No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

lunes, 15 de febrero de 2016

Síndrome de Wendy en el Titanic

Queridos lectores, 

Ya os dije que tardaría menos. Y es que estoy en una clase de nutrición que solo está logrando darme hambre y hacerme sentir culpable por lo que como. Que digo yo que podrían aclararse, porque ya me han hecho cambiar como 3 veces de leche que tomo. 

Unos dicen que desnatada no es buena porque no tiene vitaminas, ya que están en la grasa, y entonces sin vitamina D no se absorbe el calcio y me hicieron sentir prácticamente osteoporótica. Así que empecé a tomar semidesnatada y ahora otro profesor dice que lo de las vitaminas da igual, que la grasa es peor. 

Pues a ver si os aclaráis bonitos porque me voy a poner a desayunar coca cola y doritos y me quedaré tan pancha, porque al menos eso ya sé que es malo desde el principio. 

Odio las clases de nutrición U.U. O sea me dan hambre, porque me la dan, pero encima luego voy a la nevera y me siento culpable y ya no sé qué comer. ¿Y digo yo, no podemos comer lo que nos dé la gana y vivir felices?

Ah pero luego llegan los temas de obesidad, de diabetes, de infartos...y piensas "bueno, pues voy a cuidarme que a este ritmo no llevo a los cuarenta" ...Pero yo quiero doritos *shora bajo la lluvia*

Mae, que hambre tengo, me está rugiendo la tripa en clase... no, mira, han nombrado la carne de caballo y se me ha quitado el hambre, eso está bien. Yo no comería caballo a menos que me estuviera embarazada y me estuviera muriendo y fuera lo único que me salvase, o algo así muy exagerado, pero por mí misma, jamás en la vida, por principios. 

Pero acaban de hacer que me apetezca comer pescado y mira que no me gusta mucho el pescado, pero es verdad que hace mucho que no como y es sano. Pero caro. 

Eso no siempre lo tienen en cuenta cuando hablan de cosas de dietas. Yo el otro día, que iba con el presupuesto muy justo, tenía que comprarme algo de comida y me gasté 3 euros pero me compré el queso que más engordaba. Todo lo light es más caro, la verdura es más cara. El mundo no está hecho para las dietas u.u. Y os lo digo con conocimiento de causa porque yo me he pasado la mayor parte de mi vida a dieta, bueno quizás no la mitad, pero mucho tiempo, voluntariamente estuve desde los 16 hasta los 23 años, sigo intentando salir. 

Claro que yo soy un caso extremo, la dieta es solamente un ejemplo más de como nunca me he permitido disfrutar de la vida. Y es gracioso porque estaba en clase antes y hoy no me he impreso nada y cojo el ordenador, lo que hace que acabe no atendiendo y leyendo cosas, y a falta de relatos eróticos he terminado leyendo artículos sobre psicología. Pues resulta que así he encontrado el que ya se ha convertido en mi nuevo diagnóstico psiquiátrico o psicológico: El Síndrome de Wendy. 

Por lo que he entendido es una persona que necesita sentirse imprescindible para los demás, que entiende el amor como sacrificio y resignación, que siente la necesidad de cuidar a los demás asumiendo una figura maternal. Eso vosotros puede que no lo sepáis, pero ya os lo digo yo, me define al 100%. Soy Wendy y mis hijos tendrán complejo de Peter Pan. 

Y bueno, no sé, la verdad es que a veces me marea este asunto, porque sin pensarlo demasiado he tomado un sentido de mi vida en el que me dedico a cuidar a los demás, y a veces eso me parece loable y que puede dar más sentido a mi vida porque ayudar a la gente es algo bueno y puedes acabar el día pensando que has hecho algo significativo, que has salvado una vida o contribuir a una mejor, que has ayudado en general. Pero claro, luego encuentro artículos así y acabo temiendo si mi empeño de ayudar no llega a ser ya patológico y me lleva a cargarme con más de lo necesario y si me cargo tanto que acabaré por hundirme cual Titanic, de hecho como Jack de Titanic que ya se ha dicho que podría haberse salvado perfectamente en la tabla esa si se hubiera subido, así que se congeló por sus ganas de salvar y proteger.

(Ya, ya, menos besitos y déjalo subir ¬.¬' )

Mmm...me apunto por si acaso entonces no hacer muchos cruceros por el Atlántico hasta que tenga a mi lado mártir controlado. 

Pero yo me pregunto: ¿hasta qué punto es un síndrome patológico y hasta dónde mi personalidad? Porque todo esto de ayudar y preocuparme por la felicidad de los demás es casi la base de cómo soy. Si dejo de hacer eso, ¿entonces qué hago? Pues la respuesta es fácil, hasta yo me la sé decir: ocuparme de mi propia felicidad. Parece fácil, pero no sabría por dónde empezar. Realmente no. Es más fácil pensar en la felicidad de los demás porque eso tapa tus propios sentimientos y nunca piensas en que tú a lo mejor no eres feliz, no tienes que enfrentarte contigo mismo, no tienes que pensar, solo dejarte llevar. 

Pero claro es un mecanismo mucho más cobarde que buscar tu propio camino. No podría ser tan simple como en el Mago de Oz y poder seguir solo el camino de baldosas amarillas, no. Como le gusta complicar la vida a...bueno a la vida. 

Wendy por lo menos volaba, ¿yo tengo el síndrome pero no el polvo de hada? Pues me parece muy injusto -.-'

En fin, qué clase tan aburrida. Esto no me hace feliz, de eso seguro xD

Ah siento que he perdido mi chispa escribiendo, me falta algo, estoy agotada eso puede influir, no sé, me saturé mucho en estos exámenes, así que voy a seguir desengrasándome. Un consejo, no seáis Wendy y si lo sois y veis un hada verde...seguramente habréis bebido absenta :/ xd

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