No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

miércoles, 11 de enero de 2017

Los humanos, los gigantes y Zagreo

Queridos lectores, 

¿Alguna vez os ha dado por pensar en la inmensidad del mundo así en plan filosófico? Como que en este momento, en alguna parte del mundo, alguien está naciendo y alguien está muriendo; que alguien se está enamorando por primera vez, y algún corazón acaba de romperse quizás por enésima vez. Y mientras yo estoy aquí comiendo (no ahora mismo, pero sí mientras lo pensaba). Así que allí estaba yo, sentada en mi asiento del autobús mirando por la ventana y pensando en la inmensidad del mundo y que, mientras yo estaba ahí, quejándome por tener que volver a la ciudad e ir a prácticas y madrugar, en muchos lugares del mundo están siendo asolados por guerras, enfermedades y hambre.

Siempre ha existido esa dicotomía en el mundo que nace en los seres humanos, esa dualidad que hace que podamos ser los seres más crueles y tiranos que ha visto el planeta y, al mismo tiempo, personas bondadosas y generosas. En todas las mitologías, y digo en todas (aunque tampoco soy tan experta es cierto)...Está bien. Pues en la mayoría de las mitologías hay un mito bastante común, obviamente, que es la creación de los seres humanos. Seguramente os sonará, seáis de la religión que seáis, porque en prácticamente todas las mitologías los seres humanos son moldeados por un dios a partir de algún material de la tierra. En la religión cristiana y judía es a partir de barro; en otras es a partir de unas rocas, creo recordar que en la mitología hindú usan palos y rocas. Pero también hay unos cuantos mitos que buscan explicar esa dualidad entre el bien y el mal. Y, de esas, mi favorita siempre ha sido la de Zagreo. Zagreo era hijo de Zeus y Perséfone, de la mitología griega, como muchos otros vástagos del dios del rayo y la fecundidad, tuvo que ser escondido para que su esposa no lo descubriera y tratara de matarlo. No es que culpe realmente a Hera, entiendo que estuviera desesperada y enloquecida con un marido que era capaz de hacerse pasar por cisne, buey o lluvia para ponerle los cuernos, pero no creo que eso sirva como justificación para planear asesinatos. Y, por más que su furia debiera haber estado dirigida hacia su marido y hermano, por cierto, no nos meteremos en líos maritales porque, queridos míos, estamos hablando de mitología no de un culebrón, aunque lo parezca. En fin, ¿por dónde iba? Ah sí. Zagreo vivía con unos enanos en el bosque que tenían un nombre que ya no recuerdo. Era un chico bueno y bondadoso, el hijo favorito de Zeus. Y vivía feliz hasta que, efectivamente, Hera descubrió su existencia y mandó a unos horribles gigantes a devorarlo. 

Me gustaría contaros un final más feliz, pero lo cierto, según la mitología, es que sí, aquellos gigantes devoraron a Zagreo. Zeus enfureció tanto al descubrirlo que les lanzó un rayo fulminándolos al instante y, de sus cenizas, creó a los humanos. Por eso, decían los griegos existe esa dualidad en las almas humanas que comparten, en su creación, la bondad de Zagreo con la maldad de aquellos gigantes. 

Y aunque la explicación no sea totalmente esa, tal vez los griegos no fueran tan desencaminados. Es algo que está en nosotros, en cómo estamos formados. Claro que yo abogo más por la composición del cerebro humano que porque Zeus nos hiciera con una ceniza tan mixta y rica en matices. Creo que ya hemos hablado de esto. Los seres humanos somos animales al fin y al cabo, y nuestro cerebro se debate entre esa parte instintiva que le hace egoísta y ambiciosos; y al mismo esa otra parte que nos hace humanos, en el buen sentido de la palabra. 

Os diré un secreto, no estoy en mi mejor momento de inspiración. La semana que viene empieza el plazo de entrega del TFG y sigo esperando a que el tutor me diga algo sobre la última versión que le mandé. Por un lado quiero que me diga algo cuanto antes porque el tiempo corre y no espera a nadie; pero por otro, el esperar su respuesta es una gran excusa para procastinar y leer lo posible mientras espero. Así que sí, me paso bastante rato intentando convencerme de hacer TFG, otro bastante intentando estudiar cosas de la cacademia y, cuando todo ese rato es inefectivo, termino atacando un nuevo libro. Leer me resulta adictivo. Pero esto solo lo digo para dejar claro que no estoy muy inspirada por si no me expreso muy bien y porque quería usar la palabra "procastinar", me gusta. Ahora sigamos con la exposición de mis alteradas ideas mentales. 

Los humanos no somos completamente buenos ni completamente malos. Hay muchos filósofos y pensadores que han tratado de expresarlo al mismo tiempo que han querido darle una explicación. La explicación es realmente sencilla: somos humanos y, como tales, somos animales, y eso nos hace impulsivos, a veces, irracionales, agresivos, ambiciosos...Pero también tenemos la capacidad de controlarlo y de adquirir unos valores morales que nos permiten no ser así, no ceder a los impulsos. No digo claro que todas las cosas malas vengan del instinto: el amor maternal nace del instinto. Y muchos actos de "crueldad" se hacen solo para sacar un beneficio que se calcula previamente con el córtex prefrontal. Así que estamos un poco mezclados. 

Recuerdo que cuando era más joven, digamos adolescente, tenía estos mismos debates conmigo misma, sobre todo, como ahora, tras ver las noticias y ver en qué clase de mundo vivimos. Veía las condiciones en las que algunas personas vivían, las injusticias que se cometían a gran escala, las guerras, las muertes...y me preguntaba ¿somos acaso buenos? ¿No somos los humanos la peor plaga que ha asolado este planeta? Matamos por placer, extinguimos especies, les robamos su territorio, nos matamos entre nosotros. Desde luego, no hacemos de este mundo un lugar mejor. No en general, al menos. Pero, me decía, queriendo conservar la esperanza, que los humanos también somos capaces de hacer grandes cosas. No podemos ser solo lo que esta realidad nos hace parecer si existen esas grandes historias, libros, poesía, teatro...que nos hablan de grandes amores y grandes héroes. Si hemos sido capaces de imaginarlo, de plasmarlo y formar mundos con ello, debemos ser capaces de hacerlo, así que somos capaces de ser esos grandes héroes de los que escribimos o de sentir ese gran amor que tanto alabamos. 

Con el tiempo y sumergiéndome más en el mundo, he comenzado a pensar que quizás las historias no nazcan de la realidad de algo, sino de la ausencia del mismo. Tal vez las historias sobre grandes héroes las imaginaran personas que necesitaban desesperadamente un salvador; y las ideas para los grandes amores nacieran por una asfixiante soledad. No es que no crea en héroes y romances, sino que me he dado cuenta de que la literatura, por más que me encante, no es la mejor fuente de datos que me apoyen o me ayuden a saber qué somos los humanos. 

No, creo que eso es algo que he comprendido en el mundo real, fuera de los libros, porque también hago otras cosas aparte de estudiar y leer (no muchas, pero sí algunas), conociendo a personas que me han demostrado más allá de toda duda razonable, que los humanos, a pesar de lo que parezca en las noticias, somos capaces de grandes actos. Lo he visto en los médicos con los que trabajo y que pueden pasar horas, mucho más allá de su horario de trabajo, sin ni siquiera comer o parar a descansar, para terminar una operación; o que cuidan de sus pacientes; lo he visto en personas como Sadee, que siempre tiene palabras de apoyo para los demás. 

No sé cómo expresarlo bien. Quizás todos tenemos esa mezcla de Zagreo y gigantes con las que se formaron los humanos. Y a pesar de todo el dolor que algunos humanos causan en el mundo, estoy dispuesta a creer que podemos remediarlo igual que lo creamos. Creo que fue Albert Einstein quien dijo que el mal solo gana cuando el bien se queda mirando sin hacer nada. Algo así. Se acercan tiempos difíciles, lo sé. Donald Trump como presidente de una de las naciones más poderosa del mundo, una guerra interminable que ha hecho que miles de personas necesiten de ayuda y asilo; el resurgir de viejos movimientos de odio; cosas como el Brexit que parecen haber dado voz de nuevo a la xenofobia y al (siento repetirme) odio. Lo sé. Y sé que vosotros lo sabéis. En fin, si yo lo sé y prefiero ver dibujos a las noticias, ¿qué no sabrán las personas que se mantengan mínimamente informadas? Pero, a pesar de todo, voy a seguir confiando en esa pequeña chispa de luz que queda de bondad en la Humanidad y a esperar que, si hemos podido llegar hasta aquí, podamos seguir adelante y empezar a aprender de nuestros errores. No es fácil, lo sé, miles de años de Historia repetitiva cual morcilla lo confirman, pero en fin tendremos que confiar en eso o no tendré demasiada motivación para acabar el TFG si pienso que vamos a acabar destruyendo el mundo a corto plazo. 

Lo que quiero decires que más allá de guerras injustas, políticos corruptos y personas que tienen más de gigante que de Zagreo (no creo que la mezcla terminara siendo demasiado homogénea), somos humanos, para bien o para mal, y tenemos muchas dotes para fastidiarla, pero también tenemos la capacidad y la oportunidad de hacer, sino grandes cosas, al menos, cosas de las que nos sintamos orgullosos. Quizás no cambiemos el mundo, pero podemos cambiar la vida de una persona o cinco minutos de su vida, hacerla más feliz, tratarla con cariño, y eso puede ser suficiente. Al menos, intentemos dejar salir al Zagreo que llevamos dentro, ¿no? 

Y bueno, se acabó el procrastinar, voy a ponerme a hacer algo como estudiar, ¿quién sabe? Suerte con los exámenes chicos ;)

2 comentarios:

  1. Pienso en lo mismo día tras día. Supongo que nunca habrá un mundo sin problemas, sin odio, sin personas matándose unas a otras por los motivos mas increíbles y ridículos a los que ha llegado la humanidad, pero se en el fondo que no es motivo para perder la esperanza y la fe en que todavía existen personas en el mundo capaces de hacer grandes cosas, que se guían por su Zagreo y no por su gigante interior. Creo que esas pequeñas buenas obras suman mucho en un mundo que cada vez tiene mas sufrimiento. Ojala muchas personas pesaran igual...ojala la maldad del ser humano acabara.
    Att: DR

    ResponderEliminar