No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

viernes, 30 de diciembre de 2016

La última del año

Queridos lectores, 

Aquí estoy en la que probablemente sea la última entrada del año. Entre otras cosas porque ya estamos a 30 de diciembre y me prometí a mí misma que en cuanto terminara con el estrés de la presentación me pondría a tope para terminar mi TFG. Y el caso es que ya lo tenía acabado y pensaba que estaba bien, pero resulta que en la conclusión final me falta añadirle chicha, así que aún me queda bastante trabajo. Pero lo lograré...espero. 

Os mentiría si os dijera que no me quita el sueño. Más que nada porque a noche me desperté a eso de las 4:30 a.m. en parte por los nervios y en parte por el dolor de garganta. Me hice una infusión con una buena dosis de miel y, mientras contemplaba las posibilidades de dormir o ponerme a ver los mejores momentos de The Big Bang Theory para reírme un rato antes de dormir, no dejaba de darle vueltas a estos temas: el TFG, si lo acabaré a tiempo, si estará bien, si no me habría equivocado haciéndolo de mi libro, que por original que sea, puede ser algo raro. Y en mi libro, la verdad es que también pensaba en mi libro. 

Antes de seguir escribiendo he de recordaros que ayer hice mi segunda presentación, en mi pueblo, y aunque mi madre siguiendo en su línea pensaba que no vendría nadie y no se venderían apenas libros, sientiéndolo mucho por los de la librería, resultó que se vendieron todos los libros. Claro que casi todos eran familia o conocidos o antiguos profesores. En fin, creo que fue bien. Habló un chico muy majo que es el Gestor de Cultura, un antiguo profesor al que le pedí que hablara por lo que os comenté de que era obligatorio que hubiera un presentador, no me podía presentar a mí misma. Y luego hablé yo. No sé si lo hice bien o mal porque la verdad, cuando me dan un micrófono, al principio me da vergüenza y me cuesta arrancar, pero luego me emociono y pierdo los papeles. Intenté que mi hermano me grabara, pero a pesar de habérselo dicho y de intentar recordárselo mediante gestos desde el escenario, no lo hizo. Parte de la culpa es mía también, porque estaba tan nerviosa que a lo mejor se lo dije muy rápido y no me entendió bien antes del evento. Pero en fin, la cuestión es que me había preparado un poco la introducción, pero a partir de un punto ya fue libre y no sé ni lo que dije. 

Mi abuela fue una espontánea, porque la mujer está mayor y empezó a hablar mientras yo hablaba diciéndome: "lo estás haciendo muy bien" o algo así, y yo la metí, claro que sí, ¿por qué no? En plan: "mi abuela aún no se ha leído el libro pero ya le gusta" o algo así. Ya os digo que se me olvida lo que digo cuando me emociono. 

En fin, creo que la gente se lo pasó bien porque se rieron mucho. Uno de los presentes luego, cuando le firmaba el libro, me dijo que si me sobraba tiempo me podía dedicar a hacer monólogos, cosa que no descarto. Nunca se sabe. 

Aunque no llegué a decir una cosa importante. Sí que hablé de que el mensaje que intento transmitir con estos libros es que las consecuencias de una guerra como puede ser la Segunda Guerra Mundial no se terminan con el fin de la guerra, sino que las seguimos arrastrando, y cómo nos comportamos como pueblo determina la Historia. Eso lo dije. Pero precisamente por eso, porque ese es el mensaje de mis libros, me parecería hipócrita quedarme con el dinero que sacase de ellos. Por eso mi intención es donar la mayor parte. Claro que no será mucho porque apenas gano un euro por libro, menos lo que se lleve Hacienda, pero bueno, es algo. Porque escribo por placer, no por ganar dinero, para mantenerme ya estudio una carrera. En fin, eso me faltó por decir. Como ahora resulta que la gente buscando mi libro encuentra mi blog xD que lo sepa. 

Ah bueno, pues una de las cosas que me quitaba el sueño era precisamente todo esto del libro y la universidad, porque no sé, creo que me gustaba más escribir en las sombras y no tener que hacerme tanta publicidad. A veces, porque hace bastante tiempo que no escribo con la universidad, temo que lo de publicar haya hecho que se me escapen las musas. Pero bueno, creo que simplemente estoy algo estresada. Cuando me quite el TFG de encima y me gradúe, entonces tendré que ponerme a estudiar a tope para el MIR, pero intentaré descansar escribiendo. La verdad es que se me han acabado los veranos, que era la época en la que escribía. Porque el próximo verano tengo que prepararme el MIR y, a partir de ahí, si todo sale bien, estaré trabajando. Así que ya veremos. Por otra parte, siento que ya he adquirido un compromiso con la gente que se lee el libro y quiere saber más sobre Kenneth y Emma y no quiero tardar en seguir escribiendo. Pero no hago milagros con el tiempo. 

En fin, si alguien que se ha leído la novela y quiere seguir leyendo sobre Kenneth y Emma quiero que sepas que estoy en ello y está todo en mi cabeza xD y que tengo bastante escrito, pero habrá que tener algo de paciencia porque...bueno sobre todo porque estudio medicina y es difícil compaginar tanto como querría. 

Así que hasta aquí mi última entrada del año, para desearos un Feliz Año 2017, aunque eso también lo haré en la primera entrada del año que viene. Espero que hayáis tenido un buen año y sino, al menos, ahora que se acaba pues se recuerda solo lo bueno y mucha suerte en los exámenes, trabajos y demás torturas de la vida universitaria o vida en general. ¡Ánimo!

martes, 27 de diciembre de 2016

Feliz Navidad

Queridos lectores,

Odio mi internet. Había escrito ya la entrada para felicitaros la Navidad y en vez de publicarla como le he dicho o, al menos, guardarla, la ha borrado. Se ha perdido vamos. Y precisamente yo que me quejaba de todo lo que tenía que hacer en poco tiempo. 

Tengo una nueva presentación de mi libro este jueves con lo que he tenido que volver a hacer flores de regalo y otras de decoración. Encima tengo que encontrar a una personalidad para que me presente. El caso es que como los libros tardaban tanto en llegar yo ya estaba casi segura de que tendría que cancelarla, pero resulta que llegaron y ya se están vendiendo y al final sí que hay presentación. Pero lo supe con una semana de margen. Ahora he tenido que hacer todo deprisa y no sé quién me va a presentar. Muchos profes están de vacaciones de Navidad y los políticos tienen un pleno. En fin, faltan a penas dos días y ni siquiera sé que voy a decir. 

Por si fuera poco llevo un resfriado interesante, no es un gripazo por suerte, quiero decir que en mi caso me suele bajar al pecho y producir bronquitis con facilidad por el asma, pero por ahora es solo garganta y mucosidad, lo cual está bien porque no me encuentro tan mal. Pero el miércoles me entrevistan en la radio y a este paso me tendré que sonar los mocos en directo. 

Además tengo que acabar el TFG, hacer la presentación para su defensa, ponerlo bonito y bien hecho y estudiar lo de la cacademia para ponerme al día. 

Claro que no podré hacer nada de esto mientras sigo pendiente de lo de la presentación del libro. He pensado que aprovechando y para que no me quede una entrada sosa voy a poner mi borrador del discurso para saber qué decir en la presentación. Así será como si estuvierais allí. 

Vale. Esta presentación ha sido algo caótica desde el principio, he de confesaros. Primero que la distribuidora parecía no encontrar Utiel en el mapa, no salía en su GPS, porque mis primos en Barcelona ya tenían su libro sin que yo dijera nada y aquí todos los días hablando con la editorial y las librerías hasta que logramos que llegaran. De hecho yo ya me veía cerca de cancelar la presentación. Pero los libros llegaron y el siguiente problema fue que comenzaron a venderse tanto que casi no hay para la presentación. Aunque esto ya no me molestaba tanto porque si la gente ya lo tenía podía firmárselo simplemente. Así que esta última semana tocó ultimar los detalles que no había preparado porque ya pensaba que cancelaríamos la presentación: hacer los regalitos, la decoración, pensar en qué decir, buscar a alguien que me presentara...

Que digo yo, si estoy en mi pueblo, si he nacido y crecido aquí, ¿quién no me conoce? Vale que no a todos os sonará mi cara porque me paso la vida en mi casa estudiando, pero seguro que todos conocéis a mi familia. 

Os ahorro un rato de hablar de mí y mi familia y vamos a lo que me interesa y debo perfilar: el hablar de mi novela. Y es que si no valía con escribirla y corregirla, desde que la hice mi TFG ahora sí que la conozco a la perfección. No os diré que es una novela perfecta, tiene errores obviamente, algunas erratas, un par de errores médicos, errores históricos aún no me he encontrado, pero todo se andará. Pero lo importante es que no está mal... No sé venderme xD Vale, probemos de nuevo. 

Cuando la gente me pregunta de qué género es mi novela yo, rápidamente, contesto "de género negro", pero no es simplemente eso. Claro, empieza con un asesinato y ese es el hilo conductor de la historia, lo que le da un propósito: descubrir al asesino, descubrir qué lo une a los asesinatos del pasado...pero también la historia es una parte importante ya que uso un doble hilo narrativo. Hay un pedazo de historia que sale al principio de cada capítulo y poco a poco se ve la conexión que tiene con el presente. 

Y... aún me quedaría mucho por decir pero por culpa del catarro no me encuentro del todo bien así que prefiero terminar aquí la entrada y seguir luego pensando qué decir porque si espero a terminarla no os felicitaré nunca la navidad. 

Así que ¡FELIZ NAVIDAD!

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martes, 13 de diciembre de 2016

Primer día en urgencias

Queridos lectores, 

Hoy no estoy teniendo mi mejor día. Los lunes, en general, me vengo en el autobús desde mi pueblo lo que se traduce en un madrugón considerable a las 6 de la mañana. Y mi día ya vaticinaba no ir a mejora. Lo he sabido cuando he entrado a la universidad para dejar mis cosas y lo he primero con lo que me he encontrado ha sido con, no uno, sino dos coches funerarios que traían los cadáveres para anatomía patológica, sala de autopsias que están en los sótanos. Sí, entro por el sótano a la universidad. 

He pensado en cuanto lo he visto que os lo escribiría, lo que no pensaba es que sería tan profético con mi día. Y no, no he matado a nadie, pero ha sido una locura y con muchos pacientes al borde de la muerte. 

Y ahora me duele la cabeza. 

En fin, poco a poco que así no hay quien se entere de los acontecimientos. Lo sé, lo sé. Hoy era mi primer día en el servicio de urgencias. Lo que ha comenzado, después de ver lo que os he comentado de los cadáveres. Y al principio me aburría un poco la verdad, no me hacían demasiado caso. Pero la cosa se ha puesto interesante cuando un hombre ha entrado en parada de repente y se ha congregado un montón de gente para reanimarlo. 

Pff siento que no me voy a expresar con nada de claridad porque estoy agotada y lo siguiente. 

He llegado al piso donde vivo y he visto tantos altavoces y tantos trastos por todas partes que con las mismas, he cogido mis cosas y mi bocata para comer y me he venido a la universidad a estudiar o intentarlo, porque me siento la cabeza abotargada. Como estar entre el borde entre el desmayo y el sueño. Una cosa así rara. 

Mi segundo día en urgencias (y es que ayer no terminé de escribir la entrada así que puedo contaros más cosas de hoy) no ha sido tan movido como ayer, pero también ha habido unas cuantas urgencias. Claro, como su nombre indica. Quizás lo más digno de mención ha sido un infarto, que es donde más ha habido que correr. Y había una señora la mar de maja que no paraba de decirme guapa cada vez que pasaba. Y, la verdad, cuando nadie me hacía caso y no tenía nada que hacer, me iba a charlar con la señora, que la pobre se aburría y yo también xD. Me ha dicho que me hiciera una trenza que estaría más guapa, pero es que se me va el pelo a la cara y no me gusta. 

¿Qué más, qué más? Ah sí, ayer por lo menos, me permití un momento de lujo para dejar de estudiar y merendar un café con leche fuera. Fue el único momento de la tarde en el que me desperté algo más. Así que creo que hoy haré lo mismo. Aunque es una lástima porque he cogido buen sitio en la sala de estudio. Justo unas que estaban se han ido cuando llegaba. Y tengo una mesa tranquila y apartada, con silla cómoda y enchufes. Aunque una chica de otra mesa ha venido a robarme mis enchufes  ¬.¬ menos mal que ya tenía uno pillado y no me lo ha podido quitar. En fin, tengo como una hora y 45 minutos para cargar y chupar electricidad a la facultad antes de irme a merendar. 

Ahora que lo pienso, la sala de estudio está hecha de una manera poco logística. La mayor cantidad de enchufes está en las bancas más incómodas porque están al lado de la puerta y molesta más el ruido de la gente entrando y saliendo, además de que hace más frío. Ayer me tuve que poner ahí, por eso lo tengo vívido. Me gusta mirar a la gente que entra y mira buscando el mejor sitio. Es más difícil si vas en grupo porque tienes que encontrar un sitio para más gente. Pero bueno, si a la vuelta de merendar me han quitado el sitio, me iré a la biblioteca que hay muchos más enchufes. Hay en cada mesa. Yo prefiero la sala de estudio porque hay más luz, tiene ventanas. Pero en el momento en el que se haga de noche dará un poco igual. 

Ya divago oye. En resumen, estoy muy cansada y voy a ver si puedo hacer algo útil ;)

domingo, 11 de diciembre de 2016

Tres razones para mi vagueza

Queridos lectores,

A ver si acertáis esto: ¿qué tienen en común una serie, mi perra y mi ojo derecho? Pues que son los motivos (o tal vez excusas) por lo que no he hecho nada útil esta semana con fiestas de por medio en la que me había planificado adelantar tanto. Pero iré por orden. 

Primero, la serie. Resulta que tenemos (bueno, mis padres tienen) la cosa esta de movistar con canales y películas y eso y alcahueteando encontré la serie de Poldark, la cual me sonaba porque mi madre la había nombrado antes como una serie que le encantó de joven y a la que había estado muy enganchada. Esta era la versión moderna claro, una que empezaron en 2015 o así, la que ella veía era la de 1975 me parece, pero se lo dije y se emocionó, así que nos pusimos a ver capítulos y nos enganchamos como locas. Pensaba que yo era la fangirl obsesiva de la familia pero mi madre me gana, no quería que dejara de poner capítulos y yo tenía que parar porque había días que madrugaba para ir al hospital o me tenía que poner a estudiar o cosas así. Por lo que mi madre aprendió a ponerse ella los capítulos y los veía sin mí. Ah que gran traición, ¿verdad? Pero bueno, por suerte no había demasiados capítulos porque la serie es corta y está a medias, así que ahora tenemos que esperar al año que viene. 

Segundo, mi perra. Esto ya podéis imaginarlo. Entre que me da pena dejarla sola y/o dejarla encerrada, la saco a pasear y en cuanto me pongo a estudiar, al cabo de media hora o menos ya estoy temiendo que se esté haciendo pis otra vez y vuelvo a sacarla. También intento subirla a mi cuarto, con su serie de catastróficas consecuencias porque esta perra es una auténtica lagartija terremotillo: se meó en mi alfombra, cosa que mi madre no va a perdonar y que tuve que limpiar a mano; muerde todo lo que pilla, lo que es más doloroso si es mi mano, pero más peligroso si es la alfombra del comedor que mi madre adora, aunque el resto de los habitantes de la casa pensamos que es fea y casi alentaríamos a la perra a comérsela (es broma xD); cualquier cable peligra y, por su puesto, se hace pis donde le da la gana. Total que aunque la suba a mi cuarto está bien porque no está sola y yo finjo que leo, pero tampoco me concentro porque me pongo a jugar con ella o a vigilarla para que no desmonte nada de la casa. Ahora hace aproximadamente media hora que la he metido en su casita y ya estoy pensando que debería sacarla y con escribir la entrada aún no me he puesto a estudiar, así que ya podéis pillar la dinámica. 

Y, por último, y quizás lo más raro: mi ojo derecho. Resulta que el martes que era fiesta salí a montar a caballo con mi padre. El mayor problema fue que ese día estaba algo aletargada, creo yo que porque estaba incubando algún virus respiratorio y mis defensas lo combatían, por ahora no he llegado a caer en el virus así que no sé, pero ese día me notaba la garganta que me dolía y estaba algo más somnolienta de lo normal. Quizás si por mí hubiera dependido no hubiera salido a montar, pero mi padre quería y el pobre hace tantos viajes para recogerme de la Cacademia en Valencia y me pueda venir a casa en vez de quedarme con las chinas que pensé que era lo menos que podía hacer. 

La verdad es que el día ya empezó algo caótico. Como estaba algo amerluzada por el posible resfriado no me enteraba bien de lo que mi padre me mandaba hacer y no lo hacía bien, incluso me equivoqué de cabezada y mi padre venga a reñirme porque no me fijaba. Pero en fin, el quid de la cuestión con mi ojo es que en una de las veces cuando mi padre se puso a galopar, una piedra del suelo salió disparada por el casco del caballo y me golpeó en el ojo derecho. En el momento no vi nada, el ojo me fue llorando, lo limpié, llegué a casa y lo volví a limpiar y al día siguiente, que no era fiesta, me fui al Hospital a prácticas, pero todo el día iba notando la molestia y el dolor en el ojo así que por la tarde fui al centro de salud y me vieron una úlcera corneal. Así que tuvieron que taparme el ojo. Y, la verdad, fue horrible. Pensé que podría hacer cosas, pero el otro ojo se me cansaba enseguida de ser el único que veía y entonces me dolía más que el otro, se irritaba o me picaba y entonces tenía que ir con los dos ojos cerrados. Menudo aburrimiento. No podía hacer nada. Estaba desesperada porque me quitaran la venda. Porque, oye, una cosa es no hacer nada porque no te apetece y otra porque no puedes. 

No podía ver la tele porque me picaba el ojo, ni escribir porque no podía mirar pantallas, ni leer, ni siquiera jugar con la perra porque como es tan bicheja me saltaba y me mordía y yo ni la veía venir (obviamente). 

Por no hablar de que fue el día que más visitas recibieron mis padres y como yo estaba en el comedor aburrida me encontré con todos: vinieron mis tías y amigos de mis padres (a por lotería porque es la época) y yo con mi súper parche en el ojo sin poder mirar a nadie. 

Intenté tomármelo como un reto porque mi bisabuela era ciega, murió justo el año que yo nací, así que no la recuerdo, pero siempre me han contado muchas historias sobre ella porque la pobre se las apañaba tan bien que mi madre decía que sus amigos dudaban de que estuviera ciega. La verdad es que era todo un personaje, por lo que me han contado, y podía limpiar la casa, cocinar y tejer sin ver, así que yo quería poder ir por la casa tuerta, no era tan difícil. Y andar y hacer mi cama y todo eso bien, pero resulta que todas las cosas que me gustan y me entretienen precisa del sentido de la vista, así que fue un día muy aburrido xD. Menos mal que me quitaron el parche pronto porque haber ido así por ahí o a la cacademia y eso hubiera sido un poco desastroso. 

Y aparte de eso, no quiero que mañana sea lunes y tenga que volver al hospital. Bueno, no es por el hospital, es más por irme a Valencia otra vez, pero bueno, son solo dos semanas y vacaciones. Pocas vacaciones porque como no tengo exámenes este año empiezo antes en enero, pero vacaciones al fin y al cabo. 

Así que mejor será que deje de enredarme e intente hacer algo de TFG que apenas lo he tocado en toda la semana. ¡Ánimo!

domingo, 4 de diciembre de 2016

El día en el que me plagiaron un fic

Queridos lectores, 

Día nuevo, entrada nueva. Y como es domingo y no tengo cacademia estoy en mi casa por fin. Lo bueno es que aquí cuando estoy aburrida o poco inspirada para el TFG no uso de excusa la comida, sino sacar a la perra, que por otra parte tiene que hacer sus necesidades fisiológicas. Por lo que al menos, no tengo tanto cargo de conciencia de estar cebándome a comida. Y eso que mi madre me compra mucha más comida y además cocina mejor porque mi cocina es básicamente de subsistencia. 

Pero bueno ya que estoy aquí voy a comentaros otra cosa que me ha pasado hoy. Resulta que como sabéis escribo, obviamente xD y entre otras cosas escribía fanfics en la página de fanfiction. Creo que llegué a ponerlo por aquí cuando empecé. Pues bien resulta que hoy me he enterado que una chica en wattpad había cogido uno de mis fics (el que más éxito ha tenido de los que he escrito la verdad) y lo ha subido ella a wattpad así porque sí. Puso que yo era la autora original (es decir, mi pseudónimo de fanfiction), pero no me pidió permiso en ningún momento. Y al enterarme me he cabreado lo que no está escrito. La verdad es que es una historia con mucha tirada y creo que salía que la habían leído más de 8.000 personas y la verdad molesta mucho esforzarte en hacer algo y que después el mérito se lo lleven otros. O que pongan en una esquinita que tú eres la escritora, pero aún así se llevan los halagos. Y ya no es por la fama, aunque a todos nos gusta que nos suban la moral. Es porque por ejemplo podía haber aprovechado todo ese tirón de lectura para promocionar mi libro o darme a conocer y así pues no sirve de nada. No creo que las 8.000 personas que lo han leído lo vuelvan a leer. 

La verdad es que estas cosas me dejan al borde del abismo en el que pierdes la ilusión por escribir. Porque ¿qué ganas?. Si escribes solo para ti, es decir, escribo relatos, cuentos y fics, pero nadie lo lee ¿de qué sirve? Si escribo para transmitir una historia pero nadie la lee, ni capta el mensaje que quiero enviar, es como si no lo hubiera escrito. Claro, he disfrutado ese momento y está bien, es lo que siempre he hecho. Pero llega un momento en el que se queda pequeño, en el que quieres compartir tus historias. 

Empiezas a escribir por internet porque es una manera fácil de compartirlas, sin tener que pasar por los líos de las editoriales. Simplemente tu historia y tú en el mundo para compartirla con otros, con mucho mimo porque es tu bebé y has puesto tu alma en cada palabra y te has esforzado y has reído y llorado mientras escribía. Pero claro, el problema es que ahí no está protegida y cualquiera puede cogerla y robártela, como me ha pasado a mí. Que es solo un fic. Pero era mío, era mi historia, era mi alma la que estaba ahí, mis palabras y mis experiencias mezcladas con la fantasía. 

Luego intentas hacerlo bien y registras a tu obra y buscas una editorial y la publicas. Y ni siquiera eso es fácil porque no es fácil ser pequeño en un mundo de tiburones. Por mucho que lo intente me sigo chocando contra la pared de la distribuidora, la editorial y los libros que no llegan a mi pueblo y yo ya estoy desesperada. Solo me queda irme a Madrid a por los libros yo misma. 

Y no me queda tiempo ni energía entre el hospital y el desgaste emocional y físico que conlleva un horario como el nuestro que hay días que se me junta la comida con la merienda, que tratas con enfermos cada día, yo en otorrino veo cánceres terminales cada día, y eso te agota emocionalmente, no solo que mi cuerpo no pueda con mi alma, es que mi alma no puede con mi cuerpo; el TFG; la cacademia con sus simulacros y horas y horas de clase y los manuales y hay que ir al día. Pues simplemente llego por la tarde con todo esto y no me veo con fuerzas para lidiar con distribuidoras, editoriales y librerías. Ni con personas que se creen que pueden robar tu trabajo sin más. 

En fin, ya no sé si es la lluvia o la vida, pero me ha dejado más afectada de lo que una tontería así debería, creo yo. Mi pequeña perra me alegra mucho, pero también me deja agotada, tengo a una tía en el hospital y aunque no está grave la han intervenido de urgencia (no quiero hablar de esto porque ahora que he puesto mi verdadero nombre con el tema del libro siento que es violar la intimidad de mis familiares) pero bueno que solo quiero coger a mi perra (pero dormida para que no muerda jugando xD) una manta, un café con leche y ver una peli chachi en la tele y olvidarme del resto de los problemas del mundo. 

Pero seamos sinceros, eso no puede hacerse. Así que simplemente seguiré tirando hasta que se pase el mal tiempo, tenga comentarios que me suban el ánimo, consiga que mi libro llegue  a las librerías, acabe el TFG y poco a poco, paso a paso. Como siempre :) ánimo chicos y cuidado con el temporal de lluvia eh. 

jueves, 1 de diciembre de 2016

La vida es cancerígena

Queridos lectores, 

Sí, lo sé, tres entradas seguidas, estoy en racha. Hoy he mejorado  mi pereza en el sentido de que no me he puesto a escribir la entrada antes de merendar para que llegara la hora de merendar  y no ponerme a hacer nada útil hasta después. He hecho algunas cosillas, he merendado...y el problema es que cuando he intentado ponerme con el TFG me he puesto a vaguear. Parece haber una fuerza magnética que me repele del Word cuando estoy trabajando en el TFG. Y no sé por qué, o sea es un tema que me gusta, no es que tenga que hablar de células ni cosas mega científicas y complicadas, va sobre asesinatos en serie y leo sobre criminología y todo eso. Pero aún así me cuesta bastante concentrarme. 

Aunque me queda ya menos, bueno menos que cuando empecé me queda, aunque por las noches me quite el sueño pensando en si me dará o no tiempo. Cosa curiosa que cuando quiero dormir, pensar en el TFG me quite el sueño y cuando quiero hacer TFG me entren ganas de echarme una siesta. Mi cuerpo caprichoso. Pero bueno, cuando me fuerzo a empezar escribo algo y como no es de cosas raras que no pueda entender pues no tengo que descifrar artículos científicos bioquímicos en inglés ni cosas raras. Aunque entre nosotros, y aunque mi trabajo me gusta, estoy deseando quitármelo de encima para poder decir que tengo una cosa hecha. Aunque cuando tenga el TFG listo y aprobado empezaré a agobiarme por el ECOE que es peor porque te hacen un examen práctico, ¡un examen práctico!

O sea, mi punto fuerte en la práctica es hablar con la gente (sí, incluso con mi sociabilidad nivel villana Disney como dijimos ayer). Hoy por ejemplo, había una mujer a la que le estaban aspirando el oído y le hacían daño y yo le daba la mano y la consolaba. Eso sabiendo que son actores o residentes a los que les obligan a hacer de pacientes ya no será igual. Bueno creo que lo hago bien, supongo que tengo mis días. 

Por cierto, hace nada que he merendado y ya estoy deseando que llegue la hora de cenar. Me paso el día comiendo. En parte me preocupa porque me voy a poner como un tonel, básicamente porque mi tiempo ( y mis ganas) de hacer ejercicio rozan la nulidad, caso tanto como mis ganas de hacer TFG. E intento comer cosas sanas. Por ejemplo, empiezo merendando una pieza de fruta para no sentirme tan culpable cuando me haga mi preciado bocata de jamón. Pero no creo que mi metabolismo tenga ese detalle en cuenta cuando almacene mi merienda en forma de panículo adiposo. Me da que no. Claro que solo se vive una vez y la comida está buena (menos cuando cocino yo, pero esa es otra cosa). 

Por ejemplo ahora tengo una costumbre nada sana de la que culpo completamente a la Cacademia porque cuando salgo los viernes a horas impestuosas y como tengo que andar hasta casa, paso a comprarme la cena. Y normalmente es algún sitio de comida rápida atasca arterias grasienta, pero como su nombre indica rápida y está buena, y ceno eso como premio por haber aguantado las horas de coñazo intenso porque yo lo valgo. Por suerte no es todos los días, solo una licencia poética que me permito de vez en cuando y del que espero que mis pantalones no se enteren. 

Aunque me pregunto ¿por qué tenemos que estar tan obsesionados con el peso siempre? Bueno ya no es solo el peso claro, es que la mayoría de esta comida es cancerígena. Todo en esta vida es cancerígeno. Vivir es cancerígeno porque las células se replican y al final un fallo en la replicación es lo que da lugar al cáncer. Tomar el sol, las comidas, la parte torradita de las comidas, los plásticos, teléfonos, radiaciones...Incluso aunque seas la persona más sana del mundo no estás a salvo de todos los factores cancerígenos que pululan en el aire, literalmente porque contamos la contaminación y el humo del tabaco. Aquí tengo un pequeño dilema porque estoy a favor de estar sano pero al mismo tiempo también pienso que solo se vive una vez y si te gusta comer yo qué sé, chocolate (que no es mi caso) pues no vas a estar siempre reprimiéndote, de vez en cuando te darás el gusto, digo yo. Todo esto viene porque se acerca la hora de cenar y mi subcosnciente intenta tentarme para que me haga patatas fritas, no creáis, y mi otro consciente le dice que hay puré de verduras abierto que hay que acabar. Pero las patatas fritas siguen siendo una gran tentación. Claro que también son cancerígenas. Pero no creo que el puré de verduras (por sano que suene) preparado y lleno de conservantes que se hace en el microondas sea mucho mejor. 

Al final, creo que lo mejor será que me levante a hacerme la cena o a tomar algo porque no paro de hablaros de comida y solo me da más hambre. Antes de que mis compañeras de piso lleguen a la cocina y ocupen todos los fogones. Ah y perdón por el título deprimente, pero me pareció que quedaba bien.

Pd: vengo a confesar. Al final me he hecho patatas fritas xD