No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

martes, 20 de septiembre de 2016

El primer día del último año

Queridos lectores, 

Ayer os escribí para contaros mi primer día de prácticas pero, maravillas del internet, ni se publicó ni se guardó. Una lástima. Pero bueno, eso significa que os puedo contar la experiencia con la amplia visión que me otorga un día más en prácticas. 

Llevo unos días de locos, la verdad, no he podido estudiar ni escribir ni básicamente hacer nada de provecho porque he estado ocupada haciendo manualidades, sí así es. Estoy haciendo los detalles para la presentación del libro y, la verdad, es mucho más complicado de lo que mi mente creyó en un primer momento cuando me dije que iba a hacerlos a mano. En fin, culpo a mi cabezonería pero también a la falta de presupuesto. Mi madre se ofreció a comprar o encargar los detalles, pero es parte de mi objetivo que no tengan que gastarse nada de dinero, el menos posible, en todo lo relacionado a los libros. Siempre me han machacado mucho con que era una pérdida de tiempo y que debería preocuparme en estudiar y tener un trabajo con el que mantenerme. Ahora que tengo la oportunidad de publicar, bueno sé que no voy a ganar mucho dinero porque a los escritores solo nos corresponde, en mi caso, un 10% de los beneficios, pero al meno aunque no gane, tampoco quiero que gasten, ¿sabéis? Que no me tengan que echar en cara los taitantos euros que tuvieron que gastar por "mi tontería del libro" como diría mi padre para que al final me dieran una miseria. Y como lo preveo pues intento evitarlo. 

Aparte de eso, estoy bastante ocupada. Me falta mi calendario para poder tener una imagen visual de lo que queda que, en realidad es muy poco, y tendría que empezar a hacer el discurso y todo eso y lo de los detalles que llevo dos tardes liada y no tengo ni uno terminado y tengo que hacer al menos 50. Madre mía qué desastre. 

Además a cabo de darme cuenta, todo por mirar el calendario, que la semana siguiente a lo del libro ya tengo que exponer el caso de pediatría, yo que pensaba dedicar todas las tardes a lo del libro hasta entonces, qué desastre.

A ver, básicamente necesitaría copias de mí misma en este momento porque además el fin de semana lo emplearé en vendimiar, eso está más claro que el agua. 

Pongamos orden, podemos hacerlo...Como veis es el último año pero los agobios del primer día, como si no pasara el tiempo. En fin, así está el tema, llevo días sin escribir mi novela y a este paso se me va a olvidar qué estaba pasando, tengo sin empezar el trabajo de fin de grado y todavía pensando, y se me acumula la faena. ¿Qué voy a hacer al respecto? Tomarme un descanso para ver una peli xD. No, realmente no lo sé. Darme más prisa supongo, será interesante. 

Total, que he empezado con mis estreses  y no os he dicho nada. Estoy en el servicio de neumología pediátrica y hay muchos niños, como deduciréis por pediátrica, me lo paso pipa con los nenes, me aburro cuando se ponen a hablar mucho, pero los niños son muy monos y yo los entretengo jugando con ellos o les pongo el móvil que es mano de santo. La doctora que me evalúa dice que tengo mano con los niños y espero que eso sea un punto positivo por, como dijo ella, "ser proactiva con los niños" porque lo que son conocimientos se me escapan. Tendría que ponerme a estudiar por las tardes algo más para estar más al día en las consultas pero, ya os digo, con esto del detalle no he hecho nada más. Intentaré diversificarme algo más en cuanto termine el material que compré, porque subestimé la cantidad de fieltro que necesitaría, así que hasta que no compre más la semana que viene no tendré más excusa que ponerme a estudiar también por las tardes. 

Como veis, empezamos con intensidad, viva la vida. 

Y, por si todo esto fuera poco, acabo de sufrir una crisis de ansiedad. Resulta que los bonicos de la academia donde me he apuntado (y pagado) para prepararme el MIR mandaron un mail diciendo que las clases empezarían el día 8 de octubre, sábado, y yo pensaba que iba a ser viernes pero bueno si era sábado y ya que no iba a ir a mi pueblo, era un buen día para hacer la presentación y aprovechar el día para que vinieran mis padres y eso. ¿Qué ha pasado? Que reservé el día 7 de octubre para la presentación, ya están las invitaciones mandadas y todo preparado y, pum, ahora mandan un correo diciendo que mi primera clase (y la del grupo en el que van mis amigas) es el día 7 de octubre, toda la tarde, desde las 16h hasta las 21h. 

Ha sido un golpe tremendo, entre que soy nerviosa y me agobio rápidamente, era la hora de que me llamara mi madre, al final me he puesto a llorar. Ha sido un show. ¿Conclusión? Que me perderé la primera clase porque no puedo cambiar la presentación a estas alturas, y empiezo a no contar con la gente de la universidad que pensaba que vendría. No sé cómo lo haré. Éramos pocos y parió la abuela. 

En fin, así es la vida, llena de imprevistos imprevisibles que te fastidian. Supongo que lo único que puedo hacer llegados a este punto en el que son casi las 22:00h es irme a cenar e intentar dormir y mañana será otro día. Esperemos que más tranquilo. 

Bueno ánimo y a esperar que el sol vuelva mañana, como diría Annie. 

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