No tiene que ser de noche para alcanzar las estrellas, están siempre ahí, esperando ser tocadas.

jueves, 15 de junio de 2017

Extraoficialmente médica

Queridos lectores,

Os escribo ya, después de seis años de carrera y tres de blog, como médica!!! (Extraoficialmente porque me faltarán los papeles que lo acrediten, pero yo creo que casi lo podría decir ya). Ayer fue mi último examen, ese famoso ECOE, en este caso, el de pediatría y ginecología. 

Así que, ya puedo decir que soy médica, ¿no? Yo casi lo digo ya y me da hasta vértigo pensarlo, es algo extraño, pensar que soy médico después de tanto tiempo, bueno seis años que no es poco, aunque aún no tengo especialidad ni un título que lo demuestre, ni siquiera grandes conocimientos que me acompañen xD pero si ahora fuera por la calle y alguien cayera inconsciente y fuera una parada cardíaca tendría mucha más responsabilidad para hacer una RCP de calidad. Menos mal que no salgo mucho de casa...

Estoy en esos escasos días libres que durarán hasta finales de este mes cuando tendré que ponerme a estudiar para la Cacademia. Y podéis matarme si queréis, pero llevo dos días libres y ya casi quiero que lleguen esos días. Me voy a entretener mucho más. No sé organizar mi tiempo bien si no tengo que estudiar. Por ahora, ayer, en ese primer y esperado (casi me atrevería a decir merecido) día libre, hice una lasaña de verduras, una empanada de cereza (cherry pie) receta típica americana con las cerezas de mi cerezo que estaban algo tocadas, para aprovechar las partes buenas, ordené un poco mi cuarto y leí. Mi hermano se fue justamente ayer de viaje de fin de curso, así que voy a estar en mis días libres sin él, que es el que más buena cuenta da de lo que cocino. Así que hoy no puedo hacer otra tarta o dulce porque mis padres se quejan de que los cebo. Puede que le lleve un trozo de tarta a alguien para poder hacer otra. Cocinar me relaja. Y aunque sigo sin pillarle el truco al puno de sal porque cuando empecé con la dieta me metían que la sal era tan mala para todo y tengo miedo de que me quede la comida salada (porque soy incapaz de comerme algo si sale excesivamente salado, me da demasiada sed) bueno, por lo demás, y salvo que quede algo soso algunas cosas, está bueno. Me gusta improvisar en la cocina y hacer cosas raras, cuanto más manipule mejor, por eso me gusta hacer postres, porque puedo hacer masas y amasar con las manos y pringarme, es divertido. También da cierto sentido de orden el cocinar, porque tienes que priorizar los pasos, qué poner primero al fuego porque va a tardar más, como aprovechar al máximo la comida, el tiempo, limpiar entre un paso y otro para que la cocina no sea un desastre...

Pienso que el año que viene, cuando empiece a trabajar y me independice oficialmente, puede que me apunte a clases de cocina, pero se pone a la cola en las clases de baile y de escritura narrativa xD. Aún no sé el tiempo libre que tendré y ya lo estoy ocupando. 

Otro tema importante es el de escribir, que todavía no he podido arrancar. Tengo que corregir mi segunda novela, que es la continuación de la Rosa de Sangre, aunque corregir me da taaaanta pereza... También quería acabar la tercera novela, aunque estoy pensando en reescribirla. Y eso, tengo ideas, pero tengo que ponerme a leer en serio (y en castellano, porque últimamente leo muchas cosas en inglés) para activar el modo narrativo. Obviamente y conociéndome, no estaré inspirada para escribir hasta que empiece el MIR y no pueda y entonces esté enfadada con la Academia por no poder escribir más horas al día. Pero eso es solo porque soy una contrahecha, al menos lo admito xD.

Y la verdad es que mis días libres son tan poco emocionantes como mis días de estudio. Os podré escribir más, eso sí, pero resulta que ahora que ya no vivo con las chinas, no voy a prácticas y no tengo exámenes de los que quejarme, ando algo escasa de temas de los que hablar xD. Y ni siquiera estoy tan libre porque tengo unos cuantos manuales sin subrayar atrasados, porque me centré en los ECOES y me olvidé de subrayarlos. Bueno, no me olvidé, solo pasé de hacerlo. Y eso que mientras me los estudiaba podría haber subrayado, pero no me apetecía ni me quedaba tinta en los subrayadores. 

Que dura es la vida de los estudiantes...Aunque técnicamente soy graduada ya. Tengo hasta una beca amarilla que lo confirma. Y la experiencia de estas 24 horas como médica recién graduada en las que ya me han bombardeado con consultas médicas, desde un tío recién operado hasta una amiga de la amiga de mi madre que no sabía qué crema ponerse. Oh, queridos míos, esto no ha hecho más que empezar. A este ritmo y si todo el mundo, sobre todo mi madre, se dedica a bombardearme así, creo que solo se reafirmará mi idea de vivir cual ermitaña en algún lugar recóndito de la montaña. Eso sí, con wifi para poder contaros mis aventuras criando gallinas y cabras xD. 

Pero no, en serio, no creo que pueda transmitiros la emoción que sentí el martes pasado al salir de mi último examen de la carrera y pensar "ya está, no me quedan más exámenes, ni prácticas, ni trabajos ¿ya soy médica?...¡Ya soy médica!" Y sigo teniendo esta pesadilla recurrente en la que me dejé algún crédito sin saberlo y todavía me queda algo por hacer para graduarme porque parte de mí piensa que es imposible...increíble...inconcebible...que ya esté, que lo haya logrado, que me haya graduado. Que sea algo además de "estudiante". Quiero decir, claro, sigo siendo estudiante, del MIR, pero podría estar trabajando si quisiera, me han ofrecido varios puestos para cubrir vacaciones este verano, pero 1)Tengo 10 horas de estudio diarias con el MIR y no es plan de ponerse a trabajar 2)Realmente no estoy preparada para enfrentarme a la vida, la enfermedad y la medicina, como diría Celine Dion, all by myself. Porque en la residencia sigues siendo un "aprendiz", sí, aún eres como un becario y cobras menos, pero estás aprendiendo y hay alguien por encima de ti que te guía y te ayuda cuando estás más perdido que las sardinas por el monte tralará, por no hablar de que tu responsabilidad penal sigue recayendo sobre un superior, y eso alivia un poco el estrés. 

Igualmente, y sé que voy a pasar los próximos meses (me niego a contarlos) en esta relación de amor-odio con la academia, tan parecida a la que viví con la carrera, pero recordad este momento cuando me esté quejando de mi vida y la Cacademia, porque realmente cuando me quitan las responsabilidades y todo lo que tengo que estudiar, hay una pequeña (no diré minúscula, aunque me gustaría), parte de mí que se queda vacía. Me lo podéis recordar, lo tendré merecido xD. 

Ánimo para los que aún estéis de exámenes, por imposible que parezca, un día se acaba!!! Y te da pena y todo xD


1 comentario:

  1. Hola Lau!
    Perdona por no haber contestado si me quedaba alguna duda con la explicación que muy amablemente me diste sobre la carrera allá.

    No me han quedado dudas. Muchas gracias.

    Sin duda si es algo diferente que acá en México. Es algo increíble, como gracias al Internet podemos enterarnos de estas cosas, y poder estarme comunicando con alguien de allá jajaja. Cursi, lo siento.

    Yo ahora estoy por terminar mi internado, comenzaré el servicio social, y me pasa lo mismo que a ti... no puedo creer que ya sea medica!!!!!!........ siento que me falta mucho aun!!!..... y si... aun me faltan muchos exámenes por presentar.

    El camino es largo. Ya cuando tenga como 40 años, por fin podre decir. Lo logré. Me pregunto si aun existirán estas tardes donde escribo en mi blog y comento en el tuyo? >u<

    Saluditos Lau! <3

    -TH-

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