No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

lunes, 1 de mayo de 2017

El MIR, ese gran desconocido

Queridos lectores,

En la entrada anterior, una fiel lectora me preguntó qué era eso del MIR. Buena pregunta, sí señora. Y es que claro, me leéis de diferentes países y no en todos se siguen los mismos modelos que hay en España, así que puede ser que por el camino de quejarme de mi vida os haya perdido a algunos con siglas tales como TFG, MIR y cosas por el estilo.

Así que permitidme que volvamos a empezar. En España la carrera de medicina son seis largos y laboriosos años en los que sufres, estudias, sufres un poco más, te vuelves adicto al café, estudias, no duermes, sufres, estudias, aprendes algo, haces amigos y, luego, vuelves a sufrir. Nótese mi gran optimismo y apreciación por la carrera. Bueno, tampoco me toméis al pie de la letra. Me explicaré con más detalle: los cinco primeros años conllevan dos periodos de exámenes en los que sufres, y el resto del año hay clases.  A partir del tercer año ya estamos integrados en los hospitales, así que pasamos cuatro de esos seis años haciendo prácticas en hospitales. No creáis que eso significa que tocamos mucha clínica, la triste realidad es que acabamos con complejos de cactus, ficus o perros falderos (cada cual elige su complejo al gusto, eso sí, tenemos esa libertad) porque normalmente no hacemos gran cosa, sobre todo al principio, y a veces somos tantos estudiantes que hay servicios de los que te echan. Pero sí que es verdad, por lo que vais leyendo de este año, que en sexto las prácticas son bastante mejores y en general, al menos yo, me he sentido muy integrada en los servicios que he tocado.

El último año, sexto, este mi año, es algo diferente porque no hay exámenes como tales sino que hay tres retos a superar, a saber: 1)el TFG también conocido como Trabajo de Fin de Grado y que yo ya he entregado, del que os he hablado mucho y no os aburriré más con eso, es un trabajo, como su nombre indica 2)Los ECOES, que son exámenes prácticos finales, es algo por lo que me leeréis agobiada en breve, de hecho, en muy muy breve. Consisten en actuar como médicos en diferentes supuestos que nos ponen profesores con actores y actrices que hacen de enfermos y crean historias para que "resolvamos el caso" por decirlo de alguna manera. Me da miedo por dos cosas básicamente: una es que hay muchas cosas médicas que no sé y que tengo que estudiarme para esos exámenes y, la otra, que me pongo bastante nerviosa en todo lo que es oral y con gente mirándome, por eso no soy ni he sido nunca buena actriz. Pero bueno, confiaré en el "Efecto Bata", ese boost de confianza que se siente cuando estás todo emperifollado médico. Es verdad que, en prácticas, cuando la gente me pregunta y voy con la bata y es algo que más o menos puedo contestar, me siento menos nerviosa que si me preguntaran siendo una persona normal (aunque normal no soy nunca, pero sin ir disfrazada de médica, vamos). Entonces, espero que la bata haga su magia ese día también. 

3)Y cambio de párrafo porque si no se queda demasiado recargado, las prácticas. Que es lo que os llevo contando todo el año. Un mes en cada servicio y a ese mes se le llama "rotatorio". Cuatro de ellos son obligatorios, a saber: ginecología, pediatría, psiquiatría y urgencias. Y luego eliges 2 médicas (yo elegí neurología y neumología) y dos quirúrgicas (las mías fueron otorrino y trauma). 

Y ese es mi año, como veis está casi todo superado. A falta de 3 semanas de prácticas y habiendo entregado el TFG, solo me queda enfrentarme a los ECOES y vivir para contarlo, y después seguramente habrá mucho papeleo para el graduado y cosas de esas, después colegiarme creo. Pero vamos, que seré ya graduada de medicia. 

Y aquí es cuando llegamos al protagonista de esta entrada: El MIR ese gran desconocido. Las siglas MIR vienen de Médicos Inmensamente Rejodidos...No, en realidad, viene de Médico Interno Residente y es el examen en el que eliges tu especialidad. ¿Cómo funciona? Buena pregunta, después de un año y medio apuntada a una academia en la que me preparan para él, medio año del cual con clases (porque nos apuntamos con mucha antelación) lo que os puedo contar es lo siguiente: El MIR se diseñó por allá cuando yo no había nacido y el mundo era un lugar lleno de Hippies y Punkis y las hombreras todavía tenían mucho que dar de sí, allá por cuando las lentejuelas eran el epitomo de la moda y nunca había demasiada laca en un peinado, al menos así era España. Hasta entonces, uno terminaba la carrera y buena suerte con tu vida, muchacho, o quizás, mejor desearle suerte a los pacientes, porque se buscaban la vida trabajando y buscando una especialidad. No sé cómo funcionaba, la verdad. El caso es que a alguna mente pensante, de las que nacieron para inventar torturas pero en un siglo o un país equivocado, dijo un día: "oye, ¿por qué no hacer un examen global, nacional, para todos los recién graduados de medicina, y según la nota que saquen pues eligen en orden de mejor a peor, una plaza? Pues la verdad, cinismo y amargura mía aparte, no fue una mala idea. El MIR es un examen de cinco horas como cinco soles en el que te examinas de toda la medicina (porque así lo dice el BOE, temario: medicina) y puede entrar de todo, desde las enfermedades más prevalentes, a técnicas, a bastones (hecho real). Es tipo test de opción múltiple y todos lo hacemos el mismo día, a la misma hora. Según la puntuación, después podrás elegir una plaza que es una especialidad en un hospital. Y básicamente, eso es. 

Es decir, que cuando acabe la carrera, dentro de tres semanas escasas, tendré que empezar a prepararme el MIR para hacer ese puñetero examen de manera decente y al menos poder elegir una especialidad que me guste (sigo entre pediatría y psiquiatría por ahora). Entonces, ¿qué más nos queda por contar? Esto es lo básico, claramente, tendréis mucho más de mí odiando el MIR en próximas entradas, cuando sea verano, me esté asando de calor y tenga que pasarme ocho horas estudiando y no tenga tiempo de escribir (no tanto como querría al menos). 

Pero, por ahora, es verdad, que mi mayor preocupación se centra en pasar los ECOES, después me preocupará que no se me olvide ningún papel burocrático de estos para que me den el título y apuntarme al MIR, porque si no me apunto bien, malamente lo podré hacer. Y, entonces ya, cuando solo me quede el MIR por hacer, pues con eso me agobiaré. 

Por ahora, estoy en el piso preparada para cenar e irme a dormir y enfrentar la semana en la que empieza la cuenta atrás. ¡3 semanas y contando! Además esta semana me gradúo, me pondré un vestido y zapatos y tendré que hacer un juramento. Ya os contaré todo en su momento, lo prometo, prometido. Por ahora me despido para irme a cenar. ¿Listos para afrontar la antepenúltima semana de mi carrera? Creo que es algo que me tendría que preguntar a mí misma. Y la respuesta puede que sea que no, que ahora mismo solo estoy preparada para cenar, y ni siquiera eso porque tengo que cocinar, pero seremos positivos, y diré que sí ;)

2 comentarios:

  1. Hola Laura! Cuanto tiempo sin pasarme por aquí! Muchísima suerte con lo que te queda. Si me permites te diré que no te agobies en exceso por las ECOES, la verdad es que es algo por lo que hay que pasar y ya está, si es un rollo pero no va a servir para nada más q no sea pasarlas. Estaría genial si conoces a alguien que las haya hecho en tu comunidad autónoma el año anterior para que os pasen lo que les preguntaron, básicamente porque suelen repetir (y si alguna otra universidad de tu comunidad las hace este año algunos días antes que en la tuya ya sería la pera limonera).

    Muchísimo ánimo con lo que viene y no te preocupes por el MIR, que nos meten mucho miedo y, aunque no te diré que es fácil, no es tanto como parece! Ya verás como en nada estás saliendo por la puerta del ministerio con tu plaza bajo el brazo.

    Nos leemos!

    Mielina.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, gracias. Hemos ido preguntando. No estoy aún súper agobiada, pero si no me agobiase algo no sería yo xD

      Muchas gracias por los ánimos :)

      Besos

      Eliminar