No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 26 de febrero de 2016

Triunfará el amor

Queridos lectores,

Aquí estamos en otra apasionante clase de endocrino. El dilema de hoy: Osteoporosis VS. Melanoma. O, lo que es lo mismo, tomar el sol o no tomarlo, esa es la cuestión. Y es que, como algunos sabréis y otros no, pero yo lo digo por si acaso, la vitamina D es fundamental para la absorción del calcio y que nuestros huesos sean fortotes y que tengan mucha masa ósea para evitar o retrasar la aparición de la osteoporosis, fracturas y demás. Explicado a grosso modo. Esta vitamina la podemos obtener a través de algunos alimentos en pequeñas cantidades, pero es importante para su formación el tomar el sol. Sí, el sol es fuente de vitaminas. Pero hoy cada vez nos exponemos menos al sol y según el profesor a no sabemos si es porque la gente está encerrada en casa jugando a la play o si es que los dermatólogos han ganado la partida metiendo miedo sobre el melanoma. 

Así que ya no sabemos qué es mejor o qué hacer, si freírnos como huevos pero tener unos huesos hermosos o estar blanquitos con probabilidad de fracturas. 


Pero dejemos el sol, tengo un hambreeee, qué hambre tengo. 

(Vuelvo en 5 minutos, disculpen las molestias)

Bueno, pues ahora que ya he atacado el bocadillo, volvamos a lo que nos ocupa. No me dejan comer de nada en esta carrera. Pues está claro, si no puedo comer, haré la dieta del cucurucho. Y el que me entienda bien y el que no pues... que lo busque, no lo diré xD

Estas clases de endocrino son realmente útiles aunque me mareen con qué o no comer, básicamente son útiles porque como no me apetece atender y que me dé más hambre puedo escribir libremente y es la hora que más dedico al blog.

Oh no hagáis caso a lo de antes, me ha vuelto el hambre -.-'. En fin, el otro día leí en los apuntes que el 60% de la ingesta de calorías debía de hacerse en las primeras horas de la mañana que es cuando el cuerpo está a tope de hormonas y quema lo que le metas, mientras que por la tarde ya tenderá a acumularse. Pero tengo un problema con eso, bueno, varios. A) Que a primera hora mi estómago está demasiado dormido como para aceptar alimento alguno y B) que me paso la mañana en la universidad y no me puedo hacer un huevo frito para almorzar.

Así que la vida es dura, y hablar de huevos fritos no ayuda a mi hambre. Pero si lo pienso mal, tampoco me puedo quejar, al menos aún me queda bocadillo.

Hablando de cosas de las que no me puedo quejar, últimamente y quizás porque me siento identificada, estoy escuchando muchas historias de relaciones a distancia. Por ejemplo, ayer Sadee me contó la de unos amigos que habían crecido juntos de pequeños en la misma ciudad, pero cuando aún eran jóvenes, la familia del chico se fue a vivir a Australia de forma que perdieron todo el contacto. Hasta que, años después, unas navidades él volvió y surgió o resurgió el amor, no sabemos todos los detalles. En apenas el mes de Navidad que él estuvo allí se enamoraron y comenzaron a salir, pero claro, él volvió a Australia.

Y no tiene que ser nada fácil lo de que esté en la otra punta del mundo tu pareja. Porque yo al menos tengo llamadas gratis nacionales y tenemos el mismo horario, nos vamos a dormir juntas, vamos a clase juntas...Pero imagínate que cuando tú te levantas, él se acuesta y al revés, encontrar un momento de hablar sin despertar al otro tiene que ser complicadísimo. Mas no temáis mis queridos, porque al final triunfó el amor y ella está en Australia haciendo un máster y con él.


Otra historia interesante es la de dos chicas que Anna y yo conocemos. Ellas se conocieron como nosotras por internet hace años gracias a su amor por una serie de televisión. Una de ellas tenía novio, la otra acababa de ingresar en el ejército y estaban en puntas opuestas de España. Hablamos de una época en la que no había todavía whasap en los móviles ni internet era tan fácil de conseguir. Así que imagino que las pobres no podían hablar tanto como hablo yo con Anna. Y aún así llegaron a enamorarse solo con eso. Tardaron un año en verse por primera vez. Un año al que siguieron más años todavía de estar separadas y verse una vez o dos al año. Que esa vez temblaría la tierra no lo dudo, pero sigue siendo difícil.

Lo bueno, genial, muestra de que triunfó el amor y dulce cursi que da diabetes, es que ahora están felizmente casadas ¡y son tan monas! Lo malo es...que ella sigue en el ejército y se tiene que ir unos meses por ahí de misión, y tampoco hay whasap en el ejército.


Qué triste. 
Right to the kokoro oye. Mas no temáis mis queridas, todo irá bien, volverá pronto, volverá a temblar la tierra (no me asustaré si en unos meses se dice algo sobre terremotos). Y triunfará el amor. Hay una canción que dice eso y no para de sonar en mi cabeza pero no la sitúo.

Total que viéndolo así, yo tengo hasta suerte, estamos en el mismo rango horario, relativamente cerca si lo comparas con Australia y otras posibilidades y nos podemos ver poquito pero algo más al menos. Aunque la echo de menos u.u.

Oh ya sé de dónde es la canción, del Rey León 2. Las canciones Disney viven en mi mente y aprovechan cualquier momento para salir a la superficie. Me invaden y me poseen, no os extrañéis si algún día tomo el control del aula y me subo a la tarima del profesor para cantar las canciones Disney. Y no es una amenaza banal, solo digo que tengo una pista de 3 horas y media en mi memoria y no me da miedo usarla. Es realmente una lástima que la información aburrida no se grabe tan rápido como la música infantil.

Y poco más queridos lectores, sigo divagando porque en el momento en que pare me daré cuenta de que necesito ir al baño urgentemente y todavía me queda otra hora de clase antes de ser libre para moverme.

Pero bueno, quedémonos con lo bonito de hoy, cuánto amor hay en el mundo y qué hambre tengo. No me miréis así, el romance me da hambre.

Pasad un buen día ;) y no descartéis que os escriba si la siguiente clase es igual de aburrida.

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