No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 1 de julio de 2016

Lo que nos hace especiales

Queridos lectores, 

Primero, sé que tengo comentarios por contestar, no me toméis por borde xD pero mi internet va fatal (muestra de ello que para poder meterme al blog he tenido que sentarme en las escaleras que era el único punto donde me llegaba) y ya es tarde, así que lo dejo para el próximo día. Solo quería desahogarme un poco de algunas cosillas. 

Hoy se graduaba mi hermano y, además, hemos tenido que ir con mi primo pequeño a por sus notas. Lo que se traduce a dos viajes a mi antiguo instituto. Yo iba toda ilusionada porque, aunque lo que se dice socialmente, fueron años pobres donde no tuve amigas en general y era la típica empollona de película, con el tiempo nos quedamos con lo bueno de las cosas, y si con algo me quedé o fue con mi "leyenda" en el instituto. 

Vale, quizás decir leyenda es algo exagerado y un tanto pedante por mi parte. Pero lo cierto es que siempre me daban el premio al mejor expediente, por tener las mejores notas; el premio de narrativa, el de poesía, el del concurso de inglés...Todos los concursos que había (sobre todo de escribir, de dibujar no tanto) los ganaba. 

Y era un tiempo diferente, donde me sentía única y especial y capaz de cualquier cosa que me propusiese; y no una alumna más bien mediocre que se parte a estudiar y está siempre agobiada y con miedo a no dar la talla. Entonces, era más segura de mí misma y realmente creía en mí, cosa que ahora mismo me parece muy lejano. 

El primer chasco del día ha sido por la mañana, cuando esperaba poder reencontrarme con algún profesor y la mayoría han pasado de mí. Yo estaba tan emocionada por ir a verlos que me he cambiado de ropa como 20 veces y no decidía que camiseta ponerme, total para ir como voy siempre. Pero luego, salvo unos cuantos, no se han parado a saludar o han pasado de largo. Y me ha dado mucha pena. 

Sé que es una tontería, pero les tengo mucho cariño a todos. Como no tuve amigos entonces, los profesores fueron mi figura de apego, y me hace ilusión saludarlos. 

Claro que luego me pongo nerviosa y no sé qué decir y empiezo con mi verborrea dialéctica, entonces empiezo a hablar de muertos y de asesinos en serie porque a mí me parece un tema genial y asusto a la gente. O de novela erótica...en fin, cada tema para mejorar al anterior y quedar todavía más rara si se puede. 

Y bueno, en el acto de graduación que han dado todos esos premios que yo solía ganar me ha entrado nostalgia. Quería volver a ser la alumna brillante que recibía todos los premios. Y eso que cuando me tocaba me ponía muy nerviosa xD

Ana me está riñendo porque me exijo demasiado y no me doy cuenta de lo maravillosa y brillante que soy, supongo que en parte tiene razón. Me exijo demasiado xd. Pero no sé, a veces me siento como que he fracaso. Como que esperaba mucho de mí y luego me di de bruces contra el mundo y la realidad y solo soy una chica más. Con algún talento, pero desde luego no la mejor del mundo mundial. 

También me siento muy egoísta, porque era el día de mi hermano, su graduación, y yo andaba tristona porque no me hacían caso, así que me quejo aquí y ya está, lo damos por superado. 

Supongo que, conforme uno se va haciendo adulto, te das cuenta de que la vida no es, ni mucho menos, tan fácil como la pintaban y la pelea constante del día a día te hace ir olvidando por el camino lo que te hace especial y eso está mal, no deberíamos olvidarlo. O al menos está bien tener a alguien que nos lo recuerde de vez en cuando. 

Y como estoy cansada, me voy a dormir. A ver si otro día llego con más energías y logro ser más positiva. Chau pescau ;)

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