No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 17 de diciembre de 2015

17 +1 también cuenta

Queridos lectores, 

Y aquí estoy ya a las puertas de una nueva y la que, si todo va bien, será mi penúltima temporada de exámenes gordos, sin contar el MIR!!!

Eso significa que casi puedo oler que estas Navidades serán pesadas, pero el año que viene será libre lo que será una gran noticia...el año que viene. 

Como último regalo del año académico, los estudiantes recibimos un encantador examen práctico de farmacología clínica con un problema estupendamente jodido en el que las unidades eran indescifrables. Oh, me recordé tanto de mi antiguo profesor de física cuando vi un hermoso "ng" de nanogramos obviamente y vi que estaba partido de ml y que el otro dato que necesitaba estaba en litros y vi que tenía que pasar a la misma unidad como una revelación. Casi podía ver su bigote volviendo a explicarme cómo iba lo del cambio de unidades. Lástima que no lo vi diciéndome a cuantos gramos equivalía 1 ng porque no me acordaba del factor de conversión y ahí la cagué u.u

Pero en fin, ¿qué es un examen de medicina sin una pregunta imposible de contestar? Pues un examen de otra carrera, obviamente. 

Total que salí del examen más o menos contenta, porque fue fuera cuando me di cuenta de que la había cagado gracias a la maravillosa y propiciadora de crímenes pasionales costumbre de comentar el examen y las respuestas del mismo a su salida. En fin, que ahí ya sí estaba algo deprimida, digamos frustrada y con ganas de arrancar cabezas y pensaba que me iba a poner de un humor horrible e iba a ser un día de mierda. 

Pero al final, para mi sorpresa y agrado, no lo fue. Y no porque el mundo cooperara, porque comí con mis amigas (mientras hablaban de política y exámenes casi muero), luego tuve que correr a casa, coger la maleta y la mochila que pesaban más que dos o tres yos...o no tanto pero mucho, ir a la parada del autobús con tiempo de sobra pero que el autobús decidiera ir de sobrado. Y es que hay pocas cosas que estresen más que ver cómo a tu autobús le queden 4 minutos desde hace al menos 15 minutos y ver cómo pasa el tiempo y se acerca la hora de salida del autobús que quieres coger en la estación para volver a casa, pero el de la ciudad que te tiene que llevar sigue estando a 4 eternos minutos. 

Y cuando logré llegar al bus, y llegar a casa mi madre se me llevó de compras. Horror de horrores. 

Así que acabé destrozada y agotada porque la noche anterior apenas había dormido y los pies destrozados. Pero no fue un día asqueroso porque se atajó a tiempo. 

Porque salí del examen con ganas de matar a alguien pero entonces Anna me dijo que me amaba más que la Princesa Leia al incesto y se me alegró el día, porque me hizo mucha gracia, qué queréis que os diga, y me animó, y ya pillé el resto del día con otro humor.

Hoy estaba hablando con Sadee y me ha dicho que te redescubres un poco a ti misma cuando te enamoras, supongo que es verdad. Yo estoy redescubriendo mi lado friki porque estoy viendo la saga de star wars y aficionándome a las partidas de rol. 

Pero supongo que sí que es cierto, encuentras facetas nuevas de ti mismo que no conocías o incluso nunca pensaste que pudieras tener en tu interior, pero, sorpresa ahí estaba. 

Así que, mis queridos lectores, espero que me disculpéis, pero pretendo usar la entrada de hoy para hablarle a ella, me entendéis, es el amor, ya sabéis xD. No estoy muy inspirada porque ya llevo un día entero de estudio tras un examen horroroso y te escribo en descansos y ratos de desconcentración, cuando puedo en general vamos (porque tú también me despistas, no lo niegues) y ni siquiera he podido escribirte algo bonito como un poema o una historia, y ni siquiera, ni siquiera te lo podrás leer el 17 porque te vas a ir a dormir antes de que pueda acabar. Pero no importa, porque nuestro día, nuestro número, es un símbolo, significa que lo hemos logrado una vez más a pesar de todas las trabas que nos pone la vida (que no son pocas) y que seguimos juntas, luchando. Y lo significará hoy, mañana y siempre que queramos. No tienen que ser días perfectos, Dios no, habrá 17s horribles como el del mes que viene que me pilla justo antes de un examen. Los habrá extraordinario. Y, aún así, el día no importa, sino sonreír cada vez que vemos un 17. De hecho el momento del día en el que más me acuerdo de ti son las 17:17 horas. 

Y bueno, nos esperan momentos difíciles en Navidad con todo esto de el montón de exámenes y la leyenda de que los estudiantes de medicinas somos como los gremlins, no se le debe preguntar cómo le va el estudio ni dejar beber café pasadas las ocho de la tarde o se convierte en un bicho malo xD ya he dicho que no estoy muy inspirada. Ah, pero lo importante es que pasará, como todo. Esto también pasará. 

Así que perdona la tardanza y la simpleza y todo lo demás porque ya es tarde y tengo sueño y las palabras parecen haberse ido a dormir antes que yo u.u. Pero, por suerte, se han quedado las importantes.


Te amo

Feliz 17+1 ;)

jueves, 10 de diciembre de 2015

Troleos de la vida médica

Queridos lectores, 

Está muy de moda la expresión "trolear" o que venga alguien y te trolee, que te troleen vamos, de toda la vida, troleando voy troleando vengo. Pero ¿qué es que te troleen en la vida del estudiante de medicina?

Que te troleen es que la profesora no conteste en una semana a un mail para confirmar que la clase que falta por dar y de asistencia obligatoria se dará el día después de puente, pero que, ante la duda, decidas ir porque con tu mala suerte, estás bastante segura de que avisará 5 minutos antes de la clase que efectivamente sí que hay. Te levantes a las 5 de la mañana para coger un autobús desde tu pueblo y llegar a la universidad a las 8 a.m. después de un puente de 4 días y con lo que viene a ser el comienzo de una infección gastrointestinal para que la profesora diga entonces mediante correo electrónico que no había recibido/leído el mail y que se aplazaba la clase a la semana siguiente cuando no teníamos hueco para ella y tengas que volver a casa habiendo perdido la mañana y con madrugón de propina. 

Eso fue un troleo. 


Aunque mi propia mente me trolea, nunca estoy a salvo, porque, realmente, el motivo de esta entrada no es quejarme de la profesora, sino justificar que no me apetece volver a madrugar para apaciguar a mi sentido de la responsabilidad. Y es que mis queridos, puso la clase para mañana viernes. ¡Viernes! Que no es que el viernes lo dedique a ninguna actividad lúdica-festivo-social que me impida ir a clase, pero es el día que peor está el transporte porque todo el mundo se vuelve a sus pueblos y procuro evitarlo. 

Ah, sería más fácil si mi padre me recogiera con el camión como solía, pero se ha convertido un tanto incómodo desde que salí de Narnia y bastante tenso el quedarme con él a solas. Básicamente porque no me habla. Tampoco me ha negado la palabra, quiero decir que si le pregunto algo o le digo algo me responde, peeeero...tampoco me habla activamente. Y una hora y media encerrados en un vehículo con ese ambiente acabaría haciéndome pensar en abrir la puerta y saltar en marcha. 

No, las cosas no están precisamente boyantes por aquí, aunque no me quejo porque sé de padres que se lo tomaron mucho peor y, si necesita su tiempo, se lo daré. Procuro no pensar demasiado en ello. Lo hace más fácil, porque siempre fui una niña de papá, así que me duele más de lo que me permito creer ahora mismo. Con el tiempo. 

Por ahora, que la vida aprieta y trolea, nos acercamos a navidad y eso solo significa una cosa amigos...

Me diréis: ¿Regalos? No ¿Comidas familiares? Nop ¿Paz y amor? Ni de coña xD ilusos...

¡EXÁMENES! Efectivamente, mis queridos lectores, la llegada de la Navidad anuncia ese precioso momento de paz y encuentro en el que te enfrentas violentamente a una manada de apuntes furiosos cual gorila en celo, lanzando todo por los aires, y te encuentras... pero al borde del ataque de nervios queriendo dedicarte a...yo qué sé... sexar pollos. 

En fin, mis queridos, ya lo sabéis, no hay mayor troleo para un estudiante de medicina que la Navidad seguida de exámenes o, como a mí me gusta llamarla, Estudividad. Esa época de amor, paz y troleo máximo porque toda tu familia se dedica a cantar villancicos mientras tú estudias. Tal que así:

Todos: "Ande, ande, ande, la marimorena..."
Tú: "anda, anda, anda esta atresia esofágica es de las buenas"

Y cosas así, dependiendo de la capacidad de rima de cada uno. 

Total que...

NOS TROLLEARON A TODOS - Dumbledore

Y si no lo sabíais, bienvenidos a la dura, cruda y pura realidad... Dumbledore ya no piensa mandarte la carta de admisión a Howgarts, deja de esperarla ¬.¬'...sé que es duro, pero no T.T...no llores más...deja de llorar, por qué lloras?

Ay, madre, vale, ya está. Ha sido un lapsus momentáneo pre-exámenes. Y todo para que me digáis que verdad que hago bien en no ir mañana a clase y mi sentido de la responsabilidad se puede ir a trolear a otro. 

Aunque el mayor troleo de todos sería que todavía me levantase mañana a las 5 para ir a clase... Pero, por un pequeño dato que no conocéis, veréis que eso es más bien poco posible, porque resulta que mi hermanito pequeño ha tenido un proceso gastrointestinal intenso y creo que ha tenido a bien contagiármelo un poquito. No estoy en acmé, digamos que podría ser un pródromo, pero antes la duda el dedo saluda. Ah no, esa era para otra cosa. Ante la duda, mejor quedarse en casita y cerca de un baño, por si acaso. 

Espero no tener que informaros de ese nuevo troleo porque tengo que estudiar. Tarea casi igual de agradable que otras perspectivas, pero no, realmente es preferible xD

Suerte chicos y cuidado con los profes trol! ;)