No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

domingo, 24 de julio de 2016

Tras la emoción me explico mejor

Queridos lectores, 

Bueno, hoy ya estoy algo más calmada. Creo o espero, pero bueno, sí, un poco más calmada estoy. 

Como recordaréis, en la última entrada os dije que habían aceptado mi libro en una editorial, lo que me volvió completamente loca. Los primeros días apenas pude dormir, seguía dándole vueltas a todo por la noche. Y tenía muchas emociones al mismo tiempo: felicidad, por supuesto y ante todo, pero también miedo, no creáis, miedo a que saliera algo mal y a que después de toda aquella alegría, resultara ser todo una falsa alarma. 

Aún hay momentos que no me lo termino de creer y a mi mente le gusta atormentarme con los pequeños detalles que pueden hacer que vaya mal, pero en general sigo muy feliz de tener la oportunidad por fin, después de tanto tiempo deseando que llegara y justo cuando ya empezaba a hacerme a la idea de que me dirían que no y luchaba por convencerme de no rendirme. Ya veis. 

En fin, he hecho una pequeña biografía de mi vida, cosa difícil porque tengo 23 años y no he hecho nada demasiado notable, pero bueno algo he hecho. Una pequeña sinopsis con la que he mareado mucho a mis amigas hasta que he recibido el veredicto favorable, pero en mi favor diré que la sinopsis es lo más importante. Mañana tengo que hacerme una foto, y espero que me hagan fotoshop de ese porque tengo un herpes labial y no es cosa de que se vea. 

Aunque lo más importante que me queda es decidir donde hacer el acto de presentación. No recuerdo si el otro día en mi estado de emoción os lo he expliqué bien. Así que lo explicaré por si acaso. La cosa es que es una editorial no de las más importantes y supongo que con los escritores noveles que no saben si tendrán éxito, para no perder dinero hacen ediciones más corta, no hacen 1000 libros de una sino que hacen menos. Y los que hagan viene definido por los que venda en un primer acto de presentación donde yo elija. Si ese día vendo 20, pues se harán 20. Y así, hasta los 50 porque si vendo 50 o más se harán tiradas de 100 y tendrá más difusión el libro. Entonces mi objetivo es vender 50 ese día. 

No sé si me lee alguien de Valencia, pero si queréis venir al primer acto de presentación, estáis invitados en cuanto sepa cuándo y dónde es. Decidir dónde es mi mayor problema, supongo que en Valencia y me gustaría en la universidad pero no sé si se podrá, mañana tengo que llamar. 

Mi madre dijo el otro día que ya se estaba mentalizando para comprar ella los 50 y gastarse un montón de dinero por mi "capricho de escribir y publicar" según sus palabras. Y, aunque me dolió un poco, realmente me dio muchísimas ganas de vender todos ese día y que no tuviera que pagar nada para ver si así puedo demostrarle por fin que escribir no es un mero capricho. Aunque tampoco espero milagros porque para vender 50 sí necesito ayuda de mi familia, al menos que tíos y primos me compren. Y luego esperar a que mis compañeros de universidad sean majos y se enrollen comprando también. 

Invitaré a profesores y a compis de la uni, mis amigas invitarán a más amigos. Y ojalá podamos llegar a 50 y que vaya todo bien. Bueno sabéis que os lo contaré todo según vaya pasando. Por ahora voy a ponerme a escribir, porque entre tanta emoción y tareas para lo de publicar, y que han venido mis primos pequeños de Barcelona, llevo días sin avanzar ni un capítulo en mi nuevo libro. 

Gracias de nuevo a todos por vuestro apoyo :) y ya sabéis, si podéis venir a la presentación (ya diré detalles) estáis invitados.

viernes, 22 de julio de 2016

La mejor NOTICIA!!

Queridos lectores,

Hoy puedo daros probablemente la mejor noticia que os haya dado nunca. Bueno sin contar la boda de Sadee, que eso fue muy importante...pero digamos la mejor noticia mía personal...

Pero no lo diré ya tan rápido. Voy a ir poco a poco para que lo vayáis descubriendo. Veréis, sabréis algunos que aunque estudio medicina, siempre he querido ser escritora.

Pues...bueno no puedo contarlo poco a poco xD Le envié mi libro a una editorial hace un par de semanas y ¡ME DIJERON QUE SÍIIIIIII!

Me van a publicar O.O


Un libro o.o


A mí O.O

Vale, ya paro. El caso es que aaah hace dos días que me lo dijeron y aún no he logrado reponerme y hacerme a la idea. Fue el miércoles. Justo ese día tenía una entrevista en la radio en un programa que habla con autores noveles y demás por promocionar la lectura, con Ramón Valls, que es un pariente de Ana, así lejano, pero muy majo el hombre. Cuando me pase la entrevista la pondré por aquí. 

Y justo colgué de eso y al mirar el móvil, ahí estaba, la respuesta que sinceramente no esperaba, que sí. Y me volví loca, salté, grité por mi casa, casi me echo a llorar. Al día siguiente fue diciéndoselo a todo el mundo. Una locura vamos. Y aún me dura. 

Qué fuerte. Me dijeron en la editorial que estará, cuando esté, en Amazon así que si lo queréis alguno no os preocupéis, lo digo porque justo Toppu, ¿te acuerdas? que me pusiste en un comentario dónde la publicaría? Pues mira, estará en Amazon sí. Y en la Casa del Libro y bueno ya os informaré de todo porque aún estoy demasiado contenta como para ser razonable. Pero os informaré de todo.

Tenía ganas de compartir la noticia con vosotros. Y ahora voy a ver si sigo relajándome porque pensaba que ya estaba en condiciones de escribiros, pero al parecer no xD

Muchas gracias a todos los que me seguís por aquí y me habéis animado en algún que otro comentario o solo leyéndome a no dejar de escribir. ¡Por fin! Gracias :D



martes, 19 de julio de 2016

Madre sabe más

Queridos lectores, 

Pues aquí estoy de nuevo en otro trepidante día de emociones...Nah, es broma. Estoy con migraña y dolor de tripa. Viva -.-'

Todo comenzó ayer, cuando fuimos a comer a casa de mis abuelos "como sorpresa" porque era el cumpleaños de mi abuelo, 78 añazos si no he contado mal y con la firme creencia de que debe su salud a la botelleta de vino diaria...Pero bueno, esa es otra historia. Mi abuelo es un hombre que cuida su salud a su propia manera y que, para tener una hija y una nieta médicas, no puede ver una bata blanca. 

Pero bueno, la cuestión de decir "comenzó" es que veo bastante plausible que mi dolor de tripilla se vea a esa sana, por decirlo de algún modo, y arraigada costumbre de las abuelas españolas de decirte: come más que no has comido nada. Cuando ya te has comido dos platos de macarrones, tres pechugas, el aperitivo y todavía hay tarta. 

Es cierta exageración porque solo me comí un plato de macarrones, pero entendéis la idea, ¿no? Menudo empacho me dio y todo porque a mi abuela soy incapaz de decirle que no...y bueno, que cocina muy bien.


Así que esta mañana me he levantado pensando que no me iba a caber ni un alfiler en el estómago. 

Pero esta es una buena historia, ¿cómo me he levantado? Pues resulta que anoche me dolía ya la cabeza porque parte de la comida familiar fueron muchos gritos, no por nada, si no porque así se comunica mi familia. Total que me fui a dormir con dolor de cabeza pensando que descansar lo calmaría. Y, tal vez, hubiera sido así si mi madre no se hubiera puesto a gritar antes de las 8 de la mañana para que me despertara y fuéramos a caminar. 

Dolor de cabeza instantáneo, porque mi madre tiene una voz aguda que logra penetrar a través de todas las capas meníngeas xD

En fin, que así sigo estando con mi dolor de cabeza y malestar estomacal. 

Sin embargo, no os escribo para contaros mis penurias (Que también) sino por el momento que viene a continuación. Y es que no importa que hayas estudiado 5 años de medicina y hayas hecho prácticas y rotado por todos los hospitales y te hayas tragado las mismas lecciones día tras día...tu madre siempre creerá que sabe más medicina que tú. Al menos a mí me pasa. 

Y no solo eso. Por más que protestes, argumentes, expliques...ella va a tener la razón. Ya puedes enseñarle el último artículo del British Journal of Medicine o del Lancet diciéndole que los brebajes que prepara son la representación gráfica de la frase "es peor el remedio que la enfermedad" ella te va a seguir diciendo que eso se lo han dado a ella de toda la vida cuando estaba mala de la tripa y por ese mero hecho es más efectivo que cualquier cosa que haya descubierto la medicina moderna. 

Ah y no intentéis con el comentario de "Pero yo he estudiado medicina, sé más de esto" porque la contestación clara de "Yo soy tu madre y sé más" es un jaque mate asegurado. 

(¿Alguien más ha pensado en esto? ¿No? Vale, soy mala)

Así que sí, como estaréis pensando, me he tenido que tomar lo que viene a ser un remedio casero que me estaba dando arcadas a cada trago. Y, no creáis que digo que la medicina de las abuelas no tiene fundamento, ese es uno de los remedios que daban cuando tenían diarrea profusa con azúcar, electrolitos y bicarbonatos para controlar la acidez si había vómitos, bien está, aunque sean ya mejores los sueros de farmacia. Pero como yo no tenía nada de eso porque no tengo un rotavirus, sino nauseas de la propia indigestión, solo me ha dejado peor. 

Así que, queridos míos, ya sabéis, 6 años de medicina y otros tanto de especialización nunca podrán competir con el saber popular ni, mucho menos, con el de una madre. Pero en fin, es con buena intención, así que no pasa nada. En algún momento se me pasará el dolor y ya está xD

Realmente, me encuentro ya mejor del dolor de cabeza, sino solo podría escribiros por telequinesis y aún no lo tengo demasiado controlado. Menos mal que existen los AINES. Y ahora me voy otra vez a la cama, hoy me siento clinofílica, creo que lo he dicho bien, por si acaso alguien piensa que le doy a parafilias raras, clinofilia es el término médico para decir que el paciente tiene tendencia a estar tumbado y a mí me gusta mi cama. Así que vuelvo a ella. 

Pasadlo chachi!

viernes, 15 de julio de 2016

Sobre las consecuencias de los actos

Queridos lectores,

Aquí estoy de nuevo tras un apasionante día de reunión en la universidad para que nos hablaran de la matrícula de sexto. Un día, más que apasionante, llamadlo agotador porque me han acompañado mi madre y mi hermano pequeño. La primera porque se queja de que no sale del pueblo y quería ir de compras; el segundo para comprarse unos libros en francés. Sea como fuere, se ha traducido en un madrugón de narices por 25 minutos (de reloj) de reunión. Y ojo, no me quejo de que haya reunión, me ha venido bien, me quejo de que ha sido demasiado corta. Yo necesitaba más información. Mucha información. 

Llegados hasta aquí, y si me conocéis o ya habéis leído algunas entradas, sabréis que soy un desastre de persona. Creo que siempre elijo mal, es así, es como una Ley de Murphy integrada en mi ADN. Elija lo que elija, lo haré mal y me arrepentiré el resto de mi vida. Como el ordenador que uso en este momento (espero que no se ofenda) pero fue demasiado caro para lo poco que lo sé usar. Y es así, soy un desastre y a las pruebas me remito, aunque no voy a ponerme a enumerar todas mis locuras.

Sí, voy a hablar de la reunión de hoy porque todas sabían ya de lo que hablaban menos yo, qué triste. Y Kim me dio buenas ideas para el TFG, me di cuenta de que mi mente no se ha conformado científicamente del todo, no sé si sabré hacer el trabajo como es debido. Porque para mí sería mucho más natural narrar que contrastar información científica y detallarla. Y de vez en cuando me entra el agobio y la paranoia de si sabré hacerlo, si otro de mis errores de elección habrá sido también la tutora a la que se lo pedí y que no me está aportando información ni explicando nada, si no sabré hacerlo y todo será un horror y perdición y caos absoluto. Y aún me quedan más elecciones, como el hospital de las prácticas. 

En fin, estos días me estoy dando cuenta de lo mucho que he cambiado en algunos aspectos en estos últimos años. Aunque físicamente no, mi mentalidad, mi imagen de mí misma ha cambiado mucho. Y en algunas cosas para bien, otras supongo que serán propias de la maduración con la edad. Pero oigo a hablar a mi hermano pequeño estos días sobre sus sueños y proyectos de futuro, tiene tantos, y son tan descabellados que me recuerdan a los míos a su edad. Él quiere llegar a ser un gran leader político; yo quería ser escritora famosa e investigadora, descubrir algo que ayudara al mundo y ganar 3 premios nobeles: uno por mi obra literaria, otro por el descubrimiento y el de la paz por haber ayudado al mundo con ello. 

Es curioso cómo, con la educación que hemos recibido, los dos hayamos tenido proyectos tan soñadores. Porque mis padres, sobre todo mi padre, son personas prácticas, son de pueblo, son trabajadores y su mayor sueño es tener un trabajo fijo con ingresos que te permitan vivir. Claro que tienen sueños, no me entendáis mal, de poder tener cosas que no nos podemos permitir o viajar...pero nunca han alimentado nuestros sueños no prácticos. A mí con la escritura por ejemplo, han intentado más que "dejara esas tonterías y me dedicara a estudiar" que otra cosa, apenas han leído lo que escrito y no sé si creen que tengo algún talento, pero desde luego no hasta el punto de ser escritora. Y si mi hermano dijera que quiere ser político y llegar a presidente, probablemente lo tomarían por loco con el añadido de que él quiere, además, irse de España y lo antes posible, por lo que aún lo machacarían más. 

Pero el caso y por lo que vengo a decirlo es porque sí, recuerdo esos días en los que yo estaba tan convencida de que sería escritora, como mi hermano lo está ahora de que podrá ser presidente de Francia. Pero supongo que luego llega la realidad para ayudar a los padres a pinchar los sueños. Ahora ya no creo nada en mí misma, es curioso pero es así. Quiero publicar porque es el sueño de mi vida y aún queda esa pequeña parte de mí que le dice que no se rinda, por intentarlo no se pierde nada, no necesito ser famosa, solo poder publicar y que quien quiera me lea, igual que hago aquí. Aunque esa pequeña parte suele estar aplastada por el peso de mi falta de fe que dice que no servirá para nada. Pero aún así lo intenta y sigue luchando. Debe de ser la adolescente que queda en mí. 

Que no es que haya dejado de ser infantil porque no, sigo creyendo en los unicornios y en las hadas como el que más. Y me emociono cuando hacen crossovers en la princesa Sofía y sale Tiana la de Tiana y el sapo; y quiero ver todas las películas Disney estrenadas y por estrenar. Y luego está la parte macabra que lee sobre asesinos en serie, barbaridades históricas y ve todos los programas documentales de crímenes que ponen en la tele, que con el canal de Crimen e Investigación, son muchos. 

Mi madre me ha dicho algo así como: con todas esas cosas que ves no me extraña que luego estés así...

Y yo: em...¿así cómo?

Mi madre: así de tonta. 

Ah, pues muchas gracias. Le he dicho. Sí, soy muy educada. 

Que, ojo, no digo que esté equivocada porque he leído cosas realmente horribles sobre la raza humana, que no es tan diferente de lo que vemos cada día por la televisión.

El nuevo libro que estoy escribiendo va precisamente de eso, un grupo de personas, aparentemente normales, pero que esconden un auténtico monstruo en su interior, la semilla del mal que fue plantada en su día por otras personas. Personas que creían que el dolor que infligían a los demás no tendrían consecuencias y que quedarían impunes y, en la mayoría de los casos fue así para ellos, pero no tanto para la sociedad porque ese daño lo pagamos entre todo. Las consecuencias no desaparecen. La guerra, las guerras, pueden terminar, pero los resultados no se irán jamás. Es fácil verlo en cosas más científicas, más no sé, tangibles. Como la radiación de Hiroshima o Nagasake por las bombas nucleras, se lanzaron hace más de setenta años y sus efectos siguen todavía en forma de una mayor incidencia de cánceres y leucemias.

 Pues el resto es igual, solo que no lo vemos, no nos damos cuentas. Que millones de niños quedaran huérfanos en la guerra; o que los soviéticos violaran en masa a las mujeres en su avance triunfal para derrotar a los nazis y esos niños que se engendraran fueran también abandonados, en orfanatos que, como se ha destapado muchos años después, se los obligaba a trabajar, se abusaba sexualmente y se maltrataba. Los campos de concentración, las represiones, las hambrunas en Rusia a causa de la guerra...son cosas que parecen históricas, que parecen pasadas pero seguimos con sus repercusiones aunque no nos demos cuenta. Porque eso cambió el devenir del mundo, hizo que los niños que se convertirían en adultos crecieran con aquel mal a sus espaldas.

Algo parecido se transmite yo creo en El Corazón Helado de Almudena Grandes con respecto a la Guerra Civil, en su día no me terminó de convencer la historia pero hoy entiendo mejor lo que quería decir, seguimos pagando el precio.

Y, no os engañéis, lo mismo pasará con lo que hacemos ahora, con cerrar las puertas a los Refugiados de Siria o las guerras, el terrorismo, serán decisiones, tomadas por otros sí, pero que todos pagaremos con el tiempo. Quizás porque podíamos haber hecho algo más que aceptar las decisiones de otros, quizás simplemente porque alguien tiene que pagar, pero al volver la espalda a las personas que necesitan auxilio las dejamos solas con sus demonios y no sabemos qué pasará en el futuro.

No sé si me explico bien o soy muy misteriosa, en mi libro estos niños que crecieron al final de la guerra se convirtieron en despiadados asesinos, no digo que todo el mundo vaya a ser así, es una metáfora o muestra de cómo los actos del pasado siguen engendrando horrores en el presente. Pero en fin, me he desviado mucho del principio. Quizás porque he tenido que escribir la entrada en 3 veces y se me olvidó la reunión y todo lo demás. Y voy a escribir.

Así que pensad en ello y ya me diréis

viernes, 1 de julio de 2016

Lo que nos hace especiales

Queridos lectores, 

Primero, sé que tengo comentarios por contestar, no me toméis por borde xD pero mi internet va fatal (muestra de ello que para poder meterme al blog he tenido que sentarme en las escaleras que era el único punto donde me llegaba) y ya es tarde, así que lo dejo para el próximo día. Solo quería desahogarme un poco de algunas cosillas. 

Hoy se graduaba mi hermano y, además, hemos tenido que ir con mi primo pequeño a por sus notas. Lo que se traduce a dos viajes a mi antiguo instituto. Yo iba toda ilusionada porque, aunque lo que se dice socialmente, fueron años pobres donde no tuve amigas en general y era la típica empollona de película, con el tiempo nos quedamos con lo bueno de las cosas, y si con algo me quedé o fue con mi "leyenda" en el instituto. 

Vale, quizás decir leyenda es algo exagerado y un tanto pedante por mi parte. Pero lo cierto es que siempre me daban el premio al mejor expediente, por tener las mejores notas; el premio de narrativa, el de poesía, el del concurso de inglés...Todos los concursos que había (sobre todo de escribir, de dibujar no tanto) los ganaba. 

Y era un tiempo diferente, donde me sentía única y especial y capaz de cualquier cosa que me propusiese; y no una alumna más bien mediocre que se parte a estudiar y está siempre agobiada y con miedo a no dar la talla. Entonces, era más segura de mí misma y realmente creía en mí, cosa que ahora mismo me parece muy lejano. 

El primer chasco del día ha sido por la mañana, cuando esperaba poder reencontrarme con algún profesor y la mayoría han pasado de mí. Yo estaba tan emocionada por ir a verlos que me he cambiado de ropa como 20 veces y no decidía que camiseta ponerme, total para ir como voy siempre. Pero luego, salvo unos cuantos, no se han parado a saludar o han pasado de largo. Y me ha dado mucha pena. 

Sé que es una tontería, pero les tengo mucho cariño a todos. Como no tuve amigos entonces, los profesores fueron mi figura de apego, y me hace ilusión saludarlos. 

Claro que luego me pongo nerviosa y no sé qué decir y empiezo con mi verborrea dialéctica, entonces empiezo a hablar de muertos y de asesinos en serie porque a mí me parece un tema genial y asusto a la gente. O de novela erótica...en fin, cada tema para mejorar al anterior y quedar todavía más rara si se puede. 

Y bueno, en el acto de graduación que han dado todos esos premios que yo solía ganar me ha entrado nostalgia. Quería volver a ser la alumna brillante que recibía todos los premios. Y eso que cuando me tocaba me ponía muy nerviosa xD

Ana me está riñendo porque me exijo demasiado y no me doy cuenta de lo maravillosa y brillante que soy, supongo que en parte tiene razón. Me exijo demasiado xd. Pero no sé, a veces me siento como que he fracaso. Como que esperaba mucho de mí y luego me di de bruces contra el mundo y la realidad y solo soy una chica más. Con algún talento, pero desde luego no la mejor del mundo mundial. 

También me siento muy egoísta, porque era el día de mi hermano, su graduación, y yo andaba tristona porque no me hacían caso, así que me quejo aquí y ya está, lo damos por superado. 

Supongo que, conforme uno se va haciendo adulto, te das cuenta de que la vida no es, ni mucho menos, tan fácil como la pintaban y la pelea constante del día a día te hace ir olvidando por el camino lo que te hace especial y eso está mal, no deberíamos olvidarlo. O al menos está bien tener a alguien que nos lo recuerde de vez en cuando. 

Y como estoy cansada, me voy a dormir. A ver si otro día llego con más energías y logro ser más positiva. Chau pescau ;)