No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 22 de marzo de 2016

Mosntruos con camuflaje

Queridos lectores, 

Ya estoy aquí de nuevo, habiendo sobrevivido un año más a las fallas, que no está mal. *Un momento que me acabo de acordar de que no me he acordado de descongelar el pan para el almuerzo*. Vale, ya estoy de vuelta, toda vuestra. 

Acabo de ver El Viaje de Arlo o de Good Dinosaur, creo, y resulta que la gente que la había visto me había dicho que era muy bonita, solo había un momento hacia el final en el que se escapaba alguna lagrimilla. Pero después de vera lo sé realmente a qué momento se refieren...porque yo me he pasado llorando toda la puñetera película. Desde el minuto siete casi xD hasta el final. Y bueno, así estaba, que me la había puesto para relajarme antes de dormir pero he acabado tan mocosa de tantas lágrimas que me he dicho "mejor escribo". 

Podéis pensar que soy demasiado sensible, aunque también podría decirse que es que el resto del mundo no lo es suficiente...oye, hay que contemplar todas las posibilidades. Aunque sí, ha sido más cosa de mi sensibilidad exagerada. 

Y, bueno, he puesto otra película para compensar, pero puede que realmente tenga muy mala puntería con el cine hoy porque me da penita. 

Pero en fin, dejemos mis penosos intentos de ser cinéfila en los que acabo llorando por las esquinas y pensemos en algo más profundo que nos dé para llenar una entrada hablando de algo que no sea lo mucho que lloro. Aunque, ¿por qué no llorar? Si este viejo mundo loco, más loco que yo, empieza a caerse a pedazos. Ay, mis queridos lectores, me temo que ya no sé qué pensar de la naturaleza humana después de todo lo que vivimos en Europa con los Refugiados que huyen de la guerra en su país. Les cerramos las puertas, los tratamos como animales o incluso peor, hay gente que le da más comida y ropa a su perro de la que le daría a un niño sirio.

No puedo ver las noticias, cada vez que sale algo que me recuerda el desastre de mundo en el que vivo, pierdo el apetito. Me recuerda a una película que vi tiempo atrás, en el instituto, Hotel Ruanda si no recuerdo mal se llamaba. Iba sobre una matanza, una de tantas en la historia del mundo, que tuvo lugar en Ruanda, y allí había un periodista intentando grabar las cosas y todo eso. El protagonista, uno de los perseguidos para ser asesinado por una mera cuestión de etnia, salva al periodista con la esperanza de que este lleve las imágenes del horror a Europa y envíen ayuda. Pero el periodista le dice algo que se me quedó grabado: "la gente en sus casas lo verán, se horrorizarán por unos segundos y, luego, seguirán comiendo". Y eso es. Que yo no siga comiendo tampoco es de gran ayuda, es meramente anecdótico. 

Que escribo quejándome de la hipocresía y falta de humanidad de los gobiernos, de los que niegan ayuda, de los que prefieren que personas inocentes mueran de frío, de hambre o en su viaje, solo por ahorrarse o una molestia. Me quejo, sí, pero es todo lo que hago. No tengo la valentía de plantearme hacer nada, claro que, ¿qué podría hacer yo? Quizás nada, pero quizás sea porque no me creo capaz de hacer nada. Como Laurana en las Crónicas de la Dragonlance. Sí, me lo estoy leyendo ahora y ese personaje, excepto por el hecho de ser una elfa tan hermosa que cortaba la respiración, es un personaje creado para mí y no solo porque lleve mi nombre (o casi), sino porque empieza siendo bastante pava y niña tonta, que nunca ha hecho nada ni se cree capaz de hacerlo, hasta que por azares de la vida acaba peleando contra dragones, pero bueno esa es otra historia. 

La cosa es que, todo y que fuera de novelas de fantasía, nosotros también tenemos dragones que derrotar. Llámalos dragones, molinos de viento, percheros...llámalos miedo, indecisión, duda...llámalos como quieras, pero combátelos. 

Muy bonito y, de nuevo, un poco inútil como consejo para ayudar a los Refugiados cuando uno de sus mayores miedos será cuándo comerán o si recibirán medicinas para su hijo enfermo o para ellos mismos. 

Superar miedos es importante, como nos enseña la película de Arlo y Laurana en las crónicas de la Dragonlance, pero hay miedos que no se pueden vencer solos porque necesitan de algo más que una promesa de que no hay monstruos debajo de la cama. ¿Monstros? Sí, resulta que los peores monstruos no son los que viven en los armarios ni debajo de la cama, qué va, no, los peores monstruos viven camuflados en el mundo y visten corbata y traje. Los peores monstruos son los que se aprovechan de la debilidad de los demás y no hace nada pudiendo ayudarles o saca provecho de ello. 

Y todos podríamos ser esa luz quita-miedos para ahuyentar a los monstruos si nos uniéramos, ¿no? Somos muchos más, como un montón de hormigas que se enfrentan a un saltamontes, sí, ahora hablo de la película de Bichos. Pero ¿quién es el valiente que alza la voz contra estas atrocidades?

De verdad, queridos lectores que cuando me pongo a pensar en todo lo que puede pasar en aquellos campos de refugiados, en todo lo que pasa en el mundo, en la cantidad de monstruos que hay escondidos a plena vista...se me termina de ir el sueño... pero me acuerdo de que llevo 2 días levantándome a las 6 a.m y se me pasa un poco. 

¿Si os digo que para aliviar la depresión de la película y ponerme a hablar de este desastre de mundo me he puesto las canciones de las películas de Barbie, me perdéis todo el respeto?...Espera...¿me tenéis algún respeto de persona seria? Si la respuesta es sí, pues no deberíais. Me gustan las canciones Disney, siempre son positivas. Y oye no es tan malo, al menos en las películas infantiles, los buenos ganan a diferencia de cómo parece que va el marcador actual del mundo real. 

Y ahora voy a irme a dormir, pero pensad en lo que he dicho. Intentaré plasmar mis pensamientos con más claridad otro día, quizás cuando no acabe de llorar desconsoladamente por una película Disney. 

2 comentarios:

  1. Increíble entrada!!! Me ha encantado, de verdad. A mí también me produce muchísima rabia el tema de los Refugiados, y muchas veces me pregunto si, de verdad, no se puede hacer nada. Y más rabia aún da la gente que cree que esos seres humanos, que son de carne y hueso igual que tú y que yo, son en realidad terroristas, invasores o vete tú a saber qué...
    Los peores monstruos del mundo seguirán rodeados de gente que les adora, pero yo me niego a adorar a gente que tiene las manos manchadas de sangre...
    Un abrazo enorme, y no dejes nunca de escribir.
    P.D. Te sigo ahora, desde el ordenador, que con el móvil no puedo.

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  2. Increíble entrada!!! Me ha encantado, de verdad. A mí también me produce muchísima rabia el tema de los Refugiados, y muchas veces me pregunto si, de verdad, no se puede hacer nada. Y más rabia aún da la gente que cree que esos seres humanos, que son de carne y hueso igual que tú y que yo, son en realidad terroristas, invasores o vete tú a saber qué...
    Los peores monstruos del mundo seguirán rodeados de gente que les adora, pero yo me niego a adorar a gente que tiene las manos manchadas de sangre...
    Un abrazo enorme, y no dejes nunca de escribir.
    P.D. Te sigo ahora, desde el ordenador, que con el móvil no puedo.

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