No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 30 de septiembre de 2016

La Rosa de Sangre

Queridos lectores, 

Pues sí, sobreviví al lunes. Fue un día de locos con la consulta llenísima y terminé pasadas las 15 horas desde las 6h que iba en danza, luego hice la compra e hice 50 flores de fieltro para regalar el día de la presentación. Así que fue un día completo, aunque el resto de la semana no se quedó atrás, por eso he tardado tanto en escribir.

El martes cerré la taquilla...olvidando las llaves dentro. Menos mal que guardaba una de repuesto en el piso, pero claro, las llaves del piso estaban en la mochila que había metido en la taquilla cerrada. Así que tuve que ir del hospital al piso mientras no había pacientes para despertar a timbrazos a mis compañeras de piso y recuperar la llave.

El resto de días he estado haciendo los casos clínicos para pediatría y hoy que volvía a casa, se han llevado a mi abuela al hospital. Pero no os asustéis, está bien, ha sido solo eso, el susto. Mañana, como guinda, me pasaré todo el día vendimiando así que este es el momento de escribiros.

Mielina me preguntó en un comentario de qué iba mi libro y me he dado cuenta de que con tantas cosas en la cabeza, no lo he llegado a poner por aquí. Así que, dejadme que os presente a mi novela: La Rosa de Sangre. 


Sinopsis
El pasado nos persigue, no importa lo que hagamos Aquello era algo que Emma Novel no había aprendido todavía cuando decidió tomarse un descanso de su propia vida y su trabajo como forense para buscar la paz en algún pueblo perdido de Inglaterra. Pero ni el océano ni la distancia lograrían alejarla de sus pesadillas.

Aquel día estaba nublado. Recordaba el crujido de las hojas secas bajo sus pies, el graznido de los cuerpos, un fétido hedor que le era demasiado familiar. Y la realidad la golpeó con tal fuerza que la hizo tambalear. El cadáver de una joven pendía colgado de la arrugada figura de un árbol, atada por las manos, cubierta de heridas, cardenales y una desvencijada ropa de cuerpo. La sangre había resbalado por su blanquecina piel hasta formar un charco a sus pies, donde yacía una rosa roja que comenzaba a marchitarse.

El detective Kenneth Worthing no solía enfrentarse con aquel tipo de casos. Ninguno de los pocos e inexpertos policías de la pequeña localidad de Black Castle se había enfrentado antes a un asesinato tan brutal. Quizás aquella fuera la razón por la que convenció a la forense, Emma Novel, de que trabajara como asesora en el caso, eso o el atrayente magnetismo de sus ojos verdes.
Una forense de mente analítica y un policía cuya principal arma solía ser su encanto, no parecían dos personas destinadas a entenderse. Aún así, comienzan a trabajar juntos en un caso que, pronto descubren, tiene una historia mucho más compleja de lo que podrían haber imaginado.
Años atrás, durante envueltos por el odio cegador y el hedor a muerte de la guerra, tres muchachas habían muerto en idénticas condiciones que la víctima actual. La firma siempre era la misma: una rosa bañada en sangre. En el fervor de la lucha, los habitantes del lugar no tardaron en culpar un joven de ascendencia alemana al que tomaron por espía y que sucumbió bajo las llamas.
Pero, ¿y si no todo fue así? ¿Y si los asesinatos de 1944 están tan lejos de ser resueltos como el de la actualidad? Emma y Kenneth comenzarán una investigación que solo les llevará a secretos y mutismo. Ningún habitante está dispuesto a recordar, nadie quiere despertar a los fantasmas del pasado.

La situación se vuelve acuciante cuando aparecen nuevas víctimas. El asesino sigue al acecho, ha despertado décadas después por la fragancia de la sangre y no está dispuesto a descansar hasta saciar la irreprimible ira que se despertó al contemplar la primera rosa roja que era entregada. Aunque aquella no simbolizara la muerte, una rosa siempre sería una despedida.


Emma y Kenneth aprenderán que las cosas no son siempre lo que parecen. Que el rencor y la desesperación pueden cambiar la mente de las personas hasta deformarlas y manejarlas a su antojo. Porque el horror de las grandes guerras sigue latente en el mundo, dispuesto a cobrarse la crueldad de los hombres, aunque el precio deba pagarlo sus descendientes. Y es que el pasado nos persigue, no importa lo que hagamos. 

***

Pues eso es. últimamente me dedico a hacerme publicidad indiscriminadamente, se lo digo a los médicos y a las enfermeras, a los pacientes no porque tienen una media de 5 años. Pero cuando cambie de servicio lo haré xD

La cosa es que esta novela es un caso único, es decir, no se queda en continuará, pero sí que he escrito otras novelas usando a los mismos protagonistas, Emma y Kenneth y en ellas voy desarrollando su relación. Espero que vaya bien y me publiquen la siguiente :) Y también espero que os guste (y que la compréis obviamente, porque si no es difícil que os guste xD) Pero bueno, sin presión...o casi. 

¡Deseadme ánimo con la vendimia! Y la semana que viene la presentación ya. Cuántas cosas que hacer. 

3 comentarios:

  1. Vaya descubrimiento ! Te sigo compañera. Un abrazo.

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  2. Hola Lau!
    MUCHAS FELICIDADES!! te vuelvo a felicitar!!. soy de mexico, porfavor!! dime como puedo conseguir tu libro!!!!

    te lo agradeceria muchisimo!!

    espero que te publiquen mas novelas!! la quiero leer todas!!

    TH

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  3. ¡Felicidades por sacar al fin tu libro!, cuando tenga cuenta bancaria y entienda como funciona Amazon(nunca he entrado, jeje) lo compraré:) ¡Éxito!

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