No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

miércoles, 19 de abril de 2017

Maldito seas ácido láctico

Queridos lectores,

Hola a todos y a todas, espero que no siguierais preocupados por mi bienestar desde la última entrada. Para aquellos menos optimistas, confirmo que sigo viva. Como toda gran discusión en mi casa la del ... ¿sábado o era viernes?  (en vacaciones todos los días me parecen iguales), fue seguida por un periodo de Guerra Fría en el que básicamente reinaba el silencio en mi casa por miedo a que cualquier comentario hiciera explotar una nueva bomba. Por mi parte, y mirando el lado positivo, mis pocas ganas de encontrarme con mi madre hizo que me saltara el almuerzo y la merienda en más de una ocasión, beneficiando así mi intento de aplanar el abdomen para que me quede mejor el vestido de la noche de gala. 

Mas no temáis, mis queridos lectores, porque como suele pasar después de uno de los cortocircuitos mentales de mi madre, en cuanto a ella se le pasa el enfado todo debe volver a la normalidad. Y así ha sido. El día siguiente a los hechos relatados me preguntó hasta en tres ocasiones si estaba enfadada con ella a lo que respondí que no, porque ¿qué otra cosa iba a decir? Decir que sí hubiera significado exponer mis razones y arriesgarme a otra discusión sobre por qué ella tenía la razón y yo no tenía por qué enfadarme. Aún así y aunque supongo que es verdad que no estoy lo que se dice enfadada porque no está en mi naturaleza el estar enfadada demasiado tiempo, sigo sin querer estar demasiado con ella. Más que enfado, es como decepción, al recordar lo que me dijo y paso, básicamente y explicado en términos sencillos. Sin dejar de ser cordial, claro, no queremos que se repita lo del otro día, intento hablarle lo menos posible para evitar riesgos. Y ayer me dijo que estaba apática, ah como si no lo supiera yo. Sadee me dijo algo que me hizo gracia, me dijo: "si por lo menos se hubiera disculpado" (mi madre) y me hizo gracia porque ni lo había considerado la posibilidad de que se disculpase conmigo. Falta de costumbre imagino. 

El caso, pasando a hablar de otros temas, es que mis buenas y sinceras intenciones de utilizar las vacaciones para ponerme al día acaban topando con una barrera infranqueable: mis pocas o nulas ganas de estudiar. Qué rollazo tío. Pensaba que era solo cosa de ginecología porque tanto hablar y ver fotos asquerosetas de ciertas partes de la anatomía femenina podían quitarle las ganas a cualquiera, pero ahora que tras varios días (varios de retraso además) he logrado terminar gine y me tengo que poner con cardio (que la tengo atrasada desde que estuve con el TFG y me dio pereza mirarla) pues sigo igual o peor. Ah, traicionada por mi propia mente. Aunque quién me puede culpar, como decían y ya que estamos en las vacaciones que corresponden a la Semana Santa, "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra" y si alguien tiene ardientes y fervorosos deseos de ponerse a estudiar los manuales que llevo atrasados puede apedrearme lo que quiera con tal de que se los lleve y se los estudie por mí (sé que esto incluye a Kim y a Ada, cuyo amor por la medicina e ir al día en la Cacademia trasciende límites, y estoy bastante segura de que tras tantas dominadas el brazo de Kim puede ser matador, pero confío en que no se tomen mis palabras al pie de la letra, o la próxima vez que os escriba lo haré desde el bonito mundo de la contusión craneal). 

Hablando de cosas craneales y solo porque me acabo de acordar, ¿os conté que una de las chinas de mi piso me preguntó qué tenía que hacer para que le hicieran un TAC? Sus razones eran que le dolía la cabeza y (mi favorita) que le habían salido canas xD. Mira, cómo tuve que esforzarme por no reírme en su cara y explicarle que el TAC 1) Es para urgencias y lo hacen los médicos cuando quieren, no cuando el paciente lo pide y 2) Ella no tiene ni siquiera seguridad social, tiene un seguro privado. Pero en fin, pueden agradecerle a quien quieran que soy buena persona, la diagnostiqué de una gran enfermedad conocida comúnmente como catarro o resfriado, le di hasta un frenadol y al día siguiente, después de haberse dormido todo el día (en serio, se levantaba cuando yo llegaba del hospital para comer) ya estaba mucho mejor. 

Pero, retomemos el tema, que parece que no puedo dejar de hablar de mis queridas compañeras chinas ni mi semana libre de ellas. No tengo ganas de estudiar, lo cual no es nada nuevo. Quizás lo más novedoso es que, para sentirme menos culpable, en esas horas de la tarde en la que estoy deseando tirar los manuales por mi balcón, en vez de relajarme leyendo como hago el resto del día, me pongo a hacer ejercicio. Ya os comenté, creo o puede que no, que he estado saliendo a correr y estoy una hora...andando, después de haber corrido 10 minutos. Pero ejercicio es ejercicio, oye. Sin embargo, justo estos días se ha puesto a llover tormentosamente en mis horas de salir a correr, y, por no seguir estudiando sin ganas, decidí ponerme vídeos de youtube de estos de Cardio y ejercicio intenso. Es mucho más productivo que correr xD. Porque como al final acabo andando en mi marcha de paseo pues sudar, lo que se dice sudar poco y si sudo algo es porque salgo a las 15:00 horas. Pero con los vídeos de youtube, no sé, tienen algo que me motiva. Además, ayer descubrí que hay vídeos de baile y me encanta bailar, ahí sí que lo doy todo. Ayer, de hecho, casi sin darme cuenta, me pasé una hora y media haciendo ejercicios entre vídeos y vídeos. Y me tuve que parar para ponerme a estudiar, que si no sigo. 

Es raro, pero bueno qué le vamos a hacer. También pago las consecuencias porque tengo unas agujetas de campeonato. Me duelen músculos que no sabía que tenía (a pesar de haber estudiado medicina y haber aprobado anatomía). Incluso anoche que me dio el insomnio y se me hicieron las dos de la mañana y estaba aburrida hasta de leer, no se me ocurrió mejor cosa que ponerme a hacer ejercicios de piernas. Así que sí, tengo unas agujetas que no me dejan ni respirar. De ahí el título, porque era el ácido láctico el culpable de las agujetas, ¿no? Para lecciones de fisiología os remito al Guyton, yo de medicina aquí solo suelo hablar para quejarme de ella. Y me acabo de levantar, no seáis tan exigentes. 

A veces lo pienso y me rio, porque sin comerlo ni beberlos, sin pensarlo apenas, he caído en casi todos los clichés que salen en las películas románticas tras una ruptura: 1) Fui a la peluquería y me hice más rubia, aunque eso fue antes de romper y se debe más que nada a querer llevar el pelo chulo para la graduación y eso 2) lo de hacer ejercicio como si no hubiera un mañana con sus respectivas agujetas, aunque también se debe a lo del vestido de la cena de gala. Pero aún así, y aunque en mi mente sé que no tiene nada que ver, me siento un cliché andante.

Bueno, me quedan ya pocas cosas que contaros para justificar el seguir un rato más sin ponerme a estudiar, así que supongo que tendré que animarme y ponerme a ello...a menos que me entre hambre en unos 10 minutos y, ¡vaya! pobre de mí, casualidades de la vida, escribiendo la entrada del blog se me ha hecho la hora de almorzar y todo el mundo sabe que no se rinde igual con el estómago vacío ;)

Hasta pronto y suerte! 

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